Marianne Faithfull: estrella del rock

martes, 9 diciembre, 2014

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Marianne Faitfull toca en Barcelona hoy 9 de diciembre y es la perfecta oportunidad para escribir sobre mi mujer favorita de Rock n´Roll. Llevo detrás de ella desde mi adolescencia, colgando sus fotos en mis paredes, viva donde viva, y leyendo su famosa autobiografía compulsivamente -la última vez fue este mismo verano-. Cuando todavía me enrollaba con chicas, me hice novia de una que se pareciera a Marianne Faithfull, rubia, con ojos azules, flequillo y aspecto virginal. Y varias veces soñé con tener una vida tan repleta de sensaciones intensas como la de Marianne. Porque, veréis, la gran diferencia entre Marianne Faithfull y un montón de otros libertinos de los salvajes años 60, es que ella no solo sobrevivió toda esta fiesta y su resaca mortal, sino hizo con ella una obra de arte que trasciende la música, el cine, el teatro, disciplinas todas en que Marianne ha triunfado. Y esta obra es su personaje, real hasta la médula.

La canción “Incarceration Of A Flower Child” la escribió Roger Waters, de Pink Floyd, supuestamente teniendo como referencia a uno de esos grandes talentos de los 60 que no pudieron llegar muy lejos: Syd Barett. Es realmente una canción escalofriante, donde el protagonista recuerda a su amigo y sus años de felicidad juntos, cuando estaban permanente borrachos y fumados, haciendo planes del futuro, sentados en el suelo. Estas imágenes eufóricas se interrumpen violentamente con unos gritos de desesperación. Nos enteramos que el amigo ha acabado en un manicomio. El protagonista asegura que lo visitará frecuentemente y advierte que empezará a hacer frío en los años 70. Me es imposible escuchar esta canción y no acabar con los pelos de punta. Pienso en todos estos jóvenes que pasaron unos años de fiesta perpetua, pensando que el mundo era un lugar lleno de posibilidades y magia, gracias a una mezcla de idealismo naif y grandes dosis de psicotrópicos, disfrutando el amor libre y expandiendo su conciencia. Pienso cómo muchos de ellos cayeron en las garras de la heroína, de la locura, de la depresión. ¡Cuantas mentes prodigiosas perecieron a la vuelta de la década y luego sin parar! Brian Jones, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Jim Morrison, Tim Hardin, Nico…la lista es interminable. Muchos de los héroes de la década más colorida y excitante del siglo 20 no se pudieron adaptar a los nuevos tiempos de color gris.

Escuchando a Marianne Faithfull cantar la “Incarceration Of A Flower Child” se puede apreciar perfectamente su verdadero talento. Ella no es ni una compositora extraordinaria ni una cantante técnicamente correcta, sino una excelente intérprete de ciertas canciones. Cuando se trata de historias sobre vidas aventureras y caídas al vacío, nadie lo hace tan bien como Marianne. Porque ella conoce de primera mano como sienta la caída en desgracia. Con 17 años se convirtió en una estrella de pop internacional. Seis años después estaba viviendo en las calles del Soho, durmiendo en las ruinas de un edificio bombardeado. Entre medio grabó varios discos, se casó con su amor de adolescencia, tuvo un hijo, hizo giras extensivas, ganó grandes cantidades de dinero sin ahorrar ni un céntimo, tuvo sexo (según ella) con innumerables hombres, se convirtió en la novia de Mick Jagger tras acostarse con Brian Jones y con Keith Richards, experimentó con cada tipo de drogas, viajó y disfrutó los lujos que proporciona un novio que es estrella de Rock, participó en el gran escándalo de Redlands (una trampa que la policía preparó para destrozar los Stones y que al final les dio el mayor empuje publicitario posible) y acabó con la reputación por las cloacas y su autoestima hecha pedazos, cayó en el aburrimiento y la depresión, se hizo adicta a la heroína, participó en películas y obras de teatro drogada hasta las cejas, abortó, intentó suicidarse, cayó en coma, inspiró canciones tremendas como “You can´t always get what you want” y “White Horses” de The Rolling Stones, “Carrie Anne” de The Hollies y supuestamente “And Your Bird Can Sing” de The Beatles, escribió las letras de Sister Morphine, unas de las canciones más icónicas sobre la adicción y el dolor, se separó con Mick Jagger, perdió la custodia de su hijo, perdió su voz, perdió su belleza, se quedó sin dinero, sin carrera y casi sin amigos porque pocos la podían aguantar. Unos años después, re-emergió con “Broken English” y desde entonces su voz rasposa y su aspecto demacrado le han convertido en una artista consagrada. Nick Cave, P.J Harvey, Angelo Badalamenti, Jarvis Cocker, Anna Calvi y varios oros prodigiosos compositores le siguen ofreciendo sus canciones y ella sigue convirtiéndolas en suyas. Claramente, esta Hija de las Flores tuvo un destino muy diferente que el personaje de la canción de Roger Waters.

Curiosamente, solo he visto a Marianne Faithfull una vez en directo. Por alguna razón, no iba a sus conciertos, a veces porque no me enteraba y otras porque simplemente no tomaba la decisión de ir. Sospecho que prefería vivir con su mito y con sus cuentos. Un día mi corazón se encogió con el miedo de que igual esta amiga vieja podría morirse cualquier día sin que yo la oyera cantar jamás en directo y la fui a ver en el Auditori de Barcelona. Hace unos años la volví a perder cuando tocaba en el Primavera Sound, me imagino que estaba ocupando cometiendo excesos como las que cometió ella hace 40 años. Hoy la iré a ver. Me reuniré con esta vieja amiga, y dejaré que mi corazón se derrita con cada sonido ronco que emitirá. Su dolor, su sabiduría, sus recuerdos seguirán iluminando mi camino, asegurándome que alguien puede hacer con su propia vida una obra de arte, y vivir para contarlo. Una gran pena que este camino sea tan peligroso y que tantas almas que le siguieron, compañeros de Marianne o anónimos Hijos de las Flores, no consiguieron llegar muy lejos.

Incarceration Of A Flower Child
Do you remember me ? How we used to be helpless and happy and blind ?
Sunk without hope in a haze of good dope and cheap wine ?
Laying on the living-room floor on those Indian tapestry cushions you made
Thinking of calling our first born Jasmine or Jade.

Don’t do it, don’t do it, don’t do it to me,
Don’t think about it, don’t think about it, don’t think about it, don’t think about what it might be,
Don’t get up to open the door, just stay with me here on the floor,
It’s gonna get cold in the 1970’s.

You wouldn’t listen, you thought you knew better, you just to had to speak to that man.
Please believe me, I’ll visit whenever I can.
Laying in your little white room with no windows and three square sedations a day,
You plead with the doctor who’s running the show,
«Please don’t take Jasmine away and leave me alone.»

Don’t do it, don’t do it, don’t do it, don’t do it to me,
Don’t think about it, don’t think about it, don’t think about it, don’t think about what it might be,
Don’t get up to open the door, just stay with me here on the floor,
It’s gonna get cold in the 1970’s.

Do you remember me ? How we used to be helpless and happy and blind ?
Sunk without hope in a haze of good dope and cheap wine ?
Now in your little white room with no windows and three square sedations a day
You plead with the doctor who’s running the show,
«Please don’t take Jasmine away and leave me alone.»

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