Canciones para la ocasión: «Disco Dancing», de Sean Nicholas Savage

martes, 8 octubre, 2013

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Canción para volver a empezar el juego cíclico de amor, una vez mas, y como no, hacer unas figuras en la pista de baile dedicadas a tu ser querido.


Me acuerdo de la primera vez que escuché a Sean Nicholas Savage. Fue el verano pasado. Estaba en Berlín, de desenfreno ocioso y sexual, justo despues que el telón de una relación de dos años intensos, bonitos y a la vez tormentosos, hubiera caído. Mi amigo Adrián me mandó un email diciendome “Escucha a este tipo, te va a encantar ¿no te recuerda a un especie de Pale Fountains?” . Mi amigo tenía razon y gracias al bandcamp pude devorar las varias joyas en forma de disco que ha publicado este extraño hombre. Un hombre que en mis ojos podría ser el sobrino de John Waters.

Mi canción favorita de todas fue y sigue siendo “Disco Dancing”. Es un tema que me transporta a mis 19 años, cuando viajaba dos horas de mi pueblo de costa, combinando varios autobuses y tren, hasta el suburbio del norte de Atenas para ir a una tienda de discos específica y comprar vinilos de importación, discos de indie pop que no se podían encontrar en ninguna otra tienda de Ia ciudad. En aquellas canciones, la mayoría de ellas ya naufragadas y tristemente olvidadas en mi subconciente, los protagonistas bailaban el disco y se enamoraban como niños, corrían por las noches, se cogían de las manos, conducían bicicletas y sobre todo, soñaban sin parar, a menudo con los ojos abiertos. Y con ellos soñaba yo también en aquel amor perfecto que me llevaría a las estrellas, duraría para siempre, haría de mi vida un eterno verano, me subiría a un arcoiris y me haría perder aquella maldita virginidad que todavía llevaba encima.

Cuando escuché  “Disco dancing” por primera vez algo se derritió dentro de mí. Ya no soy aquel joven con los ojos maravillados, el corazón puro y el cuerpo intacto de mis 19 años. Ya no llamo al electropop twee “música disco” como en los tiempos de los Bis y los demás grupos de la época. Me encontraba allí en la capital alemana, en plan “dale que te pego”, saliendo en megafiestas interminables de electrónica o en antros de mala muerte, con el corazón invadido de un cinismo brutal acerca del tema del amor. Y de repente estaba escuchando a un tipo raruno que me cantaba desde los altavoces de mi portátil sobre sentimientos que realmente nunca había dejado de querer sentir-y todo esto acompañado con un colchón sonoro de sintes ochenteros oníricos, violines y flautas, un sonido que rozaba la perfección. Y allí y así me volví a dar cuenta de que el cinismo, la promiscuidad desenfrenada y la música tecno no tenían mucho lugar en mi mundo. Él me devolvió la ilusión.

¿Acaso existe algo más bonito que el sentimiento que escribe Sean Nicholas con esta voz que parece salida de otros tiempos y otras mentalidades? Que maravilla son estos comienzos del amor, cuando parece que estás volviendo a vivir de nuevo, cuando te das cuenta de que hace tiempo que no sonreías tanto, cuando crees que todo va a ir bien y que la vida es bella. Músicas exóticas suenan en tu cabeza, las canciones llegan hasta el fondo de tu corazón, las quieres bailar todas con tu ser amado porque parece como si se hubieran escrito para vosotros, y solamente vosotros. Y crees que nunca jamás has querido a alguien tanto como a la persona que oscila alrededor de tu corazón y ha invadido tu universo como una especia de Tamerlano sentimental. Como dice Sean Nicholas, “todos los recuerdos de tu vida de ensueño estan regresando a ti”. Que maravilla, ¿no?

¿Pero por qué el timbre de la voz de Sean me deja este leve deje de tristeza? Quizás porque me recuerda las veces que he sentido este apretón en el corazón y lo fugaz que fue, como todo en esta vida. Le oigo cantar y tengo la sensación de que por mucho que cante una canción sobre el triunfo del amor, por dentro está llorando, como los payasos cuando bajan del escenario. ¿Será por las lágrimas que siempre vienen después de las sonrisas? Probablemente sí. Pero a la vez no puedo evitar sentirme feliz porque he tenido estos momentos y porque siempre vuelven a emergir. El amor es un demonio persistente, una cucaracha, una mala hierba que puede echar raízes hasta en los corazones mas petrificados. Todo en la vida es un círculo vicioso, bizarro, lleno de maravillas y horrores. Allí en Berlín, triste, enfadado y decidido a entregar mi cuerpo y alma al vicio y la superficialidad, Sean Nicholas alzó su mirada hacia mí, bajó sus gafas de sol y desde sus ojos melancólicos unos rayos de luz iluminaron mi sombrío estado. Supe enseguida que tarde o temprano volvería a subir en arcos de iris, las sonrisas en mi cara volverían a ser largas, la música celestial volvería a sonar en mis oídos, volvería a bailar con ganas, me volvería a enamorar. Y así fue.

Sean Nichoclas Savage toca en Barcelona el 10 de octubre en Sidecar. Quien no le haya visto en Primavera Sound no tiene ni idea de con qué se va enfrentar y mejor que se haga a sí mismo el regalo de ir. Avisados quedáis: Corazones van a tiemblar, ojos se van a mojar y sonrisas agridulces se van a formar.

DISCO DANCING
On my feet again
Down the street to look for you
And on this summer night
Everything’s going to be alright
And it feels like I might start to live my life
You know it’s been a while since I had a good long smile
And I feel good tonight
Everything’s going to be alright

And it feels like I might start to live my life

I hear that music playing
I wanna make you hear it
I’ve never been in love with anyone like you before
And that song i hear, ohhhhhh, was made for you and me
And disco dancing
And when I’m dreaming with you
Wish you could hear what I do
I’ve never known the rainbow glows the way I look at you
I feel that I do, know the way that it would feel
Like disco dancing

I never heard the night, like I do when Im with you
When you take my hand down your street through a tunnel of trees
And it feels like their is nothing left to see
Something as my heart while I’m sailing through the dark
And every memory of my dream life has come back to me

And it feels like their is nothing left to see

I hear that music playing
I wanna make you hear it
I’ve never been in love with anyone like you before
And that song I hear, ohhhhhh, was made for you and me
And disco dancing
And when I’m dreaming with you
Wish you could hear what I do
I’ve never known the rainbow glows the way I look at you
I feel that I do, know the way that it would feel
Like disco dancing

I hear that music playing

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