Canciones para la ocasión: «Animal nitrate» de Suede

martes, 5 noviembre, 2013

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Todavía me acuerdo…como se me ponían los pelos de punta, como me subían los niveles de adrenalina desde el segundo que sonaban los primeros sonidos amenazantes de “Animal Nitrate” de Suede. Unos sonidos cuyo equivalente visual serían unas serpientes que asoman sus cabezas desde las sombras de una habitación escasamente iluminada. Después llegaban los primeros acordes de una guitara eléctrica cuyo timbre me raspaba las orejas y penetraba mi cuerpo, cada una de mis venas y mis nervios. Y cuando llegaba la voz, cargada con iguales dosis de pasión y de pose, sí, muchísima pose, yo estaba en el cielo. Me acuerdo como aumentaba mi ritmo cardíaco, como entraba en una especie de trance cada vez que escuchaba esa canción, como la cantaba a todo pulmón, sacando gritos salvajemente sensuales e imitando el accento profundamente británico del Brett Anderson, mientras usaba mi peine como un micro, en medio de mi dormitorio. Y, muchos años después, y sin haber escuchado la canción en mucho tiempo, mi reación cuando la volví a escuchar fue casi la misma.

Cuando Suede entraron en mi vida por primera vez, yo era un adolescente confundido entre el mundo del rock, un mundo que había adoptado de otros conocidos de mayor edad y principalmente heterosexuales, y el mundo del pop que se estaba abriendo delante de mis ojos. Era la epoca adecuada: El britpop estaba en plena ebulición. Los grupos indies britanicos habían salido del ermario del underground y pretendían ser estrellas de pop, escalar en las cimas de los charts, comer el mundo, quitar el protagonismo musical a los americanos y su musica grunge, sus greñas y su falta absoluta de glamour. Los Suede llegaron con una actitud que rompía huesos, te levantaba el dedo del medio y te daba un latigazo en las nalgas. Te podrían parecer un poco horteras o afeminados o decadentes pero no te podían dejar indiferente. Su imagen de negro y cuero, sus portadas provocadoras (el beso lésbico de su debut y la imagen homoerótica de Dog Man Star), el flequillo impossible (y con vida propia) de Brett, sus declaraciones sobre bisexualidad y las letras que glamorizaban un estilo de vida repleto de sexo, droga, rock’n’roll, juventud perdida y miseria típicamente inglesa estaban destinadas a crear un mito. Un mito suficiente grande para dejar su huella en la historia musical de los primeros 90´s pero tampoco tan masivo para meter a Suede en la misma liga que otros grupos icónicos de la década. Sus himnos a la decadencia no eran para todos los estómagos. Pero para mi estómago eran un bálsamo.

¿Que sabría yo de todo esto en aquella epoca? De los vicios adolescentes solamente había leído, alguna vez. Apenas había dado algún beso en la boca. No había consumido ni una gota de alcohol, no había fumado ni había salido de fiesta. Y por supuesto no había pisado jamás el Reino Unido. Vivía una vida sana y bastante aburrida en mi barrio de playa. La maxima diversión que tenía era ir al cine, o ir a comer crepes y pasear por el centro de Atenas para luego volver con el último autobús a mi ciudad dormitorio. Escuchaba música de otras generaciones, los Velvet Underground, los Who, los Beatles, los Joy Division y lamentaba haber nacido en el momento equivocado. Y llegaron los Suede, los primeros de una ola de varios otros grupos y de repente el momento excitante, vibrante, era el AHORA.

Como consequencia, no entendía exactamente de que iban de las letras de “Animal Nitrate” pero intuía de que hablaban de algo muy excitante e inquietante a la vez, un placer imenso y doloroso: sexo salvaje y violento en pisos de proteccion oficial, sustancias ilegales, adicción, abandono, pérdida de cada tipo de inocencia, hacerse adulto.  “Ahora tienes más de 21, ahora tu animal se ha ido, animal, fue un animal, un animal”. Mi vida no podría estar mas lejos de todo esto pero cuando escuchaba aquella canción, a todo volumen en mi walkman, vivía peligrosamente, entre confusión y placeres prohibidos pero siempre a salvo, siempre intacto, siempre incorrompido, en un pueblo de playa. Mi único éxtasis se hallaba en la música pero, Dios, que intensa que era. Me acuerdo que cuando escuchaba la canción en el coche de mis padres, en el momento del solo de la guitarra entraba en un mareo tan orgásmico que secretamente deseaba que tuvieramos un accidente de coche y morir en aquel instante de placer sonoro. Así somos los adolescentes, mórbidos.

Ahora que he vuelto a escuchar la canción y mi inocencia está perdida ya desde hace siglos, me pongo a pensar si al final tuve suerte de haber tenido esa adolescencia bastante aburrida pero sana y de no haber vivido en aquella epoca estos extremos en que viven los adolescentes en las canciones de los Suede. No vengo de una familia problemática, nadie me corrompió ni me rompió los huesos en la cama para luego abandonarme y dejarme con una necesidad ardiente. La vida luego me daría varias oportunidades para saborear su lado salvaje y entrar en laberintos de pasiones, vicios y amantes con actitud de cerdo pero esto ya es otra historia. Ya era adulto, ya tenía mas que 21…

Suede actuan hoy martes 5 de noviembre en la sala Razzmatazz. La agonía y el éxtasis están aquí de nuevo. ¿Te lo vas a perder?

«Animal Nitrate»
Like his dad you know that he’s had
Animal nitrate in mind
Oh in your council home he jumped on your bones
now you’re taking it time after time

oh it turns you on, on, on, now he has gone
oh what turns you on, on, on, now your animal’s gone?

Well he said he’d show you his bed
and the delights of his chemical smile
so in your broken home he broke all of your bones
now you’re taking it time after time

oh it turns you on, on, on, now he has gone
oh what turns you on, on, on, now yor animal’s gone?

what does it take to turn you on, on
now he has gone?
now you’re over 21?
now your animal’s gone?
animal, he was animal, an animal

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