«LA PIEL QUE HABITO» ES CINE VIVO

martes, 13 septiembre, 2011

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cartelhabito

El póster de La piel que habito anticipa el tratamiento estético del film

Sus protagonistas nos recuerdan, de buenas a primeras, al mito de Pigmalión y Galatea (también se ha hablado de la influencia de otros personajes arquetípicos, como Frankestein o Rapunzel) pero son por encima de todo criaturas almodovarianas. Estamos ante un thriller postmoderno cuyo autor vuelve a la irreverencia y a la originalidad de otros tiempos, especialmente los de ¡Átame! y Kika, –películas que son rememoradas claramente en algunas escenas.

El director manchego consigue la difícil tarea de hacerse un homenaje a sí mismo sin resultar presuntuoso. Cita como referente el clásico de terror Les yeux sans visage aunque por su cuidada imagen retrofuturista y su desparatado argumento, La piel que habito tiene un certero aire de película de culto que la acerca a la estética sexploitation (vease Femina Ridens), escatimando en tópicos misóginos –sería más que recomendable un repaso a la filmografía del director en base a estudios de género y teoría queer–. Además, más allá de sus habituales reminiscencias a los melodramas de Douglas Sirk, el estilo del film recuerda al de reputados autores contemporáneos como Cronenberg, Aronofsky o Tarantino, con quien comparte más de lo que a simple vista pueda parecer (la afección por el universo trash, el colorido estilo, la ironía punzante, el gusto por el humor negro, las tramas fragmentadas o la fuerza de sus personajes femeninos).

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Trailer de la surrealista cinta «Kika» (1993)

Es cierto que algunos aspectos, como el retrato de los protagonistas o el interesante debate sobre la importancia de la piel que habitamos, podrían ser tratados con más profundidad. Pero la balanza es compensada (más o menos, según el gusto del espectador) por una fotografía impecable –en la que cabe destacar el impresionante tratamiento de la imagen de Anaya–, una buena banda sonora y sobre todo la personalidad de los diálogos.

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Clip original de «La piel que habito»

La nueva creación de Almodóvar es, ante todo, un film sin complejos que provoca reacciones, y esto puede palparse en la misma sala de cine porque cuando aparecen los créditos, a la combinación de aplausos, risas y caras de perplejidad se le añade el rumor inconfundible del cuchicheo de la gente impaciente por comentar la jugada. «Encontrar un director que tiene los huevos de plantear estos universos, no tiene precio» dice Banderas. Y con perdón por la expresión, tiene razón.

Barcelonés está editado por
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