Pioneres del cinema: “La Historia es tanto o menos fiable que la ciencia ficción»

jueves, 19 junio, 2014

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Pioneres del cinema: la dimensió poc coneguda” es un proyecto de investigación audiovisual creado por Ingrid Guardiola y Marta Sureda. Consiste en un espacio web en continuo crecimiento, con montajes en vídeo a partir de entrevistas a expertos sobre las diferentes facetas de la participación de las mujeres en el cine, que ponen especial énfasis en la cara menos visible de esta relación “para no caer en el error de que la mujer siempre es la que está delante de la cámara”. El título del proyecto –La dimensió poc coneguda- pretende hacer un guiño a las historias de ciencia ficción: “pensamos que la Historia, así en mayúsculas, es tanto o menos fiable que las historias de ciencia ficción. Es una fábula que está más o menos bien explicada dependiendo de quien sea el portavoz y de los intereses que haya detrás. Puestos a confabular, nosotras hacemos nuestra fábula también.”

Sus creadoras confiesan que todo empezó por su propia curiosidad y ganas de aprender “Teníamos algunos nombres de referencia pero sabíamos que la historia es mucho más amplia. No queríamos hacer un proyecto muy exhaustivo que se convirtiera en un listado de nombres, sino reflexionar a partir de algunas aportaciones únicas y singulares”. En este afán de destacar la aportación menos visible de las mujeres en el cine, han dividido su proyecto en cuatro bloques: “nos interesaba dar a conocer a las guionistas, arquitectas de las historias, a las montadoras, las arquitectas todavía más en la sombra, y también a las directoras. Finalmente hablamos también de las actrices, pero lo hacemos analizando los diferentes estereotipos que históricamente se han aplicado a las mujeres. Empezamos por la dicotomía original de la Vamp vs. la mujer pura, que ha estigmatizado mucho la figura femenina, y estudiamos nuevos estereotipos que van surgiendo. Desde la mujer independiente de los años 30, la mujer vengadora de los 70, hasta la nueva comedia romántica en los 90… la idea es estudiar sobre todo las fisuras, ver ejemplos en los cuales el estereotipo se configura de otra manera.”


Entrevista a Esteve Riambau , director de la Filmoteca de Catalunya, sobre las guionistas de EEUU en el periodo de cine mudo

Formó parte del proyecto una exposición en el Museo de Girona que consistía en la proyección de 4 ensayos audiovisuales: uno dedicado a guionistas, otro a cineastas, otro a montadoras y otro a actrices, complementados con cuatro retratos de pioneras realizados por la artista urbana Andrea Btoy. También un ciclo de cine de Filmoteca en el Cinema Truffaut de Girona titulado “Pioneres del cinema, enfrontar-se al risc”: “Fue un ciclo de autoras kilómetro 0. Proyectamos películas de guionistas como Laura Merino, montadoras como Virginia García del Pino, directoras como Carla Subirana o Mercedes Álvarez…. se trata de películas poco estrenadas y de autoras que se enfrentan a algún tipo de riesgo, ya sea estético, conceptual o al riesgo que implica tratar ciertos temas. Por ejemplo Carme Subirana hablando de la sección aérea del ejército.”

La exposición ha finalizado a principios de este mes de junio. Su intención ahora es subir estos ensayos a la web, que según afirman es lo que da sentido al proyecto “Sin duda es donde queda más reflejada la parte didáctica porque hay una parte de referencias, de bibliografía, que sirve para tenerlo todo clasificado. Los cuatro ensayos los hicimos a partir de entrevistas a expertos y en la web subimos todas estas entrevistas, las ilustramos con referentes audiovisuales y quedaron como material complementario, más didáctico y práctico. Este es el espacio que queremos que vaya creciendo de manera orgánica, una posibilidad que no permite ni una sala de exposición ni una sala de proyección.” Así que aunque no tienen previsto exportar la exposición se trata de un proyecto absolutamente vivo. “La verdad es que estamos un poco cansadas de la gestión y pensamos que internet lo pone fácil para que el proyecto sea más a largo plazo… lo vemos como un goteo. Más que la idea de gran evento, preferimos la idea de que vaya creciendo sin prisa, pero con continuidad.” Además están abiertas a que gente de fuera pueda hacer sus aportaciones. “La última es de Maria Soliña Barreiro, una estudiosa del audiovisual gallega, que ha entrevistado a Margarita Ledo, cineasta y docente también gallega. Nuestra idea es que haya quien pueda encontrarse con estas creadoras y pueda aportarnos los contenidos. Nosotros los digerimos, los empaquetamos a nivel audiovisual y los colgamos.”

