The Sonics y el amor

miércoles, 14 octubre, 2015

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El grupo notorio de garaje Estadunidense The Sonics viene a tocar a Barcelona hoy, 14 de octubre. No sé si voy a ir a verlos ya que las reuniones de las glorias de hace casi 50 años a veces son traicioneras y no hacen ningún favor al legado de los artistas. También es verdad que a veces te sorpresas muy agradables. Lo que si que es cierto es que volví a escuchar sus discos enteros y mi romance con ellos ha visto su llama encenderse de nuevo.

Aunque he movido el esqueleto frenéticamente y hasta el limite de desencaje de huesos con sus himnos de garage proto punk como «The Witch», «Have Love Will Travel», «Psycho» o «Strychine» mi punto débil y mi canción favorita de The Sonics es una balada, una versión del jazz standard «Since I Fell For You». Siempre me ha derretido el corazón escuchar a ese cantante que suele gritar desenfrenadamente, aullar como una bestia y en general ser mas feroz que una manada de lobos juntos, cantar con la voz rota y herida por encima de un auténtico tearjerker (una canción lacrimógena digamos) letras como «Me has hecho abandonar mi hogar feliz, ahora tengo que estar siempre vagando, desde que me enamoré de ti. El amor trae miseria y dolor, se que nunca voy a ser el mismo desde que me enamoré de ti”.

Esta canción fue el primer tema de los Sonics que jamás escuché. Estaba en la cinta con garage sementero que me dio Ada, una chica que conocí en el pasillo de la escuela de diseño gráfico en 1998 en Atenas. Me enamoré instantáneamente de la canción. Desde la primera vez que la escuché me abrió una herida cuyo dolor se podría definir con la palabra dulce. En aquel momento yo estaba muy enamorado de Ava Perlé, una chica 4 años mayor que había conocido el verano pasado (mi primer verano de libertad ya que acababa de salir del instituto) en la isla de Antiparos, y perseguido desesperadamente desde entonces en las discotecas indies de Atenas. Mi amor ese era más un capricho que otra cosa, mis amigos no paraban de decirme que ella tenía pinta de ama de casa y por eso la llamaban Ava Perlé, el nombre de una jabón para fregar los platos. Y es verdad que nunca tuve con ella la menor chispa, ni amorosa ni amistosa…pero la naturaleza del amor es de tapar tus ojos, hacerte tomar decisiones absurdas, tener deseos injustificables, crear necesidades innecesarias. Mi deseo por Angelica, su nombre real, era puramente platónico, sin una pizca de sexualidad pero a la vez insistente y doloroso. Y por eso ponía vez tras vez el «Since I Fell For You», rebobinando la cinta, y me revolcaba en mi dolor que comparados con dolores de corazones que vendrían después, para amores que realmente existieron y se perdieron, era puramente ficticio. ¿O quizás si que se escondía en mis profundidades otro dolor, mas tangible y más basado en hechos reales?

Porque hay que decir que aquel mismo verano que acabé el instituto y me fui de vacaciones con mis amigos, fumé porros, me emborraché locamente y me arrastré hasta mi tienda de campaña al amanecer, ese verano de Ava Perlé, también tuve mi primera experiencia con un chico, el primo de mi mejor amiga Lena. Él se llamaba Dimitris y era el típico malote en todos los sentidos. Tenía un humor acido y hasta cruel, hacia uso frecuente de drogas y tenía una sexualidad intensa y descarada que contrastaba brutalmente con mi inexperiencia y relativa inocencia. Con el descubrí realmente el sexo carnal y pasamos el verano siendo traviesos, enrollándonos en el coche de su tío, en el salón de sus padres, en el dormitorio de su prima, en nuestra tienda de campaña. Nos pillaron varias veces casi en el acto pero nadie podría realmente sospechar que aquel tío tan masculino y hasta macarra tendría un aventura homosexual y menos conmigo que en aquel momento era más bueno que el pan. Nunca hablamos de amor, nos enfrentamos con la historia como si fuera una simple aventura, una amistad con derechos…¿o fuimos ciegos? Lo cierto es que a la medida que el verano se avanzaba, sentimientos intensos empezaron a emerger desde ambas bandas, los lazos que nos unían se estrecharon quizás demasiado y con la llegada de otoño el comportamiento de Dimitris empezó a volverse errático hasta el punto que al final no solo dejamos de acostarnos sino me dejó de hablar. Un mes después se fue de Atenas para estudiar en otra ciudad y nuestra historia se acabó definitivamente, dejándome con el corazón destrozado y sin saber exactamente porque. ¿Había perdido un amigo? ¿Un novio? No tenía la mínima idea.

El impacto de esa aventura fue que no volví a hacer nada con un chico en casi un año, corté melena larga, dejé a la novia que había tenido desde los 15 años, empecé a salir y beber sin parar y empecé una relación con Iro, una chica de 16 años que se parecía a Marianne Faithfull en la época pre-Rolling Stones, a quien confesé mi aventura con Dimitris. Y en el fondo de toda esta historia pululaba Ava Perlé, mi amor platónico de segunda mitad de 1997 y la primera mitad de 1998. Con todo este lío en la cabeza y el corazón, no es de extrañar que «Since I Fell For You» fuera una canción clave de aquella temporada, y para que engañarnos, para toda una vida. Podría decir que desde que caí por el Amor, he estada vagando y que mi vida nunca ha sido la misma. !Gracias a Dios! Hasta el día de hoy, la versión sucia, cruda y descarnada de los Sonics me acompaña en mis momentos oscuros de romance perdido. Cierto es que ya no vivo el drama como en mis días de post adolescencia pero una parte de mi simple permanece y siempre permanecerá en aquel estado embriagado, enloquecido, mágico y cruel del verano de 1997.

Since I fell for you

You made me leave my happy home
Now, I’ll always have to roam
Since I fell for you
Love brings such misery and pain
I know I’ll never be the same
Since I fell for you
You love me, then you snub me
but I, I don’t know what to do
You tell me that you love me
But what can I do, I’m still in love with you

You love me, then you snub me
But I, I don’t know what to do
You tell me that you love me
But what can I do, I’m still in love with you
And I get the blues most every night
I know I’ll never feel just right
Since I fell for you
Since I fell for you
Since I fell for you

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