Alegrías y miserias del underground: diálogo abierto

viernes, 14 febrero, 2014

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Estreno sección en Barcelonés entrevistando a diversas personas que operan como agentes culturales en el área de Barcelona a las que insté para que me dibujasen cuatro pinceladas acerca de su 2013, de sus prospectivas para 2014 y a que realizasen, si lo deseaban, una lectura somera del estado de las cosas en sus respectivos campos. A través de unas preguntas de cariz bastante genérico, he intentado que me reflejaran ciertas inquietudes y valoraciones espontáneas sobre el entorno y las condiciones en las que realizan su actividad para así establecer y llevar a cabo un diálogo abierto.


Vídeo de la performance «Flex Announcement x3» de la artista Clàudia Pagès Rabal, en la que participan Ota Quílez y Laura de Díaz

A pesar de operar en sectores muy distintos y heterogéneos, todas las agentes comparten la voluntad de desempeñar actividades creativas en un contexto de crisis severa en las sociedades avanzadas. Así, tenemos delante a paladines de la autoedición, como Ana Llurba (Honolulu Books), las chicas del Fanzine feminista Bulbasaur o el colectivo Hola Distro. Otras personas son músicos relevantes en la escena underground barcelonesa como Elsa de Alfonso (Villarroel, Elsa de Alfonso y los Prestigio), Germán Carrascosa (Bananas, Germán Carrascosa y la Alegría del Barrio), Dani Cardevore (Ojos sin Rostro, VIDA), Borja Rosal (Extraperlo) o Marc O’Callaghan (Coàgul, Tres Cruces). También he entrevistado a las promotoras Sidewalk Bookings, Panic Club (Samuel Valls Quílez), Detakon (Dani Cardevore) y la Fonoteca Barcelona; a Borja Rosal, responsable de la subdivisión disquera de Canada, y a la joven artista emergente Claudia Pagès Rabal.

Balance del año
Las distintas encuestadas hacen un variopinto balance del año; para Elsa de Alfonso ha sido “un año de ruptura, mientras que para Ana Llurba (Honolulu Books) ha sido como “el segundo año de una pareja: puro desencanto y platos rotos”. Otros califican el año “radiante” y lleno de cosas “que nunca hubiera imaginado” (Marc O’Callaghan) o apuntan que han vivido un año “muy bueno” (La Fonoteca Barcelona). Otras valoraciones en clave positiva son las de Dani Cardevore, quien señala que en relación a Detakon está realmente contento y satisfecho del año puesto que “2013 ha sido el mejor a nivel organizativo de los cuatro que llevamos hasta ahora” o las de Samuel Valls Quílez, para quien 2013 ha sido un “año muy importante”

En general, para las encuestadas fue un año de cambios: por ejemplo, Elsa de Alfonso finiquitó Villarroel y empezó su proyecto Elsa de Alfonso y los Prestigio; mientras que Nuno (Sidewalk Bookings) vio como se quedaba solo al mando de la promotora, puesto que Diederik -el otro 50% – se fue a vivir a Italia por tiempo indefinido, algo que le entristece dado que “una de las cosas que me hizo empezar a montar conciertos (tanto aquí como cuando estaba en Portugal) y que me motiva bastante fue lo de poder crear algo con mis amigos, poder discutirlo y vivirlo cada día. Ahora mismo lo echo de menos.” De todos modos, eso no quita que considere el 2013 como un año “muy positivo”, puesto que han montado los que en su opinión son algunos de sus mejores conciertos hasta el momento. En 2013 también han nacido como crisálidas otros proyectos revitalizadores como el fanzine feminista Bulbasaur o el colectivo de autoedición Hola Distro.

