Todos somos Robyn (y a veces bailamos solos)

jueves, 12 junio, 2014

Por

 

Robyn y Royksopp, juntos en el Sónar

Me imagino que a día de hoy, desde sus primeros arpegios sintéticos, esta canción agita el alma de cada persona con pretensiones modernas. “Dancing on my own” ha conseguido ir más allá de ser un tema rompepistas, ha llegado a elevarse a un status icónico, se ha convertido en un himno generacional. Tras su inclusión en aquella famosa escena de la serie Girls, ya puede fardar de pertenecer al imaginario colectivo de la post-postmodernidad. Los dos mil y diez y algo le pertenecen. Da igual si te gusta o no Robyn en realidad de esta canción simplemente no te puedes escapar. Acecha en qualquier fiesta, esperando su momento para golpear el sistema de sonido, los oídos y la pista de baile como un tsunami de emoción.

Puede que aquí yo parezca un creyente ciego de la cantante sueca, un seguidor devoto, pero no es el caso e incluso no siempre me gustó ella. Hubieron épocas que escuchar a su voz acompañada con sus típicos beats bailongos me ponía muy nervioso, y encima imaginándome a su careto retorciéndose cantando temas de despecho me daba un poco de risa. Mi mejor amigo la ponía en la tienda donde trabajaba y siempre le preguntaba ¿quien es esta petarda llorona? No, ella no me gustaba nada.

Unos años luego, me acuerdo una conversación en el bar Hernan Cortés Cortez en Madrid, en altas horas de madrugada y bastante intoxicado, conversando con un amigo sobre Robyn. El decía que ella nunca le impresionó demasiado y estuvimos de acuerdo con el que en ciertos círculos de homosexuales modernos, especialmente en Madrid, era un especie de sacrilegio admitir que no entendemos el encanto de Robyn. Decirlo en voz alta podría resultar en miradas odiosas, bocas abiertas y en nuestro ostracismo de por vida. El tenía la teoría de que Robyn era como un especie de Radiohead camuflado en música pop. Una persona poco favorecida en lo que el aspecto físico se refiere, como Thom Yorke, lamentando sus desgracias amorosas como cualquier cantautor llorón y rollero pero en vez de usar música indie utiliza música pop festiva, destinada a la pista de baile. En realidad creo que él no está de todo equivocado. La producción de los temas de Robyn va por caminos diferentes que su letra. Pero pensándolo mejor, no me parece nada mal. La paradoja es el camino más original. Quien necesita una estrella de pop más con pinta de prostituta y letras que hablan de pasarlo bien, follar y ponerse hasta el culo de droga, whiskey o Tanqueray? Britney, Ke$ha, Gaga, Miley, Madonna, Katy tomad nota.

Poco a poco empecé a coger cariño a Robyn, esta estrella de pop improbable. Será por un novio que tuve y que la adoraba o por decisión propia, da igual, Robyn no es carne de fantasias sexuales de un machirulo pero sabe escribir canciones con contenido (en vez de canciones hechas en sesiones de brainstrorming, compuestas por frases aleatorias, alto contenido sexual  y destinadas a adolescentes que viven sus vidas en el instagram  y twitter). Me di cuenta que cuando sus temas se transforman en remezclas de cuerdas se convierten en canciones desgarradoras, rebosantes de anhelo, un sentimiento con que estoy más que familiar. Y la empecé a apreciar. No la adoro pero sí que ya la respeto un montón. Robyn sabe cantar como los ángeles y componer temas de pop redondo de alta calidad. Y baila  como un animal en celo. Y no le hace falta enseñar carne. Y tiene el valor de versionar a Bjork en directo delante la mirada fría y juzgante de Bjork en el público y  hacerlo fenomenal. Y esto hay que valorarlo. Brava!

“Dancing on my own” habla en el corazón de cualquier persona que se haya encontrado en una pista de baile observando como su objeto de deseo se enrolla con otra persona. ¿Que occurre cuando te enfrentas con esta situación? O te vas de la discoteca con la cola entre las piernas como un perdedor o te encarnizas en unos bailes desenfrenados, para aliviar la tensión y con una esperanza que tus movimientos desencajados y, en tu cabeza, super ferozes, de felino salvaje, van a funcionar como un baile de fertilidad que atrapará la mirada del objeto de tu deseo. Te pones a hacer tus mejores piruetas, tus saltos de cabra, tus movimientos de cadera mas sensuales, esperando, esperando, esperando…y casi siempre acabas yendo a casa solo…pero nadie puede culparte por no haberlo intentado, tú has luchado como un campeón, como un animal que deja la vida en el intento de aparearse. Estas sudado, estas mareado, estas boracho, estas desesperado…pero ¡LO HAS INTENTADO! Pusiste toda tu alma y tus mejores figuritas, esta batalla se ha perdido pero no sin sudar sangre. Puedes estar orgulloso de eso. Bailaste solo, con tu mirada fijada a aquella persona que se estaba besando con alguien que no era tú, tu corazón se convirtió en cenizas, pensaste en el suicidio o en el homicidio (según tu personalidad). Y sobreviviste para contarlo.

Y cuantas veces me he encontrado en este estado, contemplando al chico que hacía mi corazón latir e intercambiar besos apasionados con otra persona mientras yo daba saltos desesperados en la pista de baile, con espuma verde de envidia chorreando de mi boca, sabiendo que volvería a casa solo, a mojar la almohada. Para todas estas veces que me he sentido un perdedor pero seguí bailando como un ganador, “Dancing on my own” será un himno personal. Porque a pesar de todo lo que pueda ocurrir, un buen baile siempre es una manera de librarte de los malos humos. Al fin y al cabo, todos nos hemos sentido feuchos, indeseables pero al fin y al cabo valientes. Todos somos Robyn.

Dancing on my own
Somebody said you got a new friend
Does she love you better than I can
There’s a big black sky over my town
I know where you at, I bet she’s around
Yeah I know it’s stupid
But I just got to see it for myself

I’m in the corner, watching you kiss her
(Oh, oh, oh)
I’m right over here, why can’t you see me
(Oh, oh, oh)
I’m givin’ it my all, but I’m not the girl you’re takin’ home
(Ooh, ooh, ooh)
I keep dancin’ on my own
(I keep dancin’ on my own)

I’m just gonna dance all night
I’m all messed up, I’m so out of line
Stilettos and broken bottles
I’m spinning around in circles

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