Entrevista (vía Skype) con La Caníbal

domingo, 23 febrero, 2014

Por

 

Entrada de La Caníbal. Foto: J. Morey

El pasado domingo 16 de febrero tuvo lugar la fiesta de inauguración de La Caníbal, con un bonito vermut que se extendió hasta entrada la tarde y en el que se juntó un heterogéneo y apacible ambiente para dar la bienvenida a una iniciativa transformadora que quiere generar importantes flujos y redes entre diferentes sectores -como el arte, los movimientos sociales y la academia- que no siempre están suficientemente articulados e hibridados. Y es que La Caníbal (Nàpols, 314) nace como una librería cooperativa de trabajo asociado sin ánimo de lucro que no solamente pretende vender libros, sino que quiere ejercer como un punto de encuentro, diálogo y reflexión entre los distintos movimientos sociales y de base. Afectadas por sus propias experiencias vitales, en las que nuestras protagonistas han colindado con la precariedad, la academia y la movilización ciudadana; sus creadoras quieren que la Caníbal sea un lugar en el que intercambiar herramientas y conocimiento y desde el que realizar política y cultura; un lugar en el que reunirse y donde se dé vida a los libros; un lugar de cruce entre teoría crítica y práctica.

Con motivo de esta excitante apertura, conversé vía Skype con Jesús Arpal-Moya, una de las tres fundadoras, acerca de la librería y de las interesantísimas interioridades de su surgimiento y política interna.

¿Cuándo y cómo surgió la idea de montar la Caníbal?
Comenzó en la primavera de hace un año y  fue idea de Amanda y Julia, que vivían en Barcelona. Yo vivía en Bilbao y empezaron a pensar el proyecto, pero yo no estaba. Ellas comenzaron a hacer un plan de negocio, contenidos y línea, y en verano preguntaron a unas cuántas amigas libreras consejos y cuestiones. Yo entonces trabajaba en Anti, una librería cooperativa especializada en Arte de Bilbao, y me escribieron. Me pareció un proyecto muy bonito y me contaron que su idea era una cooperativa de 3 socias, que estaban solas y que si me interesaba. Hablamos y me sumé de cabeza, ya que me parecía una propuesta irrechazable, de las que salen una vez en la vida.

Sois una cooperativa de trabajo asociado sin ánimo de lucro. ¿Por qué habéis optado por este régimen jurídico?
Teníamos muy claro que íbamos a ser una cooperativa de trabajo asociado porque este proyecto es de autoempleo,  para ganarnos la vida como trabajadoras, y no como propietarias. Nos interesa la propiedad cooperativa, pero nos interesa que sea nuestro empleo. Las socias trabajadoras estamos en la cooperativa. El “sin ánimo de lucro” fue porque al informarnos de las distintas cooperativas tuvimos la idea de no acumular beneficios, tener un salario por las horas trabajadas, y si, más allá de eso, tuviéramos algún beneficio, se invertiría en otras cooperativas o proyectos sociales.

¿A quién quiere nutrir o alimentar la Caníbal? ¿Y a quién quiere degollar?
Nutrir o alimentar a cuánta más gente mejor. Es muy importante el barrio, el contexto espacial en el que estamos. Por eso nos hemos venido a esta zona, y no a otras que están más saturadas. Cubrimos una necesidad. Queremos nutrir a gente de toda el área metropolitana y a gente de fuera, porque es muy importante para nosotras estar en red con otras librerías afines como la Pantera Rosa, Marabunta, Hormiga Rosa etc. También hay otros proyectos sociales a los que también nos gustaría nutrir. Y querríamos degollar o descabezar a un poder neoliberal, que creemos que hace esta ciudad invivible para mucha gente.

O sea, por tanto, por lo que dices, La Caníbal pretende escapar de un arquetipo clásico de librería como comercio, ya que más bien quiere ejercer como un punto de encuentro y diálogo que sirva para articular propuestas, dar herramientas transformadoras y al mismo tiempo estar en contacto con otros ciudadanos de base y espacios similares, tanto de la zona como de otros lugares.
Sí, eso es, pero te diría que sí que recogemos algo del modelo clásico de librería. En todas las épocas ha habido librerías que han sido más allá de un establecimiento comercial, siendo un enclave cultural y un punto clave de la articulación política de la ciudad. No todas, pero algunas han cumplido este papel; algunas de forma buscada y otras por falta de otros espacios. Ha habido librerías que no solamente han proporcionado textos sino también un espacio o punto en el que tener estas discusiones No somos una librería estándar pero lo que queremos hacer es parte de la tradición librera, de la mejor tradición librera.