Las creadoras del fanzine feminista Bulbasaur

Por otro lado, también han ocurrido muchas cosas a nivel sociopolítico. A este respecto, Bulbasaur se encargan de recordarnos por donde transcurren los últimos volantazos de un giro neoliberal que ya ha cumplido cuatro décadas y cuyas dimensiones se han amplificado considerablemente desde la crisis económica: (ha habido) “una lista interminable de retrocesos en materia de derechos y libertades y un aumento de las desigualdades. En lo que respecta a las mujeres, tenemos un anteproyecto de ley del aborto reaccionario, la retirada de algunos anticonceptivos de la sanidad pública, el veto al acceso gratuito a los tratamientos de reproducción asistida a mujeres lesbianas y mujeres solteras, el aumento hasta los 16 años de la edad de consentimiento legal para mantener relaciones sexuales, la retirada del concepto “violencia de género” del Código Penal, las reformas laborales tendentes a flexibilizar el mercado laboral y que, entre otras cosas, incentivan la permanencia de las mujeres en el hogar…etc. Además, todos estos retrocesos tienen lugar en un contexto económico neoliberal cada vez más precarizado y en el que la retirada del estado tiene como consecuencia directa el aumento del trabajo gratuito que realizan las mujeres en el seno de los hogares”

Límites del crecimiento
Varios de los agentes resaltan elementos obstaculizadores del crecimiento, entre los que encontramos problemas asociados a la consolidación, al establecimiento de un público, a las rigideces y a la falta de interés. Así, Ana Llurba, capo de Honolulu Books, destaca los problemas para afianzarse una vez superado el fulgor inicial: “empezamos en 2012 y fue como ir por una autopista con los ojos vendados: sorpresa y subidón hasta que nos chocamos de frente con ese gigante obeso y pragmático que es la realidad. Este año nos hemos comprado unas buenas gafas graduadas y hemos sacado la bici del taller para seguir adelante.»


Videoclip de la canción de Extraperlo,»Ardiente figura», dirigido por Canadá

Borja Rosal (Canada) es algo más positivo, pero señala las limitaciones del circuito independiente: (el año ha sido) “ascendente desde el punto de vista de Canada, aunque soy consciente de que nos encontramos en un contexto un poco hostil para nuestras propuestas. En España hoy en día el techo para cualquier grupo con el que trabajamos es muy bajo. El carácter provinciano del país sólo permite que crezcan proyectos interesantes si llaman antes la atención del mercado americano. En definitiva, detecto un vago interés por ensalzar la cultura propia pero eso no me resta energías para mantener mi empeño.”

Otros, como Samuel Valls Quílez (Panic Club), celebran su consolidación como “una buena alternativa dentro del ocio barcelonés” pero añaden problemas asociados a la estabilización de la audiencia: “la filosofía de Panic Club no es fácil, ya que no se decanta por un género en concreto, me gustan muchas cosas y siempre intento mezclarlas (…) esto conlleva a que nunca haya un público estable, cosa que a veces no entiendo”.

También hay alusiones al carácter compartimentado y estanco del público: “sería muy interesante que la gente se mezclase un poco más ya que ver los círculos tan cerrados que hay dentro de la ‘escena’ – y que en muchas ocasiones huelen a prejuicio – resulta excesivamente cansino. Una de las cosas que más ilusión nos hizo de la jornada feminista que organizamos en octubre fue la mezcla de gente tan diferente que hubo.” (Bulbasaur). En una línea similar, la artista Claudia Pagès alude a todas las cotidianeidades y rigideces que se encontró a su vuelta a casa tras un año discurrido entre el norte de Europa y el hemisferio austral: “cuando volví, me encontré con todas las zonas de confort en las que diariamente nos encontramos, donde el encuentro siempre es pactado y nos movemos por esta pequeña ciudad como bandas o gangs de pequeñas comunidades inmersos en consensos exclusivos más que confrontaciones o disensos inclusivos.”

Bulbasaur también apuntan a ciertas dinámicas y complacencia interna alrededor de un circuito de eventos poco politizados basados en cerveza gratis y de escasa profundidad y sustancia. Ellas quieren “hacer eventos como charlas, sesiones de cine, exposiciones, eventos que aporten algo, que no solo sea beber cerveza gratis, ya que parece que en esto es lo que se han convertido muchos eventos que se hacen en Barcelona”

