Tucco, el paraíso de la pasta rellena

domingo, 21 octubre, 2012

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Cebolla, ajo y pimiento, todo picado y con un poco de tomate en la sartén. Listo. Un tucco para acompañar la pasta tal y como lo preparaban en casa de pequeño. Esta salsa me trae buenos recuerdos y por eso, cuando descubrí el restaurante Tucco, encontré en Barcelona una puerta a los sabores de mi infancia.

Pero este lugar es más que una apreciación subjetiva. Tucco ha ofrecido una gran variedad de pastas, pizzas y empanadas caseras de gran calidad desde sus inicios, hace ya siete años. Entonces nos deleitaban en un pequeño local perdido cerca de la Plaza George Orwell, en el que conseguir una de sus tres mesas era el mejor regalo que la suerte te podía dar cuando te rugía el estómago. Hoy en día, en un nuevo establecimiento, situado en la calle Còdols número 27, la filosofía sigue siendo la misma. El aumento de mesas y de metros cuadrados no les ha hecho subir los precios ni bajar la calidad, y eso merece un aplauso.

Pero ahora me centraré en el plato estrella: los raviolis. Una persona con las papilas gustativas en su sano juicio no podrá negar lo delicioso de este manjar. Si vais a probarlos sabréis a lo que me refiero. Siempre disponen de las dos recetas más demandadas, los raviolis de ricotta, piñones y espinaca y los rellenos de cuatro quesos. Pero además ofrecen todos los días dos o tres variedades más, pasando del salmón ahumado con nuez, el calabacín con parmesano, las setas, los de queso de cabra con albahaca, cilantro o romero hasta los grandiosos gorgonzola y pera. Este gran calendario de sabores se encuentra bajo la aleatoria decisión de Marcelo Docimo, que junto a su familia llevan las riendas de este vergel del ravioli, en cuya parcela jamás te atenderán sin una sonrisa.

Lo mejor de todo es que la relación calidad precio es inmejorable. Por solo 6,60€ tendrás un menú pasta, que consiste en un buen plato de pasta, rellena o no, con una salsa a escoger, más un pan calentito, un refresco o botellín de cerveza y un postre, también a elección del consumidor. Yo recomiendo la siguiente combinación: raviolis de ricotta, piñones y espinaca con salsa puttanesca y, de postre, tiramisú, aunque el cheescake o el brownie no tienen nada que envidiarle.


Si te gusta la pasta rellena este es tu lugar, no te defraudará y saldrás con una sonrisa en la cara, con la barriga llena y el corazón contento, sabiendo que por fin has descubierto un lugar en Barcelona al que querrás volver con mucho gusto.

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