Antonio Baños: “Desobedecer es siempre divertido”

lunes, 6 mayo, 2013

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Para cualquiera que pasara por allí (no digamos para quienes participaron en ella) era algo evidente: la manifestación independentista del 11 de septiembre fue un acto de celebración cívica, y en el ambiente se respiraba, por primera vez para muchos de nosotros, la sensación que el pueblo podía realmente cambiar el curso de los acontecimientos. Es cierto que, en los meses que la han seguido, la manipulación partidista y de los grandes medios de comunicación, en su papel de mamporreros, han podido corromper ese sentimiento. Libros como el de Antonio Baños han de servir para que todo esa energía por un cambio social significativo no se desperdicie.

Baños dio un primer aviso en «La economía no existe. Un libelo contra la econocracia», donde desmontaba una por una las supuestas verdades científicas de la economía convertida en dogma. Una buena o mala noticia, según se mire (seguramente las dos cosas a la vez). Luego, llegó una advertencia algo más siniestra, “Posteconomía. Hacia un capitalismo feudal», donde alertaba sobre el destino de sumisión que la oligarquía no está preparando. Siempre bien documentado y exponiendo con sana retranca, en una evolución lógica de su pensamiento libertario y en un impecable ejercicio de entusiasmo humanista, Baños aplica en «La rebel·lió catalana» todo ese arsenal argumentativo y algo más a un proyecto político que fa molt de goig: una República Catalana como verdadera culminación del proceso independentista.

Una propuesta ambiciosa y, sobre todo, optimista, fundada no solo en lo emocional, sino en un deseo racional de crear una sociedad más justa. Así de fácil. Limpia de comportamientos viciados y del yugo de las oligarquias.

La rebelión de Baños ha de ser un acto celebratorio, dirigido a crear una nueva realidad, un estado que no estará fundad en “una idea sublime” y romántica, sino en la política de verdad y a la organización civil. La rebelión, dice, “té a veure amb la desobedència, que és sempre un estat posterior a la consciència. Que sempre és un postura determinada per la indignació moral”. Más: “Defugim l’Estat místic, l’historicista i l’Estat tronat. Però també l’Estat empresa i l’Estat banc” (pág. 242). Y más aún: “La rebel·lió catalana ha de ser completa i ha de portar-nos a reconstruir tots els discursos i totes les realitats” (Pág. 15).

¿Pero qué te propones, hombre de Dios, con tus libros? ¿Eres un saboteador o un utópico? ¿Cómo conecta este libro con tus dos anteriores?

Por ahora escribo libros desde el oficio de periodista. Y por eso intento que expliquen las situaciones más relevantes que estamos viviendo. Pero como son libros de opinión, lo hago desde mi punto de vista. La crisis y el proceso de independencia son dos de los temas más interesantes de nuestro tiempo y por eso me meto. No soy en absoluto un utópico, soy un idealista que es muy diferente. Y claro, saboteador de lo que se pueda, ¡siempre!

¿Tu intención es predicar entre conversos para que sean, ejem, mejores conversos, es decir indepes más allá de lo emocional e identitario, o incluso convencer a algún bornónico?

Podríamos decirlo así en cierta manera. Creo que mucha gente “intuye” que la República Catalana es un buen proyecto pero a veces usa y utiliza argumentos que no son todo lo sólidos que podrían ser. El libro intenta, con relajo y humor, hacer ver algunos de los puntos fuertes del argumentario indepe. Por supuesto se puede ser indepe hoy sin singún tipo de traza identitaria ni sentimental. Es un proyecto político y como tal se puede abordar (en gran parte) desde la racionalidad y la ciencia política. ¿Convencer a un borbónico? Eso es bastante sencillo, no hace falta ni un libro. Con dejar que expongan sus argumentos ya se lían lo suficiente. Esa bonita mezcla de sentimentalismo, voz de quejica y amenaza constante que tanto escuchamos últimamente

¿Cap fred? ¿Cor Calent? ¿Puny ferm? ¿Peus a terra? No irás a virar ahora, que viene lo bueno, ¿oi, Artur?

¿Crees que es necesario corregir el rumbo (por usar metáforas marineras tan en boga) de la independencia?
Por seguir con metáforas marineras, hay que acelerarlo. ¡A toda máquina!

En ese sentido, ¿te has planteado una versión castellana y mover el libro por las Españas?

Yo sí, los editores, no. Según parece, el tema catalán no vende nada de nada en las Españas. Y es muy triste. Nos quieren a su lado pero no quieren saber que pensamos… Según me cuentan, prefieren sus propias versiones de la historia a la nuestra. Me da pena que la gente, los pueblos de España no puedan tener versiones de primera mano de lo que estamos haciendo. Aunque lo comprendo, porque si los poderes mediáticos dejasen que los pueblos españoles se comunicaran igual tenían una desagradable sorpresa

¿Por qué crees que es menos utópica una rebelión catalana que una española? Si la idea rebelde se expandiera también por España después de la independencia de Catalunya, ¿crees que merecería la pena una re-anexión?