Precariedad: el arte y la cultura como ocupaciones
Otros comentarios de las entrevistadas están relacionados con la particular idiosincrasia del campo del arte y la cultura. Lo cierto es que la gran importancia de la autorrealización y la satisfacción autotélica de las creadoras tienen como consecuencia unas reglas del juego específicas y diferentes que afectan a las condiciones en las que se ejerce la actividad. Así, entre muchas otras cosas, la falta de un conocimiento sistemático a partir de la formación escolar y la inexistencia de barreras de entradas formales para los recién llegados, como la necesidad de inscribirse en un colegio, provoca que el mundo de la cultura sea, tomando una definición clásica del sociólogo Harold Wilensky, una ocupación; algo que dista de ser una profesión en sentido fuerte como lo son la arquitectura o el derecho. Y si bien se ha intentado institucionalizar su ejercicio mediante la creación en los setenta de carreras universitarias como bellas artes, el paso por esas instituciones regladas, por suerte, no es imprescindible para poder ser exitoso en el campo y desempeñar una actividad asociada con el arte y la cultura en cualquiera de sus niveles, desde la que pinta en sus ratos libres hasta la que vende sus cuadros por miles de euros.

Asimismo, el arte y la cultura tampoco resisten otras tipologías, como la de Wilbert Moore, quien identificó seis grandes dimensiones estructurales que definen una profesión, la primera de las cuales es ser una “ocupación de tiempo integral”. Los motivos son variados y éste no es lugar para desarrollarlos. En cualquier caso, casi todos los agentes encuestados en este artículo no se dedican en exclusiva a su actividad en el mundo del arte y de la cultura y, en muchas ocasiones, esta incapacidad para dedicarse en régimen de jornada completa tiene consecuencias en forma de precariedad y restricciones diversas. Todo ello provoca que algunos protagonistas tengan que realizar malabarismos para compaginar sus quehaceres artísticos con su otro empleo. Marc O’Callaghan (Coàgul) comenta respecto a un año personal plagado de actividades artísticas: “Si el sector cultural barcelonés funcionara de otra manera podría haberme dedicado plenamente a ello y haber hecho muchas más cosas, o simplemente hubiera podido VIVIR un poco, estar con mi familia o con mis amigos, cosa que este año no he podido hacer demasiado.”. Otros, como Germán Carrascosa, están cargados de proyectos pero incorporan pragmáticamente las circunstancias que acompañan el “mover la palabra” al indicar entre sus objetivos “sobre todo no palmar pasta y divertirnos” y que “nos llegue al menos para pagar cuerdas de guitarra de repuesto”. Dani Cardevore es más explícito acerca del coste: “llevar unos años en este juego nos ha costado desgaste tanto en la vida como en los bolsillos”.

Sin embargo, hay formas de dulcificar estos sabores amargos, y es que las ganancias y retribuciones inmateriales pueden compensar muchos problemas. Incluso, mucho del underground más irredento funciona por economía de trueque o intercambio, evitando el uso del dinero. La precariedad no quita las ganas de a todos estos agentes de realizar acciones: “Quiero seguir viendo como disfruta la gente después de organizar algo en el que le pones todo lo que tienes en el corazón, y sí, todo esto cuesta un esfuerzo tanto físico, como psíquico, como monetario” , señala Dani Cardevore. Un coste que al final termina valiendo la pena: “sí, uno no se gana la vida así, pero, qué valen más 100 billetes juntos o 100 sonrisas juntas?” Esta autorrealización personal totalmente separada del análisis y la gratificación económica es también destacada por Samuel Valls Quílez (Panic Club): “He sido muy feliz de poder traer bandas a Barcelona que nunca habían tocado antes  aquí (aunque a veces esto me lleve a perder dinero)”.

El contexto también presenta deficiencias estructurales para la transmisión de las propuestas. En efecto, existe una disyunción entre la creación de nuevas formas artísticas o estilísticas y la consonancia, recompensa y estruendo que obtienen a nivel institucional, algo que genera bolsas de incentivos negativas para la generación y viabilidad de proyectos rompedores. En palabras de Marc O’Callaghan: “Creo que esa misma circunstancia personal de la que hablo (el agotamiento personal) es una realidad para muchos creadores de perfil similar. Por eso me parece percibir toda una generación (…) que a pesar de llevar la batuta de la creación en esta ciudad, su trabajo es muy poco valorado por el status quo cultural, cuando después ese mismo status quo se nutre de estas propuestas para proponer sus cosas en vistas de hacer dinero y ponerse medallas de innovación. En ese punto hay una muy delgada línea entre cuando esos creadores ignorados empiezan a ser valorados por la institución y cuando esa misma institución genera productos de venta basados en el trabajo de los creadores ignorados”. Una lógica interna perversa que sigue un mecanismo parecido al ‘unos cardan la lana, y otros se llevan la fama’. Todo ello genera problemas de estabilización para la gente que opera en los márgenes, puesto que muchos lenguajes estéticos necesitan años hasta que se convierten en gusto legítimo y son asimilados como válidos.

