“Cuando la gente sale de El Ingenio me gustaría que pensaran que ha sido una suerte no habérselo perdido”

Adentrarse en El Ingenio en la calle Rauric 6 de Barcelona va mucho más allá del simple acto de comprar. Este establecimiento-taller gestionado con mimo por Rosa Cardona es una verdadera caja de sorpresas. Cabezudos, demonios, títeres, pelucas, artículos de magia, bromas y todo lo necesario para convertir un día rutinario en una celebración con más confeti que en las de Ana Mato. Por

Pon un papel en tu casa

Pocas cosas dan más personalidad a un piso que poner papel en la pared. Hubo una época en la que el papel de pared parecía haber muerto ante lo práctico y barato de dar un par de capas de pintura, pero siempre han estado ahí, como una segunda opción. Hoy en día los papeles de pared han evolucionado hasta convertirse en verdaderas obras de arte de diseñadores e ilustradores internacionales. Pero no hace falta salir de la ciudad para encontrar papeles pintados que se convertirán en el centro de atención de cualquier habitación. Por

“Una tienda antigua no se puede hacer hoy, una nueva puede abrirla todo el mundo”

En tiempos de inestabilidad laboral, imaginarse casi 60 años en un mismo establecimiento parece una utopía. Pero es el caso de Jordi Subirà (1936), propietario de la tienda más antigua de Barcelona, quien con apenas 18 años empezó a trabajar en el negocio familiar: la Cereria Subirà. Su padre se hizo cargo en 1939 de la cerería que pertenecía la familia Prat, quienes llevaban al frente desde que compraron el negocio a Jacint Galí, fundador en 1761 (entonces en la llamada calle Nou de Sant Cugat, actual calle Corders). Por

De nuevo, Duduá

Duduá ha abierto un nuevo local en el barrio de Gracia, en la calle Diluvi. Y para el mes de octubre han programado algunos de sus más exitosos talleres además de alguno nuevo, como el de zapatos de bebé. Destacamos algunos. Por

Cooperativas: el consumo anticonsumista

El estilo de vida urbanita no tiene por qué ser incompatible con el consumo ecológico y sostenible. Por eso, cada vez son más los que se suben al carro de las cooperativas o grupos de consumo agroecológico en nuestra ciudad. Por