The Wave Pictures: amigos y amores

sábado, 19 marzo, 2016

Por

 

wave_pictures_new

Los británicos The Wave Pictures tocan este sábado en Barcelona y ha llegado el momento de recordar ese gran tema que me hacía perder la cabeza y dar piruetas en la pista de baile de cualquier indie club donde me encontraba en ese momento. El tema lo tiene todo, guitarras infecciosas desde el principio, un estribillo pegadizo y una esencia de post punk y rebeldía post adolescente impregnando cada segundo de su duración. Es una canción destinada a enamorarse de todo ex-indie kid, de los que tienen 20 años o de estos que están entrando en la cuarta década de su vida. Esta canción me ponía mis inseguridades justo delante, me las restregaba en la cara y me hacía pensar que quizás me había bifurcado demasiado del camino de una vida segura y estable, lo que supuestamente empezaba ya a buscar la gente de mi edad o cómo me daba cuenta alarmado, gente mucho más joven que yo. Y allí me hacía la pregunta ¿qué tipo de partido soy para alguien? Porque claro, para que engañarnos, en esta vida casi todo se hace, por lo menos subconscientemente, para atraer pareja, de la misma manera que los animales lo hacen, a veces peleándose entre ellos, a veces construyendo nidos maravillosamente decorados, a veces haciendo bailes de apareamiento elaborados, a veces cantando, a veces cambiando de color, plumage, cuernos…de esta manera tengo la sensación que el secreto detrás de lo que llamamos madurez y asentamiento profesional tiene mucho que ver con el deseo de atraer una persona a nuestro lado (o muchas, pero eso también es emparejamiento).

Mientras daba saltos por la pista de baile cantando a todo pulmón la dicha canción no podía siempre suspender una cierta ansiedad que se apoderaba de mí. ¿Qué pasaría si de pronto me convertía en alguien que no podía atraer a nadie a causa de mi inmadurez o de mis intereses? ¿Qué pasaría si dejaba de ser un buen partido? Desde luego nunca lo fui especialmente, convencionalmente hablando, pero haciéndome mayor, sentía una presión extra. ¿Que pasaría si los hombres empezaban a verme como su hermano pequeño, como el hijo de mi madre, como un alumno favorito pero no como un hombre deseado?  Otra cuestión que la canción levantaba en mí era el tema de las amistades y como estas combinan con una pareja. Todos conocemos a alguien que entró en una relación y nunca más se supo de esa persona…hasta que volvió a la vida de la soltería. Eso siempre me pareció un terror, ¿Cómo puedes abandonar a tus amigos para una pareja? ¿Cómo puedes incluso tener el dilema, la duda? Yo siempre valoré mucho más la amistad por encima de esta condición caprichosa y volátil que es el amor romántico pero quizás esta es una de las razones para que ninguna relación amorosa me ha durado más que dos años.

Quizás si hubiera invertido más a mi amado que a mi grupo de amigos, quizás si le había hecho el favor de pasar menos tiempos con ellos, quizás si me hubiera dado cuenta de que todos los de mi pandilla somos un grupo un tanto especial (o sea medio loquito), quizás, quizás, quizás… Pues si ahora tengo una cosa clara, tras pasar años atormentándome acerca mi forma de ser y mis elecciones. Todos estos pensamientos no valen mucho. Hay que quererse y querer el estilo de vida que alguien haya elegido, si este le hace feliz y no daña a los demás. Y luego, que se acerquen los que están capaces de ver a través de los velos tupidos de la convenciones sociales o de cualquier otro tipo. Que se acerquen los que también van a pensar que tus amigos son seres brillantes y que conocerles y formar parte de su mundo es un gran honor. Que se acerquen las personas que ven en tu inmadurez la pureza de un niño, que ven en tu caos un orden místico, que ven en tus debilidades tus poderes más secretos que ni tú siquiera conoces muy bien, que ven en tu cara decaída de la resaca la promesa de mil y unas noches más de diversión, que ven en tus bailes patosos al mismísimo Fred Astaire. Que se acerquen los que se tienen que acercar. Los demás no hace ninguna falta que paren el tren en esta estación. Próxima parada…pues alguna persona diferente. Nunca más quiero dar la espalda a mis amigos ni a las cosas que me dan vida para una seguridad pasajera y el placer físico de un amante. Nunca jamás. La próxima vez seré yo el que diré If you want to be with me, you got to embrace my scene!

Barcelonés está editado por
Until We Change It.

Contactar para oportunidades de
Publicidad.

Política Editorial