Heura Marçal: «La literatura lésbica es muy trágica, faltan visiones positivas»

miércoles, 16 abril, 2014

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Heura Marçal. Foto: Francina Ribes

Leí por primera vez a Maria-Mercè Marçal cuando llevaba muy poco tiempo en Barcelona, hace casi 10 años. Tuve con ella un momento de revelación, de estos que ocurren pocas veces en la vida, cuando el qué se alinea con el cuándo. Devoré toda su obra poética. Más allá de la famosa “divisa” que abría su primer libro y que se ha reproducido incansablemente, incluso a modo de grafiti en los muros ciudad, me fuí enganchado más a medida que avanzaba en su trayectoria. Quizá el punto álgido para mí fue descubrir su única novela, «La passió segons Renée Vivien«, que a día de hoy sigue siendo uno de mis libros favoritos. Marçal fue también traductora de grandes como Colette, Charles Baudelaire o a Marguerite Yourcenar además de una gran activista cultural, en su obra y fuera de ella. Fue pionera por su tratamiento  del amor lésbico en la literatura catalana y es imposible hablar de ella sin destacar sus esfuerzos por dar visibilidad a las escritoras de aquí y de allí, por rescatar del olvido a las del pasado y apoyar a las de su presente. Así que particularmente, además de su obra y traducciones, le debo haber descubierto a través de sus ensayos a escritoras como Montserrat Abelló,  Helena Valentí o Marina Tzvetáieva, entre muchas otras.  Marçal murió a causa de un cáncer a los 45 años, en el año 1998. Cuando la leí por primera vez habían pasado unos 6 años desde su muerte y no pude evitar pensar que en circunstancias normales habríamos coincidido en un mismo tiempo y espacio.

Me reúno con Heura Marçal, su hija, la protagonista de algunos de sus poemas más bonitos  -también por alejados de los tópicos más comunes sobre la maternidad-. Su contacto me llega a través de Montserrat Abelló. Durante un momento de nuestra charla me remito a algo que me comentó Abelló sobre su madre durante nuestra entrevista acerca del gran legado que había dejado a pesar de su prematura muerte, “como si supiera que se tenía que morir pronto”. Heura sonríe: “El otro día Montserrat me repetía lo mismo el día de su cumpleaños. Pero no sabemos qué habría pasado, quizá habría hecho algo diferente. En «Una habitación propia», Virginia Woolf  habla de Jane Austen, que murió también muy joven, y dice que en su última novela, “Persuasión”, se nota que Austen ya está cansada de su propia fórmula, y que es una lástima que no hubiera vivido más porque habríamos visto esta otra etapa que no sabemos qué nos habría dado. Yo creo que con mi madre habría pasado igual, porque «Raó del cos» (su libro póstumo) es un poco en la línea de «Desglaç» pero es otra historia.”

Le cuento cómo me sorprendió su novela al leerla, sobre todo teniendo en cuenta su fama esencialmente de poeta. Y como me sorprende que siga siendo una de sus obras menos conocidas. Ella opina que su fama ante todo de poeta se debe a que “empezó siendo poeta y solo hizo una novela, que además es una novela muy de poeta: sobre una poeta, escrita por una poeta, con un lenguaje muy poético”.  Me cuenta que la novela se ha traducido al castellano, al alemán y al italiano. Y parece que se va a traducir al francés dentro de poco, cosa que tendría todo el sentido teniendo en cuenta que transcurre en su mayor parte en París  “Sí, era un poco raro que todavía no estuviera en francés… ha habido diversas editoriales interesadas en publicarla allí, algunas incluso cuando mi madre vivía, pero hasta ahora no se ha materializado”. Aunque sí que se publicó por primera vez el año pasado una antología poética suya en francés, titulada «Trois fois rebelle» en honor a la “divisa” mencionada anteriormente, y traducida por Annie Bats. También se ha editado recientemente la traducción al inglés por Montserrat Abelló y Noélia Diaz-Vicedo de «Raó del cos». Se trata del libro que Marçal escribió en el tramo final de su vida (durante y sobre su enfermedad), sobre el cual se acaba de publicar otro libro, un ensayo a cargo de Fina Llorca titulado En nom de la Mare. Maria-Mercè Marçal reescriu la Passió. “El libro analiza poemas en que en cierto modo mi madre reescribe la pasión de Cristo, en femenino. Los analiza y los intenta interpretar a través de voces de filósofas y escritoras que van desde Simone Weil, María Zambrano… gente que fue referencia para mi madre, y gente que no lo fue pero lo podría haber sido.”

