Antonio Baños: “Desobedecer es siempre divertido”

Para cualquiera que pasara por allí (no digamos para quienes participaron en ella) era algo evidente: la manifestación independentista del 11 de septiembre fue un acto de celebración cívica, y en el ambiente se respiraba, por primera vez para muchos de nosotros, la sensación que el pueblo podía realmente cambiar el curso de los acontecimientos. Es cierto que, en los meses que la han seguido, la manipulación partidista y de los grandes medios de comunicación, en su papel de mamporreros, han podido corromper ese sentimiento. Libros como el de Antonio Baños han de servir para que todo esa energía por un cambio social significativo no se desperdicie. Por