Asimismo, otra diferencia del mundo del arte y la cultura underground respecto otros escenarios laborales es que no sigue los procesos de institucionalización y oficialización de las actividades. Como indicó Charles Tilly, los actores y los participantes en un campo suelen buscar o necesitar el apoyo de aquellos detentores del poder legítimo, usualmente el estado, para poder convertirse en un interlocutor aceptable y homologado. El mundo del arte underground puede optar por otros canales y, en algunos casos, considera el contacto con el mundo institucionalizado como un corsé limitador. En algunos casos incluso lo evita y sanciona, como en la escena punk o ciertos sectores DIY. En palabras de Claudia Pagès: “en 2013 vi cómo operan las diferentes instituciones públicas en los países escandinavos, donde me fue bastante fácil conseguir dinero para producir y realizar alguna exposición. También encontré que en el hemisferio sur me dieron una beca para proyectos de creación de una cantidad bastante inimaginable en nuestro país, pero aún así, en ambos el paternalismo y el relax institucional dentro del proceso fue hasta agobiante.”

De todos modos, aunque dificulten las cosas, las circunstancias y particularidades no impiden que varios de estos agentes hayan decidido dar un paso más en la relación con su campo, como Nuno de Sidewalk Bookings, quien indica: “he tomado finalmente la decisión de que quiero dedicarme 100% a este mundo, más que nada a la promoción de conciertos, y por eso lo tendré que encarar todo con más responsabilidad” o el mismo Samuel, quien ha dado un paso más:: “para el 2014 espero poder seguir haciendo lo que más me gusta, estar cerca de la música y no morirme de hambre( jeje)…Ahora en serio, tengo por delante un bonito reto, que es llevar la dirección y programación del Lupita del Raval. Traer aquellas bandas que me apetece ver sin miedo a perder dinero.”. Otras artistas como Elsa de Alfonso también avanzan sigilosamente hacia la profesionalización: “tengo entre manos un par de bandas sonoras. Me parece una evolución natural hacia una vertiente más profesional, que ya he ido labrando a base de pequeños encargos y de colaborar en la producción técnica de varias cosas.”

En cualquier caso, la escena subterránea siempre acoge a agentes con motivaciones e impulsos muy diversos: “hay un abanico muy grande en el underground, unos están allí porque no tienen más remedio y otros porque les mola regocijarse en las cloacas de la música, al margen de buscar un público. Hay gente en el circuito underground haciendo música para introducirse en una escena concreta y otros a los que les importa un comino agradar.” (Germán Carrascosa)

Restricciones
La tensión entre la existencia de un contexto hostil y precarizado con las ganas hacer cosas y dar pasos hacia adelante tiene como consecuencia que de los distintos problemas asociados al campo acaben saliendo soluciones creativas. En ocasiones, tal y como señaló Jon Elster y han empleado muchos artistas y escritores como Georges Perec o Stephin Merritt (Magnetic Fields), los condicionamientos en forma de restricciones, tanto voluntarias como involuntarias, tienen un paradójico efecto beneficioso.”La precariedad en la que vive la gente creativa y del mundo de la cultura nos está obligando a juntarnos, a optimizar esfuerzos, a compartir los recursos disponibles, buscarles otros usos, a prestar atención a cosas que ignorabas” (Elsa de Alfonso).