No sé si es menos utópica. Yo, si se proclama primero la III República Española que la V República Catalana, me alegrará casi igual, porque una y otra son realidades ligadas. ¿O es que alguien cree que Catalunya se independizaría sin que se tenga que haer un a nueva constitución española? Por eso, al igual que Casanova i Claris, los indepes de hecho estamos luchando también por las libertades españolas. ¡República aquí, República allí y fraternidad ibérica! Pim pam


Me ha interesado mucho el glosario, y creo que es muy significativo que lo pongas al principio, y no al final, como suele hacerse. ¿Un nuevo marco mental precisa de un nuevo lenguaje? ¿Nos han robado el lenguaje en la CT y necesitamos otro?

Sin ponernos gramscianos en exceso, todo lenguaje público es lenguaje del poder. Es cierto que vivimos con categorías de la CT (democracia, consenso, España plural, diversidad…) y que es necesario sustraerles el lenguaje antes de iniciar cualquier lucha

En cierto sentido, tu libro es una propuesta para que Guillem Martínez haga un futuro nuevo capítulo en “Barcelona rebelde”. ¿Crees que Catalunya también tiene un temperamento rebelde? ¿A qué se debe?

Es por las aguas del Ter Llobregat. Por eso las privatizan. Catalunya siempre ha sido rebelde y los historiadores le han dado varios motivos. El mar, la inmigración perpetua y no tener estado son dos factores que siempre ayudan. Y luego el persistente mal gobierno del Reino, que de puro eterno nos ha hecho peleones.


A veces pienso que la Mad-Press como tú la llamas, o la TDT Party, como la llaman otros por lo del Tea Party, es más que nada un negocio, una suerte de nicho de mercado, y más ahora con el PSOE autodestruyéndose y ETA en modo stand by. ¿Crees que hay realmente convicciones ideológicas detrás de este ataque continuo a todo lo catalán? ¿Tiene solución?

Creo, como tú , que es (también) un negocio. Yo escribí hace unos años que Catalunya debería cobrar derechos de imagen a la prensa española porque se forran con nuestras cosas. La mayoría de las portadas de la Mad-press son para reforzar a su parroquia más que para influir en Catalunya. Pero sí, hay una ideología identitaria, casi étnica, pied noir, detrás de sus discursos. Es la vieja España que, ante la guerra de Cuba dijo “Hasta el último hombre y hasta la última peseta” antes que negociar con los cubanos.

La Santa Inquisición fue “el primer gran òrgan de control” de la LIDE (La Idea de España)

Dices en el libro que la cultura española, o al menos su raíz, nace torcida. ¿También la catalana?

¡¡Todas las culturas son retorcidas!!

Leyendo a Valero Sanmartí, he visto que coincidís en aquello de “qué ganas tengo de tener un país propio para poder criticar Catalunya sin ser acusado de alta traición”. ¿En qué más cosas coincidís? ¿Son dos maneras diferentes de afrontar la misma realidad e intentar cambiarla?

En la belleza física, básicamente. Sanmartí es un hombre muy valioso para la patria futura. La República Catalana necesita desde ya gente que se ría de ella, que se mofe de sus carencias, que se burle de sus líderes. Es decir, necesitará patriotas que la tengan en tan alta estima que se atrevan a no hacerle la pelota. Su libro será un clásico del proceso de liberación catalán, no lo dudéis.

Con un ligero parecido al Tom Selleck época Magnum, Valero Sanmartí se une a Antonio Baños en la heróica tarea de criticar Catalunya

Cuando llegue (esperem) la independencia, ¿qué haremos con las 40 familias catalanas, nuestra propia élite extractiva? ¿Se puede lograr la República catalana si el proceso lo lidera CiU?

Lo que se dice es que son 400. En Pakistán son 26, la gentry británica y los ulmiens franceses… Toda sociedad tiene su oligarquía familiar. Y el deber del pueblo, de cualquiera, es descabezarla. Las élites catalanas (La Caixa, Sabadell, Godó, el Polo, el Ecuestre) son tan enemigos de la libertad catalana como el Tercio de Legionarios. De hecho son enemigos de cualquier libertad excepto la de capitales. Si CiU es ese partido socialcristiano del pequeño propietario, del territorio, entonces no hay problema. El problema es “el sector negocis” que no es más que un lobby neoliberal vulgar y corriente como los que existen en todos lados. A esos, a correrlos a gorrazos

¿Se podrá hacer una rebelión si finalmente el referéndum dijera no?


Llegar al eferendum sería, en sí, un rebelión. Porque significaría que se admite la soberanía del pueblo catalán. Y eso es contrario a la consti del 78. Y si gana el no es porque mucha gente iría a votar reconociendo así que catalunya es soberana. De todas maneras, molaría más el sí.

En la última frase del libro (spoiler alert), nos conminas a ser “alegres y rebeldes”. Si no se puede de buen rollo, ¿hay otra posibilidad?

Decía la gran anarquista Emma Goldman que ella nunca estaría en una revolución en la que no la dejaran bailar. Yo no participaría nunca en un proceso de liberación nacional en el que no me divirtiese. Por ahora, viendo el cabreo de los de la 13TV, el cangueli del Godó, a Duran i Lleida despistado y a la Camacho pillada, me lo estoy pasando teta. Desobedecer es siempre divertido. Y desobedecer a la nación más antigua del cosmos y la más democrática, la más libre de nacionalistas y la más tolerante como es el Reino de España es un cachondeo. Patria y risas. Venceremos.

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