Fina Llorca y Maria-Mercè Marçal en Cerdeña por Cinta Portillo (1978)

Le digo que según había leído Marçal quería dedicarse a escribir novelas “Sí, tenía algunas novelas en la cabeza, incluso en clave de humor” -esta idea me fascina- “Raó del cos», no lo llegó a ver publicado pero estaba muy activa, y hacia el final había vuelto a escribir poesía, que durante unos años había dejado de lado un poco.”

Le pregunto por su experiencia personal con el feminismo: “Evidentemente mis mayores referentes han sido mi madre y su pareja, que es como mi segunda madre, Fina Birulés, quien por cierto acaba de publicar un libro: «Entreactes entorn de la política, el feminisme i el pensament». Mi madre y Fina siempre han estado vinculadas con el feminismo, desde una militancia muy cultural sobre todo. Mi madre al principio también tuvo una época de militancia política, pero tanto Fina como Mercè se dedicaban al feminismo cultural, ambas se dedicaron a recuperar la genealogía femenina, Fina de las filósofas y mi madre de las escritoras, a reinvindicar figurar olvidadas y también a apoyar a sus contemporáneas.”

En cuanto a la militancia de su madre, destaca sobre todo una evolución desde lo político a lo cultural. “Cuando formaba parte del PSAN fue parte del grupo de mujeres, porque vio que en los movimientos izquierdas hay mucho machismo también… Pero como te decía antes mi madre se centró en dar visibilidad a mujeres escritoras. Me acuerdo sobre todo de todas las actividades que llevaban a cabo en el PEN, con Montserrat Abelló. Hicieron muchas cosas, entre ellas destacaría el ciclo de conferencias dramatizadas“Cartografies del desig”. Recuerdo otras actividades puntuales, manifestaciones… Pero la visión de género es algo que tenía muy presente en todo lo que hacía, por ejemplo cuando le tocaba hacer de jurado en algún concurso, y aunque no estuve en sus clases estoy segura de que allí militaba también.”

“Yo siempre he estado rodeada de feministas” ríe. “Siempre he sido feminista en mi día a día, pero a la hora de crear redes o participar en determinados proyectos o actividades, estoy más metida desde hace unos años.” En este punto me habla de su proyecto “I visqueren felices”, que pronto verá la luz como libro: “Invitamos a mujeres lesbianas y trans, a escribir relatos en catalán con personajes lésbicos y final feliz, porque la literatura lésbica es siempre muy trágica, «La passió segons Renée Vivien» no se salva mucho tampoco…(ríe) Nos inspiramos en la obra de una autora que conocemos, Isabel Franc, que suele escribir novelas divertidas, con sentido del humor y con personajes lésbicos. Y pensamos que nos gustaría que hubiera más gente que como ella escriba desde una visión positiva, con sentido del humor o no, pero que no sea todo dramático y terrible.” El proyecto lo crearon entre cuatro amigas, Heura y Sònia Moll -poeta, autora del libro «Creixen malgrat tot les tulipes»- son las fundadoras, junto con Silvia Merino y Mercè Nebot. “Creamos un jurado para escoger los relatos. Había una categoría de menores de 18 años, así que llamamos a Mercè Otero, experta en temas de coeducación. Como también se podían presentar comics, fotonovelas e ilustraciones invitamos a Elina Norandi”. El libro con los relatos seleccionados lo publicará la editorial Pol·len, que “publica sobre todo temas de interés social, en su línea política, pero recientemente han inaugurado una colección de feminismo con el libro “Bye Bye Blondie” de Virgine Despentes y el próximo de la colección va a ser el nuestro.”