Es en este contexto, al igual que ocurriera con el post-punk inglés durante la subida al poder de Margaret Thatcher, en el que se están abriendo ventanas de oportunidad. Como indica Nuno: “Veo cada vez más grupos, sellos y gente que no se acomoda. (…)Hay bastante inconformismo, que es una gran fuente de creatividad, y eso se refleja en lo que está pasando. Como promotor, hay el eterno problema de la falta de salas pero hay que buscar alternativas y hay gente que lo hace muy bien. La Lupita o el Hangar son los últimos buenos ejemplos. Si las cosas se siguen haciendo ante todo y si hay interés en seguir, lo demás saldrá con naturalidad.”

Encontrar salas y espacios para realizar eventos es algo remarcado por muchos de los agentes, como Bulbasaur o la Fonoteca, “Nos gustaría que montar eventos fuese más fácil en el sentido de que hubiesen más posibilidades y más oferta de espacios y salas ya sea para montar conciertos o para cualquier tipo de actividad” (Bulbasaur). Aunque Elsa de Alfonso apunta que “quejarse porque se cierran salas de conciertos, o por lo que sea, está pasadísimo”.

Colaborar es bien
Las dificultades no detienen que surjan nuevas iniciativas, si bien muchas pasan por la colaboración. Así, varias de las agentes encuestadas hacen referencia a la colaboración, a su existencia, a la falta de ella o al carácter necesario de la misma apuntando distintos motivos a favor. Ante un panorama tan desolador, se destaca la necesidad de apoyarse mutuamente para crear fuertes dinamos micro que terminen generando un engranaje más macro. “En este 2013 me he acordado de que si los lazos se han roto con los macros, aquí trabajamos muy bien desde bajo el asfalto, desde lo colaborativo, y se ven emergiendo exposiciones, conciertos y fiestas en antros, casas o clubs descontextualizados” (Claudia Pagès) Desde la Fonoteca también señalan colaborar como condición sine qua non para la solidificación de estructuras:: “creemos fundamental seguir colaborando entre las diferentes plataformas, sellos, promotoras y medios para crear una escena independiente de calidad. Pero para eso sigue siendo imprescindible que haya un cambio en las leyes restrictivas de este Gobierno, dejando de perseguir a la música con el acoso constante a las salas y el IVA abusivo.”

Ante la crisis, la unión se fortalece, “Cuanto más difícil te lo ponen, más unión hay para que las cosas no dejen de pasar y eso lo he notado. He visto bastante interacción entre los diferentes interlocutores de las escena” (Sidewalk). Otras agentes, como Hola Distro, creen que no es suficiente y señalan más razones a favor: “Estaría bien que los distintos colectivos y proyectos se apoyasen más unos a otros, de manera que pudiesen crearse escenas o ámbitos más sólidos, evitando así la dispersión de talentos, que creo que al final nos perjudica a todos.” En este sentido, Ana Llurba (Honolulu Books) organizó una mesa redonda el pasado 31 de enero en la librería La Central en la que participaron distintos colectivos de autoedición porque le interesaba “escuchar y compartir experiencias comunes”. Llurba también comentaba su deseo de que proyectos como el FLIA o el Gutter Fest tengan continuidad, algo en lo que coinciden las Bulbasaur al destacar estos eventos, el Libros Mutantes y el Tenderete como catalizadores clave para difundir su fanzine.

Portada de Honolulu Books

Hay otros réditos producto de la colaboración; para algunos, como Sidewalk, la colaboración también puede verse como un escaloncito más en la trayectoria y como una subida de autoestima ante una labor que en ocasiones puede ser muy ingrata para los outsider: “ hemos tenido pedidos de colaboración a varios niveles, lo que para nosotros fue un reconocimiento muy importante por todo lo que hemos hecho en los últimos tres años” Otras ventajas y estímulos vienen desde el lado artístico. Así, para Elsa de Alfonso las colaboraciones multidisciplinares son muy estimulantes y beneficiosas: ” Lo que me llama la atención de este tipo de proyectos, a parte de mantenerme en la sombra, es la posibilidad de colaborar con músicos y creadores nuevos (a veces a la fuerza, otras puedes escoger). En cualquier caso, y debido a que normalmente estos encargos presentan deadlines imponentes, prima la capacidad de adaptación y de organización. Me fascina este proceso de identificar medios y habilidades, y de conjugarlos bajo presión para intentar sacar el máximo provecho.”

