Aleix Plademunt: “La fotografía es una herramienta que uso para indagar en cosas que me inquietan”

Entrevista con Aleix Plademunt, fotógrafo imprescindible dentro del exquisito panorama artístico nacional contemporáneo. Por

Yosigo retrata el abandono del Llobregat

El fotógrafo Yosigo ha retratado con su personal sensibilidad visual el deterioro del Río Llobregat. Por

Fotografía slow

Señor Archer: un estudio de fotografía en el Raval que ofrece la posibilidad de retratarse con una técnica olvidada y en desuso. Por

10 barrios en 10 Instagrams

Una exposición colaborativa creada a partir de las fotografías de usuarios de Instagram. Por

GIRL CURATOR: The Girl Inferno

Dentro de la obvia ventana exhibitiva que es Internet, los proyectos más brillantes que surgen en la red son aquellos que no siguen modelos concatenados con equivalentes 1.0. Sin gongorismos: las cosas más chulas online son las de gente haciendo lo que le da la real gana. Dentro de este -gracias a Dios- extenso apartado podríamos englobar a Raúl Minchinela y esa Rebelión de las Masas 2.0 que son sus “Reflexiones de Repronto”, las festivas retransmisiones bajo hashtags que Miguel Hemato realiza de programas estatales vía Twitter o la mescolanza de videoblog cinéfilo/miseria vital que James Wallestein dispensa desde Dimensión Fantástica. Jonathan Kovacs y Ramiro E. entran, por supuesto y con Girl Curator, en este panteón. Por

‘A cop d’ull’, un relato fotográfico muy ‘barcelonés’ y otras discusiones

Una mirada hacia Barcelona y una mirada desde Barcelona. Sin querer ser un diccionario canónico que acoja toda la producción fotográfica que sale desde la ciudad, ‘A cop d’ull’ es una gran oportunidad para detenerse ante la circulación masiva de imágenes y tomar conciencia de la potencia del sector, de su gran calidad y de la variedad de campos que se abordan desde la disciplina fotográfica. Por

Jordi Borràs: “Simplificar la violencia nos lleva a perpetuarla”

La violencia puede ser espectacular. La violencia puede ser hasta estética, pero lo cierto es que la parte principal de la violencia no se ve, se ejerce sordamente día a día y apenas se muestra. En Warcelona, una història de violència, el ilustrador y fotoperiodista freelance Jordi Borràs (Barcelona, 1981) ha reunido 109 fotografías que explican la violencia una vez ya ha emergido en las calles, actos ostentosos que nos llaman la atención, pero que en el fondo son la expresión última y más dramática de un conflicto sociopolítico largamente incubado: la violencia silenciosa e institucional de los recortes, los desahucios y la precariedad que, como denuncia David Fernández en el prólogo, se ejerce diariamente y en dosis poco espectaculares desde el poder institucional, financiero y empresarial. Por