Alberto Polo: “Tengo una obsesión absoluta con la fotografía”

viernes, 13 junio, 2014

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Fotografiar a un fotógrafo. Rizar el rizo y continuar explorando esta particular cosmogonía ilimitada de relatos interpersonales. En este capítulo me encontré con una especie de ‘deidad’ en un sitio donde las ofrendas, el silencio y la inmortalidad del que permanece en el recuerdo, se suceden constantemente. Un cementerio, el de Poblenou. Muy metafórico hablando de fotografía. Allí me esperaba Apolo. El de la luz, las experiencias, la música, la adivinación, la guerra. Lo dicen los antiguos griegos y no puedo estar más de acuerdo. El lugar, la persona, y la inmesa curiosidad que tenía por conocerle, prometían un encuentro altamente interesante, y así fue. Pero es que además, por primera vez sucedían varias cosas inauditas hasta ahora: cogía el primer relevo de esta sección que muy perspicazmente me había dejado Izaro, y por otro lado me enfrentaba a retratar por primera vez a un fotógrafo, y no a cualquiera. Delante de mi objetivo se ponía Alberto Polo. Más de 20 años en primera línea del batallón avalan un trabajo extraordinario de documentación, no sólo del mundo del skate y de la música, si no de una vida vivida por y para la fotografía. Con su gran juego de capturar y entregar una realidad a los ojos de la gente, ha conseguido crear una mitología muy particular, practicamente en blanco y negro, registrando cada paso que ha dado e inmiscuyéndose de esa forma tan camaleónica en las historias ajenas. Devolviéndonos lo ya vivido y condensando en una instantánea, algo imposible de explicar.

41.3961°N 2.2027°E – Alberto Polo Fernando (Barcelona, 5 de julio 1974)
“No sé si la vida tiene tanto tiempo para pensar en mí como para que yo llegase a esto de algún modo predestinado. Yo estudié fotografía, pero previamente ya sacaba fotos, fue algo que sentía que tenía muchas ganas de hacer. El haber aprendido mirando revistas de skate y viendo las fotos de Glen E. Friedman en los discos de Fugazi, hacía que tuviese una escuela previa visual de referencias muy claras, y en aquellas culturas en las que yo participaba como adolescente.Igual por lo que más se me conoce es por la trayectoria que tengo retratando el mundo del skate, son ya 20 años. Pero en realidad todo empezó como un juego, no sabía por aquel entonces que quería ser fotógrafo de skate, y de hecho, nunca digo que soy fotógrafo de skate, aunque parezca raro. Empecé fotografiando a mi hermano y mis amigos. Yo patinaba y quería que todo lo que estaba sucediendo quedase registrado de algún modo, y que después nos pudiésemos ver. Pasaba horas mirando las revistas de Transworld y Thrasher, y pensaba, joder, quiero hacer lo que hace esta gente, quiero pasármelo igual de bien, pero nunca pensando que realmente me quería dedicar a la fotografía o que acabaría haciendo una carrera en eso. Involuntariamente y por suerte, ya que no me arrepiento en absoluto, acabó funcionando. Es decir, todo fue bastante natural. Lo mismo pasó con la música, llevo mucho tiempo haciendo fotos de grupos, registrando conciertos, yendo de gira, y de alguna manera también acabé ahí por amor a la música. Iba a los conciertos, veía a los grupos y pensaba que toda esa energía que desprendían tenía que ser captada, me parecía alucinante y quería hacer algo con ellos y sentirme más cercano. Así que creo que el hecho de haber sido todo tan natural, provocó una manera de sentirlo muy vivencial.”


