Cine Invisible

miércoles, 6 marzo, 2013

Por

 

Pequeñas gotas de esperanza cinéfila salpican nuestra cartelera cada semana. Su supervivencia está condenada al ostracismo. Hay que abrir bien los ojos entre tanta superproducción, cine palomitero y estrenos de manchegos universales. Se trata de cine invisible, películas inadvertidas que pueden ser de cualquier calibre: independientes, de serie B o dramas históricos. He aquí tres recomendaciones antes de que acabe la semana: no las dejen pasar.

El Callejón (Antonio Trashorras, 2011)
Ha tardado dos años en llegar a nuestras carteleras, después de su discreto paso por el festival de Sitges 2011. Antonio Trashorras es un corredor de fondo en el sector audiovisual. Este madrileño fue el guionista de El espinazo del diablo (2001) y contaba con dos cortometrajes anteriores a El callejón, que ha sido su ópera prima. Esta película es un homenaje al slasher puro y duro, que narra con una tensión y tempo muy bien llevados la noche de una joven perseguida por un psicópata. Esta coproducción de Antena 3 films cuenta con una Ana de Armas  como protagonista absoluta, –sorprendente y efectiva–, y un giro de tono y argumento con mucho morro y descaro en su último tercio. Serie B disfrutable y planificada en pantalla partida, lo cual insufla al conjunto de una sensación de cómic lisérgico, y una apertura demencial en plan Pyscho Beach Party que hace las veces de advertencia posmoderna, solo apta para los espectadores más desprejuiciados.

Donde verla: Esta semana la programan en Artistic Metropol, la sala que lleva el mismo nombre que el cine donde se desarrolla la acción de Demons (1985), el clásico de  Lamberto Bava. Si están ustedes en Madrid, ya saben. Si la ven en alguna sala de Barcelona, avisen. Si la descargan por torrent, yo no les he dicho nada.

Imagen de previsualización de YouTube

 

Weekend (Andrew Haigh, 2011)
Ganó el premio del público en South By Southwest (SXSW) y el gran premio del jurado en el Outfest, ambos en 2011. Una historia de amor que transcurre en un fin de semana, narrada sin artificios y ahondando en largas conversaciones empapadas en alcohol y cocaína. Esto es lo que nos ofrece la británica Weekend, una microhistoria de un macroamor entre dos personalidades opuestas pero complementarias. Por un lado Russell, un chico medio en el armario, tímido y con una idea muy platónica del amor. Por otro Glen, un artista sin inhibiciones cuya vida gira en torno al sexo.

Poética, punzante e incluso humorística, la trama recuerda a esa joya de Claire Denis titulada Vendredi Soir (2002), donde Velérie Lemercier vivía un intenso romance con un extraño durante una sola noche. Un amor que tenía, desde el principio, una fecha de caducidad y que como en Weekend  transitaba por lugares y conversaciones comunes por las que (casi) todos hemos pasado.

Donde verla: Por ejemplo en los cines Verdi en HD o en Renoir Floridablanca. Aunque esta semana es su primera y última en cartelera.

Imagen de previsualización de YouTube

 

A royal affair (Nikolaj Arcel, 2012)
A Dinamarca le debemos y le reprochamos, en algunas ocasiones, el habernos obsequiado con Lars Von Trier.  Pero dejando dogmas y personalidades fuera de este mundo a un lado, pocas son las producciones danesas que llegan a nuestras pantallas. Es el caso de A royal affair,  una cinta histórica que narra la conversión del disparatado rey Cristian VII en adalid de la Ilustración, hábilmente manejado por su médico y de confianza Johann Friedirch Struensee. Un hecho real acontecido en pleno siglo XVII, que contrapone la mediocridad absolutista y religiosa, herencia del medievo, al esplendor de las luces y el pensamiento que se propagó por los países más avanzados de Europa. Una casta política y monárquica anquilosada, castradora y aferrada al poder más corrupto (¿les suena de algo?) que verá, impotente  y muy a su pesar, cómo triunfa la razón y la libertad del pueblo.

A royal affair ha compartido nominación a los Oscars a mejor película de habla no inglesa con Amour de Haneke y se llevó el Oso de Plata al mejor guión y mejor actor (Mads Mikkelsen) en la Berlinale de 2012. Quizá el lado romántico de la narración ­­­­–el amor prohibido entre el médico y la reina– resta fuelle al conjunto, pero de todos modos saldremos del cine imbuidos en pasajes históricos desconocidos y con un espíritu  revolucionario muy acorde y propicio con nuestros tiempos.

Donde verla: Doblada al castellano en Alexandra, Heron City o Club Coliseum. En versión original en Yelmo Icaria o en los Verdi.

Imagen de previsualización de YouTube

Barcelonés está editado por
Until We Change It.

Contactar para oportunidades de
Publicidad.

Política Editorial