¿Qué tipo de actividades tenéis pensadas para estos próximos meses?
Somos un establecimiento que vende libros pero también somos un espacio en el que se hace cultura y política. Queremos activar los libros mediante presentaciones, discusiones y mesas redondas y también acoger presentaciones de proyectos que no necesariamente se relacionen con un libro, sino con los temas de los libros, de economía crítica, de ecofeminismo…cosas que activan estos textos y los muestran en la práctica. Y ser un espacio para los colectivos del barrio para que puedan reunirse. Esto respecto a las actividades de convocatoria pública. Pero también proponemos que un pequeño espacio de la trastienda, La Cuineta, pueda ser un espacio para grupos de lectura, de discusión o pequeñas reuniones de colectivos de hasta 10 personas. Que la gente, autoorganizándose, pueda presentar propuestas y reunirse y trabajar.

En relación a lo que me estabas diciendo, de dar vida a ciertos proyectos que en ocasiones se quedan en el ámbito académico… ¿Crees que en ocasiones la academia queda muy separada de los movimientos sociales?  Se me ocurren las críticas que arreciaron desde ciertos sectores académicos, tanto conservadores como presuntamente de izquierdas, hacia movimientos como el 15-M…
Desde nuestra experiencia vital, nosotras venimos de la producción cultural y tenemos cierta experiencia investigadora dentro de la academia. La vida también te va politizando y te vincula a activismos que no vienen dados por estas instituciones, sino por la asociación directa. Yo creo que, aunque hay este problema que tú planteas, en los últimos 5 ó 10 años sí que se han producido por la dureza de la situación política contactos entre los círculos profesionales del arte y la cultura y la protesta ciudadana, entre la academia y la rebelión más directamente insumisa. Se han producido estos contactos, hay calles de cruce y nosotras queremos contribuir estos encuentros, sobre todo porque pueden producir redistribución. La academia y la tradición cultural pueden aprender mucho de los activismos no-institucionales. Nosotras recogemos algo que se está produciendo y lo queremos sostener y fomentar.

Por otro lado, qué tipos de editoriales y libros se pueden encontrar en la Caníbal? En una primera visita, vi tanto ediciones de pequeñas editoriales como Morsa, Polen o Txalaparta;  fanzines como PIPA, pero también ediciones de editoriales más consagradas como AKAL, FCE, Traficantes de Sueños, Capitán Swing, GEDISA o cosas de cultura pop como “Post-punk” de Simon Reynolds… ¿qué se puede encontrar?
La manera de agrupar todo esto es llamándolo “Herramientas de transformación social”, porque incluso la crítica musical de Simon Reynolds es un tipo de crítica musical que inserta los fenómenos pop dentro de un entramado social. Por ejemplo, la línea de una editorial como AKAL siempre ha proporcionado herramientas para la discusión política tanto en la academia como en la calle. Eso sí, como librería independiente sí que tenemos más sintonía con las editoriales independientes pero no rechazamos tener fondos de todo el material que nos parezca interesante. Trabajamos con editoriales de todo tipo pero el corazón está siempre más cerca de las independientes.

¿Vais a trabajar con importación?
Sí, lo único que la importación tiene su propio ritmo y preferimos que la vaya generando la propia gente que viene a la librería mediante sus necesidades de títulos. Nosotras tenemos un criterio de títulos que nos gustaría traer pero la importación es más complicada en términos económicos que la producción de aquí. También hay que tener en cuenta una ecología de la cuestión, que hay transportes y hay cosas en juego, que, es muy importante que atendamos a lo local y cuando se vayan planteando las necesidades concretas, y siempre a partir de las necesidades, ir poco a poco introduciendo la importación. Pero viendo también qué importación, qué tipos de flujos vamos a potenciar y desde que centros a que periferias, o qué canales de comunicación. Una importación siempre es un canal entre territorios. ¿Qué importación? ¿Para qué lectoras? Lo vamos a ir tejiendo en comunidad. Sí que tenemos libros fichados y cuando los tengamos los iremos trayendo.