Una de las cosas más interesantes del proyecto es el hecho de que las entrevistas son en vídeo y están sometidas también al proceso de montaje, ilustradas con referentes, con algunas dosis de humor que les añaden un punto revelador. Les comento que la impresión es que se convierten ellas mismas en cineastas y montadoras. “Practicamos con el ejemplo”, admiten con una sonrisa. “Pretendíamos abrir preguntas en el proceso de montaje. En lugar de partir de un guión, ir construyendo el propio relato trabajando sobre las imágenes, y crear dialéctica entre diferentes fragmentos cinematográficos.”


“El profundo respeto de lo masculino por lo femenino” Montaje humorístico a partir de conversaciones extraídas de ¡Qué grande es el cine!

Relacionan este hecho con otro de los puntos clave del proyecto: la idea de cuestionar el relato histórico. “La historia está hecha de detalles, de poner el foco de atención en unas cosas determinadas. Pensamos que la manera de sacar estos temas a la luz pasaba por convertirnos nosotras mismas en conductoras de relatos. Nos habíamos fijado mucho en series como «The film history» de Mark Cousins, «Film Ist» de Gustav Deutsch, o incluso «The pervert’s guide to cinema», de Slavoj Zizek, que lo que hacen es repensar la historia del cine. Tal y como la conocemos es la historia del patriarcado, de la mirada del hombre blanco occidental. Estos autores van un paso más allá, aportan una visión más global que Godard y compañía, que se quedan en un cine centroeuropeo y masculino.»

Más allá de las posibles reminiscencias a la ciencia ficción, escogieron este nombre para el proyecto porqué querían utilizar el concepto de “dimensión desconocida”. “Pero sin ser tan drásticas: poco conocida. Y centrarnos en las pioneras, aunque no solo en las de los orígenes.” Su teoría es que eran pioneras las cineastas de los años veinte pero de alguna manera lo siguen siendo las cineastas de ahora  porqué “no han tenido la integración en el imaginario colectivo que se merecen. Intentamos explicar esta idea de que continuamente la historia pone el contador a cero, y al final quienes activan este contador siempre son los mismos: el hombre blanco victorioso, que es quien explica y compra y vende la historia, como si fuera una oferta de realidad. Entonces, ironizando sobre esto hacemos la broma de que las mujeres siempre acaban siendo pioneras porque es siempre volver a empezar. Quien escribe la historia nunca son ellas, por lo tanto parece que hay que estar constantemente reescribiendo.”

Sale de nuevo a la luz el gran concepto, recurrente en todas las entrevistas realizadas hasta ahora en esta sección: visibilizar. “Era nuestro objetivo. Mostrar de qué manera se han perpetuado una serie de errores en la historia del cine. Como por ejemplo, la crítica contemporanea, desde la modernidad a partir de los años 50 se ha basado en la idea del cineasta autor: un solo hombre que hace una película. Nosotras pensamos que las películas se hacen con un grupo de gente, que sí que puede estar liderado por una persona. Pero es muy común, por ejemplo, encontrar unas relaciones laborales entre directores y montadoras que se alargan en el tiempo y en estos casos estamos hablando de tándems creativos en los que el concepto de autoría se pone en crisis.” Uno de los más conocidos es el tándem Straub/ Huillet, pero mencionan muchos más: “Marguerite Renoir/Jean Renoir, Alma Reville/ Alfred Hitchcok, Jolanda Benvenutti/ Roberto Rossellini, Lyudmila Feiginova/ Andrei Tarkovski, Agnes Guillemot/ Godard-Truffaut, Juliane Lorenz/ R. M. Fassbinder, Verna Fields/ Steven Spielberg, Sally Menke/ Quentin Tarantino, Marcia Lucas/ George Lucas… y un largo etcétera.”

“Otro ejemplo es que siempre se ha hablado de Griffith como el padre del lenguaje cinematográfico, el inventor del montaje paralelo. Luego encontramos a gente como Alice Guy o especialmente Lois Weber que aportan ciertos mecanismos técnicos y novedades en el lenguaje cinematográfico; como la pantalla partida, la profundidad de campo o el juego con el fuera de campo. Esta narración paralela que se atribuye a Griffith se encuentra en mucha otra gente, por ejemplo de la escuela de Brighton pero también en algunas mujeres pioneras.” Y añaden “Tenemos tendencia a otorgar el descubrimiento de alguna técnica nueva a un solo personaje cuando suele ser más una cosa del clima general de la época. Por ejemplo, ¿quién descubre el cine? Edison en Estados Unidos, los hermanos Lumière… eran unas investigaciones que se estaban haciendo en el mundo industrializado de manera paralela, no es que lo descubra una sola persona.”