Sin embargo, otros apuntan también al carácter apasionante de las experiencias vividas. La Fonoteca indica que “Lo mejor ha sido poder colaborar con distintos colectivos, conociendo a gente realmente inspiradora”. En una línea similar, Samuel Valls Quílez esgrime “lo que más destacaría es haber conocido gente maravillosa dentro de este mundillo, tanto músicos, djs, promotores etc…Colaborar con otros colectivos, ayudarnos…” O Dani Cardevore, quien en su balance del año no se olvida de “destacar a toda la gente majísima que hemos ido conociendo por el camino, ya sean artistas, público, promotores, colectivos… y qué decir de los espacios en los que dejan que sea posible llevar a cabo estas cosas, como Miscelanea, Lupita del Raval, Freedonia…”

Una última aportación del carácter beneficioso de colaborar y de renovarse la señala Elsa de Alfonso, cuando comenta: “mi experiencia cuando he trabajado en contextos nuevos (nuevos grupos, colaboradores, lugares de trabajo, modos de comunicación, procesos creativos…), es que pequeñas diferencias pueden influir enormemente en la experiencia (y en sus resultados). Muchas veces una variación nimia puede hacer que en un grupo de trabajo donde se estaba acumulando energía negativa de pronto todo se simplifique. La magia existe. “

En resumidas cuentas, como apunta Claudia Pagès, prima el deseo de “que la gente continúe montando cosas y se esfuerce más a generar más zonas de contacto, más espacios que se separen de los ‘sólo amiguísimos’ y se vuelvan trans-todo: transcomunitarias, translocales y transmundiales.”

¿Crear nuevos contextos?
Esta necesidad de colaborar viene enmarcada en un contexto recesivo como el actual, en el que los problemas transversales vienen acompañados de dificultades más propias del campo y enfocadas alrededor de las nuevas formas de mercado e intercambio en el mundo del arte y de la cultura. La instauración de nuevas formas de consumo asociadas a las nuevas tecnologías no ha venido acompañada de la asunción total de las nuevas formas y canales de retribución. Ahora mismo estamos en un momento en el que lo viejo ha muerto y lo nuevo no quiere o puede nacer:“Me gustaría que aumentara la conciencia colectiva alrededor de la música. La «vieja industria» ha muerto y no tiene sentido tratar de restaurarla. Por otra parte, me parece necesario potenciar un nuevo ecosistema -claramente está en Internet- en el que público y artistas entiendan que la cultura debe financiarse de alguna manera. La manera de hacer algo bien pasa por dedicarle gran parte de tu tiempo y toda tu energía. Hoy en día los grupos no pueden hacerlo y el resultado se resiente.” (Borja Rosal, Canada)

A este respecto, las pequeños agentes independientes viven y sufren las ventajas de la difusión a partir de las nuevas tecnologías pero también las consecuencias del escaso margen disponible para los proyectos a pequeña escala:“nos encantaría que la gente se atreviese mucho más a adquirir nuestro fanzine por internet. Nos gusta distribuir por librerías, entre otras cosas porque así podemos llegar a gente a la que no llegamos a través de la red, pero entre comisiones y envíos apenas recuperamos las inversiones. En cualquier caso, nos gustaría que la gente comprase antes en tiendas pequeñas que en librerías grandes” (Bulbasaur).

Cartel del próximo concierto de La Fonoteca

Sin embargo, no solamente se tienen que vehicular ciertos cambios en el modus operandi de agentes y público, sino que se deben combinar con aportaciones de índole institucional que ayuden a solventar todas las tensiones y cambios de piel. Por ejemplo, desde la Fonoteca apuntan hacia arriba al señalar que para conseguir una escena independiente de calidad “sigue siendo imprescindible que haya un cambio en las leyes restrictivas de este Gobierno, dejando de perseguir a la música con el acoso constante a las salas y el IVA abusivo.

De todos modos, a pesar de todas estas dificultades queda claro que la actividad subterránea es un rayo que no solamente no cesa, sino que no deja de retroalimentarse continuamente. En definitiva, la calma está lejana. Y como prueba de ello, adjunto los distintos planes que las distintas agentes entrevistadas tienen para este año.

