“Creo que Barcelona es una ciudad muy poco paritaria. A nivel artístico de las que menos.”

sábado, 8 marzo, 2014

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Emma Fernández me cita en la galería Untitled BCN, en Gracia. La acompaña Andrea Alvarado Vives, editora del Fanzine Bulbasaur, que sugiere y también participa en la entrevista. Inspiradas sobre todo por la acción de colectivos como las Guerrilla Girls y con la obra de artistas feministas de los años 70 y 80 como referentes, Emma y la artista Sophie Aguilera decidieron montar La Dinamitera hace unos tres años. Hoy, ocho de marzo, se inaugura una nueva edición de este festival de creación femenina que consiste en una exposición colectiva de mujeres artistas rodeada por una serie de actividades y eventos paralelos que incluyen proyecciones de películas e interesantes jornadas de reflexión. Su intención con todo esto es alumbrar sobre la participación actual de las mujeres en el mundo del arte e intentar buscar soluciones a un desequilibrio evidente. Al equipo inicial de La Dinamitera se han sumado Jessica Casey y Xavier Kaye, responsables de la galería Untitled.

Emma nació en Barcelona en 1981. Estudió Historia del Arte en la Universitat de Barcelona. Ha trabajado en varios ámbitos del sector cultural hasta que junto con su compañero Marc fundó Androna Cultura “nos dedicamos a la difusión histórica intentando recuperar los discursos minoritarios, rompiendo con los discursos hegemónicos. Tratamos mucho el tema del feminismo o la lucha obrera, que siguen siendo temas que no se trabajan en las las aulas.”

A pesar de considerar que estamos viviendo un cierto auge del feminismo -“desgraciadamente también por la situación actual de retroceso que estamos viviendo” matiza-, Emma echa en falta asociaciones artísticas y sobre todo artistas que trabajen desde la ótpica feminista en la ciudad. Andrea le pregunta si cree que es significativa la brecha que hay entre el boom que parece haber de ilustradoras femeninas y las pocas artistas de museo. “Totalmente, es una cuestión estadística. Según la asociación de mujeres en las artes visuales actualmente las mujeres constituyen el 65% de alumnas en las universidades de bellas artes y el 74% en historia del arte. Si hablamos del sector profesional y del mundo de los museos las cifras se invierten totalmente. Y en la última década, sólo un 20% de exposiciones programadas por los principales centros de arte del Estado Español son de artistas mujeres. En este sentido el techo de cristal es clarísimo. Hay todo un mundo de ilustradoras, ceramistas… pero a la que pasamos ya a nivel de instituciones, museos, centros de arte, que en el fondo son los que legitiman a los artistas, crean discursos y proporcionan visibilidad y respeto, vemos que las mujeres no están presentes.”

Según cuenta, las conversaciones con Sophie sobre estos temas fueron las que les llevaron a crear La Dinamitera. “Empezamos a investigar qué propuestas había para dar visibilidad a este desequilibrio y vimos que había muy poco. Esta fue un poco la alarma que se nos despertó: ¿qué está pasando? Teniendo en cuenta estas cifras, ¿por qué no estamos haciendo piña como lo hacían nuestras abuelas o nuestras madres en los 70, cuando la situación realmente no ha cambiado tanto en el mundo artístico?”. Les parece evidente que sigue haciendo falta no solo poner sobre la mesa esta exclusión de las mujeres en el mundo del arte sino también iniciar acciones que permitan subvertir esta situación “Nos preguntamos por qué, en un momento en que aún no hemos conseguido esta igualdad, no hay más iniciativas de este tipo, al menos en el Estado Español. Así que decidimos ponernos manos a la obra y aportar nuestro granito de arena: nuestro trabajo y el espacio de la galería.” El motivo de la falta de iniciativa en este sentido, opina que puede estar relacionado con “el miedo a catalogarse, a ser excluidas por trabajar desde una perspectiva concreta” y a esto hay que sumarle que “todo el mundo del arte es un sector muy marcado por el mercado.”


Ante las posibles críticas por promover la discriminación positiva, su respuesta es contundente “¿Por qué un festival de mujeres? Pues porque el resto del año está repleto de festivales de hombres, que aunque no llevan la etiqueta de masculinos, lo son.” Y pone como ejemplos los principales festivales “Sónar, Primavera Sound, Arco… «realmente la exclusión es tan evidente que se necesita generar esta discriminación positiva para reivindicar y para fomentar que la mujer conquiste espacios que le son legítimos, como el mundo de los museos o las galerías.” Además, argumenta “creo que es importante trazar un universo de referentes femeninos. Es algo que no tenemos, y sí que hay voces femeninas superinteresantes en todos los ámbitos. Y también creo que es necesario promover referentes que se alejen del referente femenino promovido por la sociedad capitalista patriarcal.”

Parece que esta es una asignatura pendiente también en las universidades. “Tanto Sophie como yo tenemos como referentes a muchas artistas mujeres que no hemos descubierto precisamente en las aulas sino a raíz de investigaciones personales. Una de las cosas que más me impactaba en historia del arte es que no se hacía referencia a mujeres. Es verdad que hay una falta de grandes figuras artistas mujeres. En muchos casos no es que estén ocultas, es que no las hay, porque el contexto nunca ha permitido que las haya. Pero sí que hay figuras femeninas importantes dentro de la historia de arte que no se han  revalorizado y que no se están trabajando. Y la universidad no promueve la revisión de estos discursos oficiales.”