Primero de tres vídeos dedicados a montadoras

Por eso coinciden en que es muy necesario poner en cuestión la idea de genio. “Compartimos la idea de Chris Marker y Harun Farocki de que es necesario rehacer las imágenes del pasado. No hace falta ni siguiera grabar de nuevo. Se tienen que resituar, es un ejercicio dialéctico. Griffith no estaba solo, hay que poner en relieve lo que se estaba haciendo en la época, y ver que no se trata de un caso excepcional. Si después se le ha querido encumbrar a él es más un problema de perspectiva.” Insisten en la necesidad de reflexionar sobre la historia “Nos parece que hoy en día todo esto es más urgente porque la cosmetización de la cultura es una cosa demasiado flagrante. Todo es tendencia. Revisitemos el pasado para poder realmente tender hacia algo, a lo Benjamin.” Y creen que la crisis ha potenciado esta sensación, porque “queremos un presente diferente al que nos han dejado quienes han escrito la historia.” Aunque matizan que tampoco buscan reconocimiento “la idea de reconocimiento es algo peligrosa, queremos ir más atrás, conocer primero. No pretendemos poner a estas señoras en un trono, simplemente dar a conocer cuales son sus aportaciones. Centrarnos en esas mujeres que pensamos que han sido relevantes, de las cuales hemos aprendido mucho, y que han sido determinantes en la historia de la cultura, no solo del cine.”

Una de las tesis de sus ensayos es que cuando entra el dinero las mujeres desaparecen del mapa en las producciones audiovisuales. “Esto es matemático. En Hollywood prácticamente todas las montadoras eran mujeres, hasta finales de los años 20 o principios de los 30, cuando entra el sistema de estudios se industrializa y salen todas. Y algo muy parecido pasa con las guionistas, que se centran a partir de ese momento en crear papeles femeninos pero pierden el control de los temas. Y desaparecen todas las cineastas menos Dorothy Arzner e Ida Lupino, que cansada de interpretar los mismos papeles de mujer fatal estereotipados, se ve obligada a crear su propia productora independiente para poder dirigir.” Pero comentamos también problemas más cercanos y recientes, como el bajo porcentaje de programación de películas dirigidas por mujeres en festivales locales actuales “Hay que prestar mucha atención a como filtramos porque si esto ha de ser la generación futura se trata de un mundo sin mujeres.”

Ahora están preparando junto con el CCCB un capítulo para el programa Soy Cámara de TVE basado en su proyecto. “Hemos partido sobre todo de las cineastas experimentales que están en el archivo Xcèntric: gente como Abigail Child, Gunvor Nelson, Marie Menken, Maya Deren, Věra Chytilová, Dalila Ennadre, etc. El capítulo hablará de las aportaciones técnicas y narrativas de las pioneras, pero tambien de otros temas como  el inconsciente  femenino, o la transgresión del rol de la mujer en el cine. “Una de las cosas que hacen las pioneras como Alice Guy, Lois Weber u Olga Preobrazhenskaya es poner sobre guión temas que no habían surgido en las películas como violaciones, abortos… temas que afectan a las mujeres y que no estaban en las historias. En este caso no se trata tanto de construir una mirada femenina sino de poner sobre la mesa temas que puedan interpelar directamente al receptor femenino.”

En cuanto a los motivos que les llevaron a crear el proyecto, insisten en que parte de la insatisfacción de no sentirse ni reflejadas ni a gusto con la visión que se da de la historia. “Nosotras vamos más a la casuística, tampoco venimos del feminismo militante, es más una cosa de sentido común. En el audiovisual la mujer ha tenido siempre una función muchas veces de objeto, de estar delante de la cámara. Da esta falsa apariencia de mundo igualitario pero en realidad en lo que respecta al punto de vista siempre se ha impuesto el masculino. El registro visual hace muy evidente las contradicciones entre la idea de sujeto y objeto. Cuando pones un cuerpo delante de una cámara automáticamente lo estás cosificando. La historia del cine se basa en gran parte en poner en imágenes a las mujeres, pero muy pocas veces se les ha dado voz. Y la subjetividad pasa por dar voz. Por eso en las artes visuales aparecen los primeros grupos de teóricas feministas, y las académicas trabajan mucho en el ámbito del cine de los 70.”

Las inspiraron, en sentido negativo, cosas como “un capítulo de Histoires du cinéma de Godard, titulado “el control del universo” que recupera imágenes de filósofas y artistas. Aparecen Camille Claudel, Hannah Arendt, Simone Weil, también Sarah Bernardt, Virginia Woolf, pero las pone al principio de todo, mientras va hablando de otras cosas y eso lo enlaza con un coito y a continuación empieza la parte importante que es la de los hombres artistas. El apartado de mujeres queda como una entradilla que no se sabe muy bien qué es, como una anécdota. No sabes si se supone que alguien ha follado con estas mujeres o qué. Así que, si la gran historia del cine se explica en boca de estos energúmenos parece que la mujer no sea más que un útero, pero del que ni siquiera nace nada.”