Heura Marçal es también la presidenta de la Fundació Maria-Mercè Marçal, así que le pido que me hable de la actividad del centro. “Una de las principales actividades de la fundación son las Jornades Marçalianes. Se celebran cada dos años, siempre en un lugar diferente, y se invita a personas del mundo de la cultura para hablar de la obra o de la figura de Maria-Mercè Marçal. La primera vez fueron en Sabadell, que es donde está la fundación, la segunda aquí, en el Palau Robert y la tercera vez en la Universidad de Valencia.” Saca un libro de su mochila. “Después recogemos todas las conferencias y mesas redondas en un libro, que presentamos en las siguientes jornadas. Este es el libro de las jornadas de Valencia, que se centraron en su faceta más estrictamente política, es el último volumen editado. El año pasado fueron en Barcelona, en el Pati Llimona, con alguna sesión en el Insitut Francès, y presentamos este libro. Aparte de las mesas redondas y conferencias, suele haber también una exposición y algún recital o concierto. En esta última edición se proyectó la película Ferida arrel: Maria-Mercè Marçal”.


El corto de Lydia Zimmerman que forma parte de la película Ferida arrel: Maria-Mercè Marçal

Me cuenta que la iniciativa para crear esta película, que se estrenó en la Mostra Internacional de Films de Dones de hace dos años, fue del cineasta Fran Ruvira (Orson West, 2013). “Me vino a ver, me propuso un proyecto con la fundación que consistía en invitar a diferentes realizadoras catalanas a hacer un corto sobre un poema de Marçal, o sobre su figura. Podía ser ficción, animación, documental… en total hay 22 cortometrajes. Participó gente muy diversa, entre ellas Laia Manresa, Lydia Zimmermann, Laura Ginés, Rosa Vergés, Mercè Ibarz, Francesca Llopis… El trabajo de la fundación consiste sobre todo en organizar las jornadas cada dos años y en apoyar proyectos concretos que van saliendo, como ayudar a la producción de esta película. También editamos un disco con motivo del 10 aniversario de su muerte.” Se trata de un disco de 14 poemas musicados por artistas como Sílvia Pérez-Cruz, Guillermina Motta, Jabier Muguruza, Marina Rossell o Maria del Mar Bonet. “Además tenemos una agenda en la que anunciamos todos los actos que se llevan a cabo sobre Maria-Mercè Marçal de los que tenemos constancia, y también tenemos un archivo digital para los estudiosos de su obra.”

Heura es lingüista y recientemente ha publicado la  “Guia per a l’ús no sexista del llenguatge” en la Universitat Autònoma de Barcelona. “Como muchas otras guías de este tipo, da herramientas para visibilizar a las mujeres o incluirlas en el discurso. Un tema que genera mucha reticencia. Se ridiculiza sobre todo las dobles formas, que son solamente una de las alternativas que se proponen. Hay muchas más que las dobles formas, que efectivamente tienen muchos problemas de cara a la legibilidad de un texto. En nuestra guía recomendamos la doble forma en singular pero en plural se recomienda el masculino genérico en caso de no poder utilizar ninguna otra herramienta. Aunque en una primera versión recomendábamos también la doble forma en este caso.” Le pido que profundice un poco en esta polémica: “Carme Junyent, que es una gran lingüista, defiende y defenderá siempre que el masculino genérico es un mecanismo de la lengua y no tiene nada que ver con el machismo. Pero como yo siempre le digo, aunque estoy totalmente de acuerdo en esto, la sociedad es machista y se ha hecho un uso machista de este recurso. Hasta ahora cuando se decía “los hombres” no se incluía a las mujeres, o solo cuando convenía. Sí que es un recurso de la lengua pero se ha utilizado mal y es normal que se quiera desambiguar”.

Para acabar le pido que haga una pequeña valoración del estado actual de la cuestión “Yo comparo mi generación con la de mi madre, que se movía dentro de un contexto muy concreto, con una ideología determinada. Me doy cuenta de que todavía hoy hay cosas que resultan muy problemáticas, en cambio otras, al menos en la ciudad, en Barcelona, depende de en qué grupos… parece que están bastante más superadas. Pero lo cierto es que ahora hay una cierta sensación de una gran parte de la población de que ya no hace falta el feminismo, y esto sí que creo que es un retroceso porque efectivamente estamos muy lejos del objetivo del feminismo.”

Aquí puedes leer otros artículos de la misma sección en la que se celebra y destaca la labor de algunas feministas que viven (o que vivieron) en Barcelona.

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