“Tengo una obsesión absoluta con la fotografía. Me parece un medio maravilloso porque bebe de la realidad permanentemente, y por más que se pretenda, no se limita a transmitir o representar la realidad. Puedes ser muchas cosas entre ellas una tan maravillosa como es tu propia realidad, tu historia, y que además, es desconocida para el resto de la gente y la puedes hacer pública. Siempre aconsejo a la gente que saquen fotos, más allá de que se dediquen a ello, que documenten su vida. No te vas a dar cuenta de lo increíble que ha sido sacar esa foto hasta que pasen diez años, y cuando la recuperes la sorpresa será espectacular. Yo tiro mucho en analógico, pero no soy un talibán de este formato, lo hago porque a mí me ayuda a sacar lo que estoy buscando, lo que quiero. No por romanticismo, ni por creerme superior a nadie que lleve una cámara digital. Me parece un absurdo, porque creo que al final la herramienta que es buena para ti es la que te ayuda a expresarte ¿Qué el mundo digital haya podido complicar la vida de los fotógrafos a nivel profesional? Puede ser, pero desde luego también la ha facilitado en muchos aspectos ¿Que ha democratizado hasta un punto en que se habla de intrusismo? No todo el mundo que tiene una cámara digital es fotógrafo, no todo el mundo que tira muchísimas fotos es fotógrafo. Si realmente te consideras fotógrafo lo has de demostrar con un discurso, entregando algo a los ojos de los demás que realmente diga cosas.La dificultad de hoy en día creo que puede residir en muchos otros motivos paralelos, en que los medios han dejado de apostar por la calidad, la desaparición de la figura del editor gráfico,  es un claro ejemplo. Hay cosas que se han banalizado mucho, pero sigues viendo proyectos muy interesantes, incluso te podría decir que más que antes, o por lo menos, tenemos más acceso. ¿Realmente es un mal momento para la fotografía? Quizás no, es probable que sea el mejor. Si a esto le añadimos que se están editando más libros que nunca, lo reitero, es un gran momento para la fotografía. Bien es cierto, que existen dos vertientes como la más emocional y la verdaderamente profesional, y esta última sí que es verdad que ha sufrido un deterioro. Yo llevo muchos años viviendo de la fotografía, y ahora lo combino trabajando en el Pony Café, bar de un gran amigo mío, un trabajo con el que estoy encantado y que me ayuda económicamente a tener un colchón todos los meses. Pero siempre seguiré tirando fotos, involucrándome en proyectos, intentando liar a la gente para que crean en mí (siempre en el buen sentido de la palabra).

“Para retratarme he optado por el cementerio, quizás a la gente le pueda resultar un poco extraño, ya que es una imagen un poco lúgubre, pero es que yo no pienso en los cementerios como lugares de tristeza, si no más bien como lugares de vida. He fotografiado mucho en cementerios y lo sigo haciendo porque me interesan como espacio, transmiten mucha información sobre la cultura de los lugares, hay mucha poesía y estéticamente hablan mucho de la vida y la muerte con diferentes elementos.También me apetecía mucho desvincularme de la música y del skate. A nivel personal dice mucho más este cementerio o cualquier calle, que un skatepark por ejemplo. No quiero alejarme, pero sí ser más poliédrico, mostrar otras caras. El de Poblenou es sin duda el que más me gusta de Barcelona. Un sitio verdaderamente anacrónico y que te ofrece unas referencias muy insólitas de la ciudad. Mientras me retratabas pensaba en lo extraño que me siento cuando estoy al otro lado de la cámara, supongo que nos pasa a la mayoría de los fotógrafos. Pero me di cuenta que mientras me retratabas estaba siendo muy pesado preguntándote si estaba haciendo lo que querías que hiciera. Estaba excesivamente pendiente de que tú estuvieras contenta con tu trabajo del que yo obviamente estaba formando parte, te estaba ayudando o todo lo contrario, haciéndotelo muy difícil. La falta de control siempre da un poco de acojone. Como fotógrafos siempre debemos tener claro el gran poder de la imagen, y me daba miedo pensar en la imagen que podías estar proyectando de mí y que ibas a transmitir. Sobre a quién deberías retratar después de mi es complicado, tengo a varias personas en mente, pero creo que al final me voy a decantar por Dani Vega, sé que sois amigos, y me hace gracia forzar algo de por si inevitable. Él ahora mismo forma parte de una realidad mía, muy actual y con la que estoy disfrutando muchísimo. Es un personaje interesante, cosa que sabes de sobra, y os quiero obligar a sentaros y enfrentaros a una situación curiosa. Por cierto, un gran placer conocerte, tenemos muchos y diferentes grados de separación en Barcelona, pero le voy a tener que agradecer a Izaro haberme involucrado en esto.

Aquí podrás ver todos los anteriores capítulos de la sección.

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