¿Qué criterios seguís a la hora de traer un libro o autora determinada? Por ejemplo, vi también libros para niños…
Por un lado, tenemos secciones más orientadas en torno al ensayo, algunos más especializados y otros más divulgativos, pero también tenemos secciones de narrativa, infantil, arte y cultura, y una selección de revistas y prensa que son más propias de una librería general. Pensamos que las líneas que atraviesan el proyecto, como por ejemplo el transfeminismo, tienen su reflejo en ensayos sobre feminismo como en nuestra selección de libros infantiles. Lo mismo con la crítica al capitalismo. O la sensibilidad hacia el hecho colonial. Hay una serie de posiciones vitales desde las que arrancamos que se reflejen en la selección de libros. Aunque la selección es intuitiva, también es muy importante la relación con el contexto, con el espacio en el que habitamos. Intentamos seleccionar textos que son pertinentes, porque apelen a lo que pasa, o que susciten y reactiven debates que nos parecen necesarios. También escuchamos a la comunidad y a la gente que visita.

Al respecto, vi muchos libros de sociólogas, historiadoras, gente de las distintas ramas de la filosofía política, también vi a economistas recientes como Costas Lapavitsas o Galbraith; gente que está alineada, con sus respectivos particularismos, en el lado izquierdo del tablero político. Pero, por otro lado, echar un vistazo a la sección de economía me hizo preguntarme si vais a incorporar libros de economía neoclásica o si rechazáis incluir ese tipo de contenidos
El otro día hablamos sobre esta cuestión. En determinadas ocasiones es muy importante incluir un texto con el que estamos en absoluto desacuerdo, porque, primero, una librería debe ser plural para que se genere un debate. Pero luego también porque cuando te colocas en un lugar tan difícil como decirte anticapitalista tienes que saber donde te estás posicionando. Elegir un texto que es lo opuesto porque no es transformador, sino que refleja ese status quo que nos gustaría cambiar. Algunos textos reflejarán el orden de cosas y otros reflejarán como darle la vuelta a ese orden. Siempre serán mayoría los que protestan porque de los normativos siempre habrá abundancia.

En relación a esto, leí recientemente en un artículo del País que vosotras, más que consideraros emprendedoras, os considerabais auto-ocupadas. ¿Por qué?
La idea de “emprendizaje” es uno de los señuelos que se utilizan dentro del modelo neoliberal de una ciudad como Barcelona. No nos interesa posicionarnos al lado de la creatividad empresarial, sino del lado de las trabajadoras, que es lo que somos. Y queremos ser.

¿Qué creéis que subyace detrás del fomento del interés propio y de la idea del emprendedor?
La competitividad, la idea de que la innovación no es un capital a repartir, sino algo a atesorar. La idea de la meritocracia, de que el sistema económico recompensa el trabajo y el talento y con eso justifica la desigualdad. Un poco toda la idea capitalista de la empresa. La idea de las emprendedoras es muy capitalista. Nosotras tenemos una vocación  más comunitaria y en el estado actual de cosas más redistributiva. Es super urgente redistribuir los bienes, los privilegios y los accesos. La idea no es competir, sino todo lo contrario

¿Qué aportan los diferentes backgrounds al funcionamiento de la librería? Leo que Jesús y Julia son artistas, mientras que Amanda es comisaria, crítica de arte y editora…
Yo creo que son los caminos vitales los que aportan. Nuestras biomarcas, nuestras trayectorias, la precariedad en la que nos hemos movido y la experiencia propia o cultural. En cultura nos hemos visto enfrentadas al problema del acceso a la cultura. Y el encontrarte en un espacio en el que, por un lado, están las instituciones y el archiconocido elitismo y, por otro, tú estás intentado tejer comunidades con gente que quizá no tiene tanto acceso. Son este tipo de situaciones complejas las que supongo que nos han alimentado a la hora de hacer el proyecto. Como cosa positiva del campo, es el valorar el pensamiento crítico y la capacidad especulativa para imaginar otras formas, la imaginación política que no es exclusiva del arte y de la cultura, pero sí que en nuestras trayectorias hemos encontrado contextos o espacios en los que  hemos podido desarrollar esa vocación de pensamiento crítico o imaginación política.
Intentamos ser un espacio de encuentro entre distintos tipos de movimientos sociales y de personas que, aunque no estén adscritas a movimientos sociales, sí que tienen sensibilidad. Lo que creo es que nuestras trayectorias reflejan que nosotras hemos sido estos espacios de encuentro entre academia, reivindicación popular, precariedad y pensamiento crítico. Y nos ha tocado encarnar estas problemáticas. Estamos atravesadas por los textos que ofrecemos y nos va la vida en ello. Creo que esto es lo más importante.