Nos habla de una figura que para ella es clave, la barcelonesa Lluïsa Vidal “Se trata de la primera mujer que consigue vivir de la pintura aquí en Catalunya. Es de la generación de Nonell y de los jóvenes modernistas, y en su momento consigue un objetivo que no había alcanzado ninguna mujer, que es formar parte de los círculos masculinos artísticos de la época: estar presente en las galerías, ser considerada por la crítica… O sea que es una mujer que más allá de lo artístico, por contexto, pasa a ser una figura importante. Y a mi en la universidad nunca me hablaron de Lluïsa Vidal. Cosa que me parece muy fuerte porque además es un ejemplo de aquí”.

Más allá de la falta de visibilidad, otro tema es cómo se da esta visibilidad. “El caso de Yoko Ono -una de las artistas que reivindican en las fotos de promoción de esta edición- es superparadigmático. Se la conoce como la pareja de John Lennon, como la mujer que ‘tuvo la culpa de todo’ y en cambio muy poca gente la conoce como una artista fluxista que ha sido muy importante realmente. A parte hay muchísimos tándems en la historia del arte, de parejas artistas en las que si rascas un poquito te das cuenta de que la creación de él no hubiese sido posible sin recibir los imputs de ella. Por ejemplo Camille Claudel y Rodin, y en cambio a ellas se las acaba considerando artistas menores, y a parte parejas de… se estudian siempre muy ligadas a su contexto y sobre todo a su vida sentimental”.

Pero aunque considera que  la visibilización es una parte importante, según Emma es necesario ir más allá: “hay que analizar cuáles han sido y son las estructuras que perpetúan esta discriminación de la mujer. Analizar el contexto y revertirlo, porque si no cambiamos las estructuras por muchos esfuerzos que hagamos una vez al mes o cincuenta veces al año para intentar visibilzar mujeres, si no atacamos la base, si no analizamos que es lo que legitima al artista, qué papel juegan los museos, quién dirige estos museos… por mucho que intentemos dar a conocer referentes nos quedamos en una parte muy concreta de la lucha.”

Una de las películas que se proyecta en el festival es el documental Marina Abramovic: The Artist is Present (2012)  “Ella es la madre de la performance y en el documental sobre la última retrospectiva que le dedicaron en el MoMa, se ve también como ha sido muy criticada, incluso acusada de bruja. El otro día me topé con esta plataforma que se ha creado para la jubilación de Marina Abramovic… La verdad es que nadie cuestiona a Nam June Paik , a Joseph Beuys, a Ulay pero resulta que Marina Abramovic como artista sigue siendo cuestionada, y esto es una cuestión de género clarísimamente. Muchas de estas artistas tan criticadas son transgresoras, y la transgresión en una mujer sigue siendo una cosa mal vista, como una amenaza”.

Le pregunto sobre su aproximación personal al feminismo: “Empecé a leer sobre feminismo a través de mi proyecto personal, Androna cultura. Para mi alguien que ha sido muy importante descubrir es Teresa Claramunt, es una de las figuras indispensables para entender el origen del feminismo aquí, y también de la lucha obrera y del sindicalismo.” Y añade “lo que más me hizo reaccionar, a parte de descubrir la ideología de todas estas mujeres, es descubrir sus vidas… vidas en muchos sentidos épicas. Han sido mujeres durísimamente represaliadas, encarceladas, torturadas… y darme cuenta de que hoy, cuando ha pasado más de un siglo, siguen siendo mujeres maltratadas y condenadas al olvido.”

Sobre Barcelona Emma tiene una versión bastante pesimista: “Creo que Barcelona es una ciudad muy poco paritaria, muy al contrario de lo que nos muestran. A nivel artístico de las que menos. Así como por ejemplo en Madrid está el Reina Sofía, que en este sentido es un museo pionero que ya ha introducido el feminismo como parte de su discurso, o en andalucía hay centros que llevan tiempo comprando obra femenina y masculina de forma partitaria, en Barcelona las insitituciones principales, como el Macba o el CCCB, no siguen una política paritaria ni están revisando discursos. Creo que en este sentido Barcelona tiene muchísimo trabajo que hacer. Y choca mucho con esta idea que tenemos de que Barcelona es una ciudad progre, abierta.” Aunque también reconoce que tiene una parte positiva “a raiz de la Dinamitera y con esta idea de tejer redes y crear complicidades hemos descubierto proyectos como Bulbasaur, la asociación de autoras del cómic, la plataforma Wombastic, y luego, colectivos como «feministes indignades» o «feministes de Gràcia». Todos estos colectivos que están surgiendo por todo el estado español, no creo que sea algo sólo de Barcelona. Pero sí que Barcelona tiene un substrato cultural, underground y desde una óptica no institucionalizada se están gestando cosas. Esto tiene que ver con que no hay subvenciones, que las iniciativas se están desvinculando mucho -desgraciadamente también- de la responsabilidad social que tienen las instituciones.”

Como novedades para esta edición que empieza hoy, Emma destaca “este año en la exposición colectiva les dábamos a las artistas un leit-motiv. Escogimos la famosa frase de Barbara Kruger ‘your Body is a battleground’ porque nos parece un tema por desgracia muy actual, que permite abrazar el tema del aborto, de la publicidad, del maltrato…” Además, nos cuenta que han ganado un espacio, la galería Cadaver Exquisit. “Esto permitirá a la gente circular por dos espacios y también tratar el propio espacio público, o sea las calles que separan las dos galerías como parte de la exposición, así que vamos a hacer alguna intervención también en la calle. Y como novedad también habrá la jornada de reflexión y debate feminista del sábado 15, en que varias artistas, colectivos, asociaciones presentarán proyectos vinculados con el arte y con el feminismo.”

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