Carnes Gráficas

Hace unos meses, mientras hacía el recorrido habitual hacia mi casa, bajando en la parada de la línea verde de Fontana y bajando por la calle Astúries, noté un sonoro vacío. El sempiterno rótulo de carnicerías Jordi había desaparecido. Ese en el que la O era la cara de un simpático cerdito. El mismo que me arrancaba una tímida sonrisa cada vez que, por casualidad, alzaba la vista de mis propios zapatos a la altura del número 47... Por