Personajes de culto, Sarah Records y Jessica & The Fletchers

miércoles, 21 enero, 2015

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Hace poco tiempo Jessica & The Fletchers volvieron el tiempo atrás y publicaron un split single en formato de cassette con Tigre Discs. Un single que compré con muchas ganas, sabiendo que probablemente jamás lo podría escuchar en su formato original, sino en los mp3 que Toni prometió enviarme. Porque lamento decir que por muy retro pueden resultar mis gustos musicales o incluso mis maneras de pensar, hace más que una década que no dispongo ni de tocadiscos ni de reproductor de cassete. Igualmente, el propio formato de cassete me provocó una ternuna enorme, igual que las tres pequeñas joyas de indie pop ruidoso que nos ofrece el grupo, teletransportándome a los años 90.

La segunda canción, “Amelia (te queremos igual)”, me hace especialmente gracia porque es un himno de fans incondicionales, haciendo homenaje a su objeto de adoración, que por supuesto no es ninguna persona bien conocida, ninguna estrella, sino un personaje de culto. Pero también es verdad que Amelia Fletcher de Talulah Gosh, Heavenly, Marine Research, Tender Trap y Catenary Wires es probablemente la mujer más querida en el pequeño -pero no tan pequeño al final- mundo del indie pop. A la vez, el nombre del grupo es un claro homenaje al personaje ficticio de la detective Jessica Fletcher de “Murder, she wrote” que comparte apellido con Amelia. En la letra, Los Fletchers yuxtaponen Amelia con Jessica, dos Fletchers, una real y una ficticia, en un juego de espejos, pop art y un pizca de absurdez deliciosa.

Cuando yo tenía 18-19 años, era un poppie de manual, me vestía con anoraks, jerseys medios rotos de mi padre de los años 70, pantalones da pana acampanados y bambas de Adidas, y llevaba el pelo bastante corto pero alborotado. Mi madre se quejaba que parecía un sin techo y la policía me había parado varias veces pensando que era un inmigrante ilegal de Albania -veréis, ellos compraban ropa en las mismas tiendas que yo, las llamadas “mercados americanos” que era donde se vendía ropa de los 60 y 70 a precios baratísimos. Los fines de semana bajaba al centro de Atenas para ir a las tiendas de discos de segunda mano. Allí gastaba la mitad de mi presupuesto semanal (la otra mitad se convertía en vino barato y la entrada de la disco indie por la noche). Entre cientos de vinilos usados, buscaba los discos de 7 pulgadas de Sarah Records como el sabueso busca la liebre. Cada vez que me topaba con uno, era an día de orgullo al que seguía una semana de pobreza máxima y escuchas continuas. También tenía algunos amigos que estaban en el mismo plan que yo y recuerdo especialmente una noche de borrachera máxima, volviendo del club con mi amigo Kostandis, haciendo las croqueta por el césped de un parque cantando a todo pulmón “Atta Girl” de Heavely y mi amigo gritando ¡A-M-E-L-I-A! ¡A-M-E-L-I-A! como si fuera el nombre de un equipo de fútbol.

En aquella época, en los mismos bares y discotecas se veía a un trío de un chico y dos chicas, Yagos, Dafni y Vaso. Yago llevaba trajes de mod, Dafne era el sueño húmedo de cualquier fan heterosexual de Belle & Sebastian y Vaso…ella era la rara, con pinta de freaky salida de un comic de Daniel Clowes. No eran un grupo de música pero si lo fueran, hubieran lucido increiblemente en las fotos, tenían toneladas de carisma visual. También tenían 15 años cuando les conocí. Y eran fans fatales de Heavenly. A los 16 se fueron con la madre de Yagos a Londres para ver a Marine Research tocando en directo. Obligaron a la madre a quedarse atrás y fueron a la primera fila a darlo todo. Su entusiasmo y bailes desenfrenados me imagino que hicieron mucha gracia a Amelia Fletcher porque no solo se puso a hablar con ellos tras el concierto sino que se fueron a comer juntos el día siguiente, con la madre de Yagos como omnipresente dama de honor por supuesto. Tras ese día se convirtieron en amigos, y cuando los niños se mudaron a Londres con 18, se pusieron a seguir las giras del grupo, cultivaron más la relación y se acabaron enterando de todos los cotilleos entre los miembros de los grupos de Sarah Records. Ya sabéis, lo típico: quien se acostó con quien, quien robó el/la novio/a de quien…etc. Yagos me contó todos los escándalos de esa escena que tanto me había fascinado en mi juventud y yo dejé para siempre de creer que indie pop es un género musical sobre la inocencia y la castidad. No, ellos definitivamente no pasaban su tiempo tomando té y acariciando gatas, como alguien confiesa en el bonito documental “My Secret Place”. ¡Eran mucho más punk de lo que todos pensábamos!

Y ahora, escuchando Jessica & The Fletchers y sus melodías acarameladas pero vestidas en guitarras ruidosas, toda esa energía DIY y esos recuerdos me vienen a visitar. Y un poco de arepentimiento: ¡que tonto fui por no formar un grupo de música a aquella edad, que bien me lo hubiera pasado! Menos mal que siguen saliendo de debajo de las piedras grupos y gente que te devuelva la ilusión y te quita años. Gracias queridos Fletchers. Una anecdota: mietras escribía el esbozo de este texto en un bar de Atenas, hace unos días, de repente apareció…¡Yagos! Hacía años que no le veía, ya que ahora vive en Paris. Y yo riendo, le enseñe su nombre en mis escrituras. Bebimos una copa y hablamos de aquella época. Se quejó de que últimamente Amelia no le contesta los emails y concluimos en que la gente se hace mayor, tiene familias y trabajos serios, y a menudo se aleja. Le hablé de esta pequeña pero efervescente escena de indie pop que esta floreciendo ahora mismo en Barcelona. Antes de separarnos, le prometí enviarle esa canción. Porque él y yo estamos de acuerdo: Amelia ¡te queremos igual!

Amelia Fletcher no eres Jessica pero nos da igual
te queremos igual que siempre
Igual rima con igual rima tan perfecta no se ha visto jamás
Y si tienes algún problema ella te ayudará, no te dejará solo
Sabrá quien ha sido el culpable y os podréis marchar a tomar el té de la tarde.
Amelia Fletcher no eres Jessica pero nos da igual
te queremos igual que siempre
Igual rima con igual rima tan perfecta no se ha visto jamás
Olé las Fletchers y olé tu,
olé las Fletchers y adiós..

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