Compromiso y evasión

lunes, 14 noviembre, 2011

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La muestra, organizada conjuntamente por la Tate Modern y la Fundació Joan Miró, presenta una selección de obras fundamentales en la trayectoria del artista

Tras su paso por la Tate Modern de Londres, la Fundación Miró presenta la muestra «Joan Miró. La escalera de la evasión», una magnífica retrospectiva que sintetiza la trayectoria vital y creativa del artista. Se trata de una ocasión única ya que se reúnen obras procedentes de colecciones públicas y privadas que difícilmente pueden verse juntas.

El título de la muestra toma prestado el de una de las obras expuestas, perteneciente a la serie Constelaciones (1940-1941), en la que cristaliza el lenguaje pictórico y simbólico del artista catalán. Desde los inicios de su actividad creativa hasta las piezas con doble datación -iniciadas durante la Guerra civil española y revisadas a finales de la dictadura franquista-, la obra de Miró articula múltiples influencias plásticas, desde el surrealismo francés en los años 20 hasta el expresionismo abstracto norteamericano de los 60, siempre tamizadas por su visión personal.

La escalera de la evasión (1940), obra que da nombre a la muestra y que puede verse habitualmente en el MoMA

Miró pasó una parte importante de su vida en el exilio, pero siempre conservó la conexión con su tierra de origen y la preocupación por los acontecimientos políticos. No firmó manifiestos ni participó en protestas mediáticas; su combate se libraba en una esfera más íntima y al mismo tiempo más universal, la que interconecta deseo y realidad.

En la obra de Miró, el deseo de evasión va íntimamente ligado a la denuncia de una realidad política opresiva que, en sus propias palabras, atentaba «contra todo lo que representa un valor puro del espíritu». De ahí la presencia recurrente de símbolos como la escalera, que condensa el enraizamiento en la realidad terrenal y la posibilidad creativa y espiritual de escapar de ella, de ascender a dimensiones elevadas para alcanzar la pureza, la fantasía, la libertad. La conjunción de compromiso y evasión se revela como alineamiento de fuerzas complementarias cuya coexistencia alimenta la energía creativa.

La esperanza del condenado a muerte (1974), tríptico fechado el día de la ejecución de Salvador Puig Antich

La estructura cronológica de la muestra permite observar la evolución desde la acumulación detallista de La masia (1921-1922) hasta la depuración formal del tríptico dedicado a Puig Antich (1974), que es quizá el ejemplo más claro de sutil conjugación entre protesta política y pureza estilística. La disposición de las obras en el privilegiado espacio de la Fundació permite al espectador realizar un recorrido excepcional en el que se conjugan el humanismo mediterráneo del arquitecto Josep Lluís Sert y la abstracción poética de Joan Miró.

La llegada de la muestra a Barcelona viene acompañada por una serie de actividades y exposiciones paralelas que permiten ampliar el conocimiento de la obra de uno de los creadores más universales de Catalunya. El Museu d’Història de Catalunya presenta paralelamente la muestra «Joan Miró. Cartells d’un temps, d’un país». Además de los seminarios y conferencias organizados por la Fundació Miró, se podrá ver un ciclo de documentales sobre el artista y participar en un itinerario, diseñado por el equipo de Barcelonés, en el que se propone un recorrido por lugares emblemáticos de la Barcelona de Miró.

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