EXIT, Un corto a la carta

viernes, 5 abril, 2013

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Hoy viernes 5 a las 18h se presenta, de manera gratuita, el corto interactivo “Exit, un corto a la carta”. Será en el espacio La Bonne, sito en la calle Sant Pere més Baix número 7. La proyección se enmarca dentro del ciclo de documentales, debates y talleres Les dones immigrades qüestionem el paradís.  Uniros a su evento de Facebook aquí.

Una mujer inmigrante llega a Barajas. En la mano lleva un papel con un número de teléfono y un nombre: una oportunidad para encontrar un trabajo en España. Cuando está a punto de marcar, en una cabina encuentra un diario con una misteriosa oferta laboral subrayada. ¿Qué debería hacer? ¿Confiar en el número que le dieron o arriesgarse con la oferta encontrada? Este es el primer dilema que se presenta al espectador, que deberá decidir por ella cuál será su destino.

“Exit, un corto a la carta” no es una película al uso. En su estructura narrativa conviven diferentes caminos y finales, dependiendo de las elecciones del propio espectador. Desde el servicio doméstico hasta la prostitución, todas las opciones son tratadas sin juicios de valor y con una variedad de tonos que abrazan tanto el drama como la comedia musical.

Cada visionado será una experiencia única. Una visión nada convencional sobre el fenómeno de la inmigración, que nos muestra la experiencia real de un grupo de mujeres enfrentadas a distintas realidades laborales y sociales. “Exit” es el resultado de más de dos años de talleres de comunicación e integración social que culminaron en un rodaje donde las protagonistas se pusieron delante de la cámara para interpretar sus propias historias.

Charlamos con Adrián Silvestre, director, guionista y montador, que junto a Beatriz Santiago ha creado esta interesante fusión de cine y documental, de feminismo e intervención social.

Imagen de previsualización de YouTube

 

«Exit, un corto a la carta» sugió de un proyecto de trabajo social con mujeres inmigrantes. ¿Cómo nace tu involucración en este tipo de talleres y cómo derivó la experiencia hasta terminar en una pieza audiovisual?
Rodar una pieza audiovisual fue la única decisión premeditada, todo lo demás fue surgiendo de manera espontánea. Beatriz y yo ya habíamos trabajado en proyectos de género, como artistas pero también como docentes. Cuando vimos que se nos abrieron más posibilidades no dudamos en involucrarnos en un proyecto de mayor dimensión.

Han sido más de dos años de trabajo y habéis contado con el apoyo de Obra Social La Caixa, Dinamia, Matadero Madrid, Intermediae y otras instituciones. ¿Fue difícil sacar el proyecto adelante tal y como está el panorama de ayudas y subvenciones?
Muy difícil, la verdad. Aunque sin estas ayudas nunca hubiéramos arrancado. Después, el miedo a detener el proyecto por falta de recursos estuvo presente durante todo el proceso, pero afortunadamente pudimos finalizarlo.

Las mujeres que participaron en el taller han acabado interpretando sus propias historias,  sin tener experiencia previa como actrices. ¿Cómo fue trabajar con ellas delante de la cámara, teniendo en cuenta que tenían que enfrentarse a sus vivencias de nuevo?
Algunas sí tenían experiencia, pero por lo general no trabajamos con ellas como lo hubiéramos hecho con actrices profesionales. La metodología con cada una era distinta; había que conocer a fondo sus vidas, las historias que iban a poner en escena, sus motivaciones para contarlas, sus miedos. Había que trabajar en grupo pero también individualmente. Esto requería mucho trabajo previo, pero en lo personal, creo que el aprendizaje más valioso surgió ahí.


El corto nos propone varios hilos argumentales que llevan a distintos finales en función de lo que elija el espectador, al estilo de «Elige tu propia aventura». ¿Tuvisteis claro desde el primer momento esta peculiar estructura narrativa?
Sí, todo nació con esa premisa; las ganas de rodar una historia interactiva. Fue casi un capricho, que con el tiempo fue adquiriendo mayor profundidad.

La película tiene una naturaleza líquida: se transforma en una comedia, un drama e incluso en un musical… Y todo ello con un enfoque nada victimista. ¿Qué le falta y qué le sobra al cine social en general?
Creo que, afortunadamente, el cine ya tiene de todo. Somos los espectadores los que tenemos que buscar qué tipo de películas satisfacen nuestras inquietudes. Por supuesto que en el cine social en encontramos muchos lugares comunes, tonos victimistas, demagogia… pero la producción es tan amplia que no me atrevería a generalizar.

Muchos se preguntarán después de ver la película qué hay de ficción y qué hay de realidad en las anécdotas e historias que se cuentan….
Así es. Y no pretendemos revelarlo al detalle. Pero sí te diré que algunas de las situaciones más increíbles ocurrieron literalmente.

¿Mantenéis el contacto con las protagonistas? ¿Qué ha sido de ellas?
Después del estreno, todas vivimos una sensación extraña, al asimilar que juntas vivimos experiencias muy intensas, pero al finalizar el proyecto, cada una tendría que seguir su camino. Pero a día de hoy, seguimos en contacto. Algunas vienen a participar en las proyecciones. Gracias a las redes sociales seguimos conversando, nos ponemos al día con Exit y otros proyectos paralelos. Y no sé cómo ni cuando, pero estoy convencido de que volveremos a colaborar en el futuro con algunas de ellas.

La experiencia de «Exit, un corto a la carta» en directo promete… ¿Qué vais a ofrecer al público asistente? ¿Cómo podréis de acuerdo a toda la sala en cada decisión?
Ofrecemos un visionado interactivo donde los asistentes han de votar y discutir sobre aquello que quieren ver. Intentamos que sirva como herramienta de debate social, pero el componente lúdico nos parece fundamental. Casi todo está permitido; depende siempre de la energía del público.

¿Cuál ha sido el recorrido de «Exit»? ¿Planeáis distribuirlo en plataformas VOD o similares?
Tras su estreno en Cineteca, Matadero de Madrid, se ha proyectado en otros centros de arte, sociales, de igualdad, así como universidades y festivales de cine. También está disponible en youtube y muy pronto lo tendremos disponible en su propia web.  Y hoy claro lo podríes ver en La Bonne.

¿Cuáles van a ser tus próximos proyectos?
Ahora mismo estoy editando «Natalia Nikolaevna», un documental que acabo de filmar en Cuba, y espero estrenar en breve. Por otra parte, Beatriz y yo estamos desarrollando «Transreality», una serie de documentales sobre mujeres transgénero en distintas ciudades del mundo.

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