Un grado de separación #6: Leonardo de Miyazaki

martes, 8 abril, 2014

Por

 

Hazaña, andanza, peripecia, acontecimiento, correría, riesgo, peligro, circunstancia, hecho, evento, caso, contingencia, azar, casualidad, ocurrencia, lance, episodio. Me fascinan los sinónimos que tiene la palabra aventura porque cada vocablo en sí mismo, con sus matices y acepciones, define a la perfección un encuentro con Lolo, y en cierto modo, también lo describen a él mismo. Da igual cuándo, dónde y por qué sea el encuentro, siempre se genera una historia. Podría incluso afirmar, que es la única persona con la nunca he sentido ese déjà vu vivencial. Me explico, hablo del ‘esto ya lo hicimos’ o ‘esto es lo que solemos hacer’.  Es imposible generar costumbre con él, supongo que de igual manera le pasa conmigo, y eso es lo que nos mantiene unidos. Da igual el tiempo que pase y que sean muchas o pocas las ocasiones en las que nos crucemos. Siempre tenemos esa sensación de niño con juguete nuevo o como si fuese la primera vez que nos vemos. «Un grado de separación» cobra un especial sentido con él, al igual que ‘una imagen vale más que mil palabras’ y esta que os muestro a continuación es una gran sinopsis.


41.3518°N 2.1759°E Lolo – Leonardo de Miyazaki (Buenos Aires, 1977)

A Lolo lo conocí hace 8 años aproximadamente. Nuestro grado de separación fue Marcelito (una especie de hermano uruguayo del que algún día os hablaré), por aquel entonces ambos compartían piso en calle Tallers. Cruzarme en mi vida con Lolo es una de las cosas que más agradezco de haberme venido a vivir a Barcelona. Aunque quizás el destino, caprichoso y sorprendente, nos hubiese obligado a encontrarnos en otro lugar, o en otra vida. Elucubraciones místicas a parte, Lolo es un artista que lleva 14 años en Barcelona agitando a su manera la, por momentos, estancada escena artística. Si realmente el concepto de outsider existe, Lolo es el claro ejemplo. «Me llamo Lolo, aunque mi nombre real es Leonardo (que no Manolo). Muchas veces suelo decir Lolo de Leonardo. Mi hermana Gilda me lo puso porque no sabía hablar bien. Leonardo me da vergüenza, porque Leonardo hay uno y es él. Nací un 13 de marzo en Buenos Aires (Argentina), era de madrugada y la matrona no estaba, así que fue un psicólogo del hospital el que asistió en el parto a mi madre esa noche. A los 3 años nos mudamos a Villa Gesell que es de donde crecí. Hago cosas relacionadas con el arte. Trabajo con mi imaginación y mis manos. También utilizo otras partes de mi cuerpo y otras cosas como lápices, madera, escayola o comida. Barcelona me confunde, constantemente»

Aunque hasta hora sólo lo mencioné a él, no se puede entender la figura de Lolo sin su alma gemela, compañero de aventuras y ahora también marido por necesidad: Sosaku Miyazaki. Nos volvemos a topar de lleno con un tándem artístico espléndido, inseparable, experimental y mágico. Juntos como Lolo & Sosaku, llevan a cabo infinidad de cosas, proyectos, videos, genialiades. Todas buenas. Todas interesantes. Por ejemplo, mucha gente les conoce por un proyecto musical experimental a base de péndulos en estructuras madera que ellos mismos construyeron. Aunque ahora están viendo la fórmula de minimizarlo para poder llevarlo por más sitios, llegaron a actuar en la desparecida Mutt Gallery, en el Matadero en Madrid e incluso en el Sónar. De este último saldría una colaboración espectacular: crear junto a Sergio Caballero la imagen del Sónar 2014 y una serie de vídeos (todavía sin publicar). También merece la pena ver la pieza para la bodega de vino 4kilos. Esto es lo más reciente, pero si llevas más tiempo en Barcelona, sabrás más de ellos, fueron muy sonadas sus intervenciones en el espacio urbano, sus obras de sreet art, las instalaciones, videos y demás creaciones e intervenciones. «Ahora me gustaría hacer una peli buena con Sosaku. Lo hemos intentado, tenemos mucho material grabado, pero nos quedan fatal. Lolo & Sosaku es buscar y experimentar, nos divertimos mucho trabajando juntos. Ahora está en Tokyo y lo echo de menos. Es obvio que después quiero que lo retrates a él, así no estamos tan separados«.

«Este sitio es increíble. Aquí es donde vengo cuando necesito desconectar, donde encuentro la separación, como tu trabajo (un grado de separación). Me gusta este lugar entre el mar y las grúas. La naturaleza y lo industrial se mezclan. Para mí la fotografía es lo que vemos al cerrar los ojos. Mientras me retratabas pensaba lo bien que estabas tú. Era perfecto, tú, allí con la cámara, la Minoltta, la luz que había. Pensaba, qué pena no tener una cámara y fotografiarte a ti fotografiándome a mí. También se me quedó la mente en vacío. Con tu ojo biónico ha quedado algo increíble, surrealista. Tenemos que vernos más, que esto hay que cuidarlo. Cuando vuelva Sosaku nos juntamos y tramamos algo».



Entregas anteriores de la sección «Un grado de separación».

Barcelonés está editado por
Until We Change It.

Contactar para oportunidades de
Publicidad.

Política Editorial