“Hay clientes que reconocen si los frutos secos o legumbres no son de aquí”

Que una tienda haya sobrevivido casi 130 años parece hoy en día un caso digno de estudio en universidades. Pero en Gracia encontramos desde 1885 la pequeña Granería Sala. Isidre Sala y su mujer Antònia Vilaseca dejaron su Puigvert d’Agramunt en Lleida y con su caballo y un carro bajaron a la capital para abrir su negocio de frutos secos y legumbres que ha resistido guerras civiles, posguerras y crisis de todos los colores. Por