¿A la hora de moveros por el campo y de crear La Caníbal, qué papel desempeñó l’Acció Solidària contra l’Atur (ASCA)? ¿Cómo os pusistéis en contacto? ¿De qué forma os ha ayudado?
En el momento de pensar este proyecto, hicimos el cálculo de los recursos que necesitamos para formarlo, de forma que pudiera ser la forma de vida para tres personas y un espacio cultural para otras muchas. Los recursos con los que contamos no son suficientes y sabíamos que necesitamos algún tipo de soporte financiero extra para garantizarle al proyecto una duración mínima, que hemos calculado en 3 años, porque un proyecto como este no lo puedes valorar en 6 meses. Empezamos un diálogo con las instituciones que ahora mismo pueden apoyar un proyecto así.. En estos contactos, una persona que estaba haciendo el seguimiento en BCN Activa nos dio la pista que existía la ASCA y nos sugirió que mostráramos nuestro dossier; un dossier de contenido, social, contable, porque es una fundación que, por un lado, sustenta financieramente proyectos de autoocupación que tengan vocación redistributiva y por otro, porque tenían una colaboración con una fundación para una línea concreta de préstamos para cooperativas. Les pareció muy guay nuestra línea social y política y nos ofrecieron un préstamo al 0%. Con un 0% no hay un lenguaje de rentas y beneficio, sino de ver un proyecto y creer en él. No esperar beneficios monetarios, sino el beneficio social y colectivo. Aprovecho para agradecerles, y para recomendar a la gente que tenga un proyecto que necesite soporte financiero, que sea de autoempleo y con vocación social, que se acerque a ASCA.

¿Cómo valoráis la jornada de inauguración o la respuesta hasta ahora?
Estamos super super super agradecidas porque desde que empezó la idea del proyecto, todos estos contactos y todas estas presentaciones tanto en instituciones públicas como en nuestra red de amigas, conocidas, parientes y barrio, estamos teniendo una acogida buenísima, solo recibimos apoyo y  ánimo. La inauguración fue eso mismo encarnado. Vino muchísima  gente, no tenemos ni idea de cuanta, pero podrían ser 200 personas, todas muy dispuestas a darnos mucho calor y a celebrar la iniciativa. Es el momento de apertura  que hubieras podido soñar o desear, pero ahora hay que empezar con el día a día
Para terminar, recomendadme algunos libros o autoras que consideréis de lectura obligada y por qué.
(Responde Jesús en nombre de las tres) Cualquier título de Mercé Ibarz, una escritora barcelonesa -aunque originaria de un pueblo de Lleida- que es vecina del barrio y muy cercana al proyecto, y que en su literatura hila muy bien la sensibilidad social con la investigación estética.
La Revista “Espai en Blanc”, un proyecto que quizá en algunos círculos tiene mucha visibilidad pero que quizá no es muy conocida a nivel más general y que es un proyecto colectivo de discusión y de repensar las posibilidades de transformación social. Es muy afín a nosotras en este sentido y en ella está implicada Marina Garcés, una persona que nos parece muy interesante y que, una vez más, lo que hace es que determinadas necesidades políticas y simbólicas las encarna y las pasa por lo vital.
“Pornoterrorismo” de Diana J. Torres, porque también tiene una vinculación muy directa con la ciudad de Barcelona,. Es un libro fantástico que puede servir mucho. En un momento en el que desde los medios de comunicación masivos se juega mucho con la criminalización de las personas que están sacando proyectos tan necesarios como los C.S.O’s, creo que «Pornoterrorismo» es un libro que ayuda a deshacer muchos prejuicios que se puedan tener alrededor del activismo Queer, del movimiento Okupa y de otros movimientos sociales que en realidad están ayudando a hacer a ciudades muy duras un poquito más vivibles. Además, esta editado por Txalaparte, una pequeña editorial del País Vasco.

 

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