Dani Cardevore: (Detakon, Ojos sin Rostro, VIDA, Gattopardo…): Uffff!!! Planes que me van a dejar muy a gusto, tan a gusto que, del ser que se sienta más a gusto que cualquier otro ser, a ese, sí, a ese, le sacaré mil jodidas millas de distancia de gusto: empezar a dar conciertos con Gattopardo, acabar la grabación de “Europa no lo reconocerá”, el disco debut de Ojos Sin Rostro, sacar el disco con VIDA y que Manitas de Plata asienta con la cabeza cuando me vea tocar la guitarra flamenca. Con Detakon aprovechar la residencia mensual en la Lupita del Raval para organizar y disfrutar lo que nos venga en gana y la organización de varios conciertos como el de Excepter, junto a Sidewalk Bookings, o el de Momus, junto a Campari de Puga. Que crezca Videokon y, sobre todo, mi plan es hacer el pincho y seguir haciendo lo que nos da la gana y la vida, hacer música, organizar eventos culturales o cualquier cosa que nos haga disfrutar.

Fanzine Bulbasaur: Para el 2014 queremos seguir editando fanzines pero también queremos organizar sesiones de cine, conciertos y quizás alguna exposición. Más concretamente, en marzo sacaremos nuestro tercer número en el que habrán artículos sobre la representación del lesbianismo en el cine, el aborto, la posición de las mujeres en la ciencia, el empoderamiento feminista, entre otros. También contaremos con una entrevista a las organizadoras del festival de música electrónica Perspectives y con una exclusiva entrevista conjunta a las artistas Lucrecia Dalt y Julia Holter. Todo ello irá acompañado de geniales colaboraciones gráficas. Asimismo, en marzo participaremos en el festival de creación femenina organizado por La Dinamitera. Por último, un plan que molaría sería que en el 2014 haya más feministas que en el 2013 y nos levantemos todas en plan Gamonal. Un Gamonal en cada casa. ¿Os imagináis?

Elsa de Alfonso (Villarroel, Elsa de Alfonso y los Prestigio, Imperio): Seguiré batallando con Imperio… pero el hito más importante de este año a nivel creativo será editar con CANADA el primer EP de Elsa de Alfonso y Los Prestigio. A parte de cantar y encargarme de la producción (junto a Eloi Caballé de Desert), estamos empezando a darle vueltas al artwork y valorando involucrar a alguien de dirección de arte para trabajar el concepto de imagen del grupo de la mano de profesionales. Somos grandes fans de incontables grupos-producto (se me ocurren ahora Les Rita Mitsouko) y nos parece muy atractivo valorar esta posibilidad. Por otro lado, y siguiendo con la conjugación de mi música con lo audiovisual, tengo en manos un par de bandas sonoras. También espero con ilusión poder comenzar a dar conciertos en primavera con un nuevo proyecto en el que me he involucrado: Ulldeter, el trabajo en solitario de Aleix Clavera (Extraperlo), del cual sólo existe un adelanto en bandcamp, pero ya se ha terminado de grabar el primer álbum.

Germán Carrascosa (Bananas, Germán Carrascosa y la Alegría del Barrio, Flamaradas, Kana Kapila…): Tocar por ahí como músico de Kana Kapila y Flamaradas y también con mi proyecto personal, Germán Carrascosa y la alegría del Barrio, con el que voy a sacar mi primer LP. Y, sobre todo, no palmar pasta y divertirnos!

La Fonoteca Barcelona: Para 2014 la idea es seguir en la misma línea, acercando distancias entre Barcelona y otras ciudades, principalmente Madrid, creando un enriquecedor puente musical. Vamos a limar algunos errores y seguir introduciendo nuevas ideas para poder ayudar a promocionar a los grupos que creemos que lo merecen. Sacaremos un vinilo recopilatorio de bandas de Barcelona, colaboraremos en un ciclo cultural y nos estamos planteando probar nuevos formatos como debates o exposiciones relacionadas con la escena independiente de Barcelona. Como novedad también hemos empezado a organizar un ciclo de conciertos a la hora del aperitivo.

