HOY TAMBIÉN VI A STIEG

En ocasiones resulta esnob, además de estúpido, resistirse a los fenómenos, y más cuando, literalmente, te invaden. Diariamente realizo un trayecto de 25 minutos –eso cuando Renfe es benevolente– en tren más otros 10 en metro, y hace meses que no pasa un día (70 minutos diarios) en que no vea a una o más personas sumergidas en uno de los dos libros publicados hasta la fecha de la trilogía Millennium de Stieg Larsson. Por