Tardes de domingo a la italiana

Un spritz y unos suculentos bocados napolitanos son la fórmula con la que el restaurante Carabassa da a conocer el aperitivo italiano a sus clientes y ameniza las aburridas tardes de domingo. Por

El chef pastelero de Dos Cielos

La exactitud de la ciencia, la creatividad del arte y la técnica de la artesanía. La gastronomía es paciencia y velocidad, precisión y riesgo. Miquel Guarro (Piera, 1989), el joven chef pastelero del reconocido restaurante Dos Cielos en Barcelona, explica su experiencia dentro del obrador, la dulce pasión que envuelve su presente y con la que es capaz de azucarar, al punto, cantidad de paladares. Por

El top 3 del Doble Zer00

El restaurante Doble Zer00 acaba de actualizar su carta. Aprovechando la novedad, destacamos tres platos que no deberían faltar en tu selección. Por

El chino de confianza

No podía faltar en la sección "Vaya por diez" (restaurantes en los que puedes comer bien por menos de 10 euros), el chino de Ali Bei. Pablo Gerschuni lo recomienda encarecidamente. Por

Brunch y meriendas en el Caravelle

Reconozco que he tardado en descubrir el Caravelle. La primera vez que escuche hablar de él fue a un par de amigas que me invitaban a un brunch allí un día de la pasada Semana Santa. Por motivos que no vienen al caso al final no pude asistir, no sin cierta pena ya que había estado echando un vistazo a los platos del local en su facebook. Por

Reapertura del Cèntric

El Cèntric, uno de los bares más emblemáticos del Raval acaba de reabrir sus puertas con un ligero cambio de nombre, pues a partir de ahora se llama Cèntric Canalla. Por

YES, We pop!

A priori este proyecto puede sonar a auténtica locura. ¿Una restaurante efímero en una peluquería, donde además se sirve comida americana de filosofía kilómetro cero, vino y cerveza incluidos? “¿Y qué más? ¿Tocan sardanas, beben ouzo y bailan muñeiras?”, se preguntarán los más perspicaces. Manténganse lejos de la ironía, amigos, al menos hasta que hayan puesto los pies en We Pop! y hayan visto que, entre las cuatro paredes (y los altísimos techos) de este piso del Eixample todo adquiere sentido de la manera más natural. Por