El nuevo fanzine de Hola Distro, "Objet Trouvé"

Hola Distro: Para el 2014 tenemos un montón de proyectos. Entre ellos está el segundo número de Los Archivos De Beauvoir, una edición de luxe de Alozeau sobre Walter Benjamin, un nuevo proyecto musical llamado Planeta Salvaje y otras ideas que todavía se están gestando y que probablemente vean la luz este año.

Ana Llurba (Honolulu Books): Tenemos dos proyectos de libros colectivos para este año: uno de testimonios sobre la procrastinación y otro a modo de epílogo (o invitación a la Segunda Intifada Feminista) sobre la polémica del machismo en el ámbito de la música independiente española. Además, tenemos muchas ganas de publicar aunque sea otro libro más de poesía. Estamos encendiendo velas y hasta quemando graneros llenos de incienso con la esperanza de hacer todo esto.

Marc O’Callaghan (artista, Coàgul, Tres Cruces): Lo que más me obsesiona para este año es la concentración, la gestión perfecta del tiempo que permita sacarle el máximo jugo. Que todas las energías sean empleadas para dar el máximo fruto. Que nada sea en balde, porque vamos a morir pronto. Poder hacerlo todo y todavía más, pero que mediante esta utópica ecuación de tetris temporal consiga vivir más relajado que nunca. Llamadme iluso, pero como creyente en el Templo de la Juventud Psíquica os diré que basta con querer algo para que suceda. Una de las grandes intenciones para el 2014 es que el culto conocido como +++ pueda llegar a su máxima realización, puesto que hasta el momento hemos estando trabajando muy duro habiendo llegado a muy pocos frutos externos. Pero ahora ya sí que es inminente, la opus magna de +++, el códex vinilítico que contendrá los 9 axiomas que hemos estado destilando durante todo ese tiempo está a punto de ver la luz. Si el 2013 fue el año de Coàgul, creo que el 2014 será el año de +++.

Claudia Pagès Rabal (artista): Mis planes del 2014 son un poco inciertos. Es complicado poder definir qué quiere hacer uno cuando se tiene una sensación de no pertenencia a ningún trozo de asfalto concreto. Así con esta sensación de ser parte de pero no querer pertenecer constantemente, pensé que debería hacer un máster – en el extranjero, por supuesto, no pienso pagar el dinero que me piden para volver a la moderna Universitat de Barcelona- y empezar así la nueva carrera de vida. Así que mis planes del 2014 se ven centrados a empezar a proyectar futuro con tiempos de hasta medio año de antelación, para poder llegar a tiempo a todos los papeleos, a actualizar portafolios y currículum, a presentarme – de forma lo más sana posible- a másters y residencias. Otra cosa que podría destacar de este comienzo de año, es que entré de residente en Hangar y estoy trabajando muy a gusto.

Borja Rosal (Canada, Extraperlo, Elsa de Alfonso y los Prestigio): Mis planes se resumen en intentar mejorar todo lo que hemos hecho el año anterior con el sello y en componer y grabar el tercer disco de Extraperlo. Antes, en marzo, nos vamos a tocar a México, vemos muy necesario llegar al público latinoamericano porque sabemos que está abierto a sonidos nuevos. Por otra parte, tengo ganas de ayudar a crear un concepto potente con Elsa de Alfonso y Los Prestigio.

Sidewalk Bookings: Espero que todos mis proyectos salgan adelante y que consiga montar cada vez más y mejores conciertos. La idea es mantener la misma línea de programación de conciertos e intentar dedicar más tiempo a hacer booking de giras de forma más global, algo que pueda hacer desde cualquier lado porque no sé si voy a seguir en Barcelona., Como agencia espero conseguir crear un roster de grupos y poder montar mi primera gira Europea!

Samuel Valls Quílez (Panic Club, Sangre): Para el 2014 espero poder seguir haciendo lo que más me gusta, estar cerca de la música y no morirme de hambre( jeje)…Ahora en serio, tengo por delante un bonito reto, que es llevar la dirección y programación del Lupita del Raval. Traer aquellas bandas que me apetece ver sin miedo a perder dinero. Y sobre todo un sueño que tengo en mente, grabar un disco con mi banda, Sangre. Samuel Valls Quílez. Y también celebrar el 2º aniversario del Panic club y organizar la 2º edición del festival NAG NAG NAG!!!

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