Sobre su aproximación personal al feminismo. Marta afirma que “en el hecho de ir buscando e ir haciéndote preguntas acaba saliendo de manera casi natural… Te das cuenta de que se ha perpetuado una injusticia y te sale la feminista que llevas dentro, la que quiere la igualdad de oportunidades entre todos.” Ingrid se había aproximado al tema mediante la literatura y la filosofía “sin pretenderlo, me había sentido atraída por cierto tipo de escrituras, desde las rusas Akhmàtova, Tvestàieva a Maria Zambrano, Virginia Woolf. Como con los amigos, acabas rodeandote de la gente con la que te sientes más o menos cómoda, o que te abren preguntas interesantes. Pero en el mundo del cine venía más de la instrucción reglada de toda la vida, y es a partir de coincidir con personas que tienen inquietudes similares que puedes abrir una nueva vía de investigación.”

Saco una idea sobre la que habla Núria Araüna en uno de los vídeos citando a Laura Mulvey, sobre que la mirada masculina a la que nos referimos no tiene porqué ser la mirada de un individuo biológicamente hombre sino que se trata de una construcción, la mirada patriarcal que no siempre está relacionada con el género. “Sí, por ejemplo Kathryn Bigelow tiene una mirada sobre la realidad totalmente patriarcal” -se trata hasta el momento de la única mujer que ha logrado el Oscar a mejor dirección-. La pregunta es ¿como se revierte todo esto?

“Imma Merino, nos habló en una de las entrevistas sobre el documental de de Angès Varda Réponse de Femme. Según Varda los hombres tienen tendencia a filmar a la mujer de manera fragmentada, no como un conjunto. Y lo que hace ella en este documental es enseñar no solo a la mujer de cuerpo entero, sino también a  mujeres de diferentes edades, reivindicar el cuerpo viejo, que también tiene derecho a ser visualizado. Más allá del cuerpo joven, fragmentado. La obra tiene mucho que ver con el fetichismo, que se puede vincular con el porno. Esta idea de la mujer troceada que se reduce a unos pechos y un culo.” Coincidimos en que es preocupante como se sigue prepetuando esta tendencia, aunque sea disfrazada de buen gusto y modernidad . Y añaden “Es curioso como en piezas como esta de Varda o la de Dalila Ennadre están hechas en representación de todas las mujeres. Parece que la mujer se ve más en un conjunto social, no tanto com individuo.”

Y volviendo a lo que es tendencia, “nos parece muy grave el auge del uso del término feminazi. Hay una serie de revistas de tendencias que juegan con la misoginia, parten de la risa inmediata, del sarcasmo. Lo malo es cuando este sarcasmo afecta a los mismos colectivos.”

Aunque la mayoría de las entrevistas que se pueden ver en la web se han realizado en Barcelona, el proyecto “pioneres” tiene un pie en Girona y muchas de las investigadoras que entrevistan son de la Universitat de Girona o de la Universitat Rovira y Virgili (en Tarragona). También se entrevista a investigadores de Madrid, como Nacho Moreno (Palomitas en los Ojos). Sobre el estado de la cuestión en Barcelona, opinan que “en las grandes metrópolis el discurso se multiplica por mil, cosa que no pasa en pequeños centros, donde quizá se habla menos pero con algo más de profundidad. Parece que aquí las relaciones son más fugaces, más puntuales, más interesadas… también vivimos en un momento muy cortoplacista y esto hace que no se creen núcleos de debate serios. Y los centros de producción cultural que deberían ser focos de reflexión cultural acaban siendo escaparates, también cortoplacistas, de tendencias, y esto sí que es un peligro. Barcelona como cualquier capital es víctima de estas fluctuaciones bestiales. Manda el mercado y lo que quiere es renovación, y no reflexión. Hay mucha gente trabajando en esto, el problema es que con el postfordismo, con el capitalismo cognitivo todos trabajamos de una forma muy atomizada, cada uno en su casa, y se han perdido estos espacios físicos de encuentro real donde poder poner en juego todas estas cuestiones.”

Como balance, destacan lo mucho que han aprendido con el proyecto “Sobre todo hemos aprendido a poner en cuestión como nos han enseñado la historia del cine. La importancia de entrar en la zona de grises que es la historia en minúscula y en plural, la historia de los hombres y de las mujeres. Hemos aparendido a desaprender o a revisar lo que habíamos estado aprendiendo de manera crítica, como un receptor activo y no pasivo. Como decía Alejandra Pizarnik: yo escribo para desaprender”.

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