Cooperativas: el consumo anticonsumista

lunes, 27 agosto, 2012

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Las cooperativas de consumo agroecológico son asociaciones no lucrativas que abastecen a sus integrantes con productos, como su propio nombre indica, provenientes de la agricultura ecológica: sobre todo, fruta y verdura fresca, de temporada y de proximidad –aunque en algunas de ellas también se pueden comprar productos más elaborados como mermeladas, aceite, pan o incluso detergente–. Este tipo de asociaciones nacen a través de los propios consumidores con la intención de eliminar intermediarios y practicar un comercio justo para los agricultores, pero también para alejarse de una agricultura agresiva para el medio y conseguir productos más sanos, libres de químicas artificiales o manipulaciones genéticas, y por supuesto, que sepan mejor.

Las hay de distintos tipos, aunque todas ellas tienen un funcionamiento similar. Para consumir se ha de ser socio, lo que suele implicar abonar un depósito (de aproximadamente unos treinta euros reembolsables si se abandona el proyecto) más una cuota mensual que puede oscilar entre los seis y los diez euros, a parte de lo que se consuma. Algunas funcionan con una cuota fija semanal (de unos doce euros) que equivale a una cesta con la fruta o verdura de la que disponga el agricultor esa semana; otras, en cambio, funcionan por pedido: le llega al consumidor un documento con los productos disponibles y el precio y él elije lo que quiere y en qué cantidad. Por norma general no se maneja dinero en efectivo y todas ellas suelen tener un día de recogida a la semana con un horario concreto en el que los socios deben ir a por sus pedidos. Cada asociación dispone de sus propias normas, pero es habitual que las decisiones de lo que afecta a la cooperativa se tomen entre todos de manera asamblearia, en reuniones periódicas, y el socio que se suma debe comprometerse a colaborar en alguna de las comisiones de trabajo en las que suelen distribuirse las distintas tareas. Estas labores pueden ser de mantenimiento o limpieza, de preparar las cestas para los demás miembros, por ejemplo, una vez cada dos meses (dependiendo de las unidades de consumo de cada cooperativa), o incluso de negociar con el agricultor o los transportistas.

Se trata de un movimiento al alza sobre todo en grandes ciudades, donde por definición son mayores las distancias entre consumidor y productor. Según explica la activista Esther Vivas “en los últimos diez años la ciudad de Barcelona y el área metropolitana han pasado de contar con menos de diez cooperativas a más de cien”, lo que sería equivalente a un crecimiento del 1000%. Como puede comprobarse en el blog de la misma –que cuenta con una útil lista de cooperativas de consumo ecológico distribuidas por barrios (con una breve descripción de cada una)– en cualquier distrito de Barcelona y rodalías se puede tener fácil acceso a alguna de ellas, aunque en la práctica esto no sea siempre así. “Llevo tiempo intentando formar parte de un grupo de consumo agroecológico, pero en los que por proximidad más me interesan hay lista de espera” explica Toni Urcola, residente en la zona de Sagrada Família, en el Eixample Dret de Barcelona “me han sugerido buscar socios para montar una nueva cooperativa, pero de momento no me animo. Supongo que simplemente acabaré sumándome a la de algún otro barrio”.

Clara Soler, socia de la Cooperativa El Carretó, de Poble Sec, está satisfecha con su experiencia y cree que se trata de un sistema que realmente funciona “para mi es una forma relativamente fácil de ser algo más justa y solidaria, y a la vez, comer mejor. No conozco a nadie que se haya dado de baja por estar descontento” aunque duda que pueda convertirse en algo mayoritario “supone ciertas ventajas para el consumidor, pero los precios no son competitivos y formar parte de ello requiere cierta implicación y convicción ideológica que no todo el mundo es capaz de aceptar”. Desde los propios grupos de consumo se informa también en este sentido, se recalca la importancia del trabajo voluntario y la visión crítica con el sistema, ya que muchos de ellos están en contacto con otras entidades en pro de la transformación social. En El Carretó, por ejemplo, hablan de “entrar a formar parte de un proyecto de consumo alternativo, transformador, ecológico y respetuoso con el medio ambiente y las personas” pero también advierten que esto “no implica que las frutas y verduras siempre tengan buen aspecto” en el sentido en el que estamos acostumbrados a ver en los supermercados habituales, y reivindican: “no somos supermercados ecológicos ni sitios donde comprar más barata la fruta y verdura ecológica, somos proyectos de transformación social y política”.

Germinal
Se trata de una cooperativa con cinco centros de actividad, cuatro de ellos en Barcelona y uno en Rubí. El primero se fundó en Sants en el año 1993. Germinal se basa en el trabajo voluntario de sus socios a través de cinco comisiones: compras y control de calidad, infraestructura, administración, relaciones internas y relaciones externas. En su página web pueden leerse sus principios recogidos en un ideario.

Cydonia
Es un proyecto cooperativo auto-gestionado activo desde 1996. Consta de 45 unidades de consumo que se distribuyen en nueve áreas de trabajo: grupo dinamizador, compras, contabilidad, facturación, limpieza, preparación de pedidos, infraestructura, comunicación y relaciones externas.
Dirección: Passatge bosch i labrús, 16 Poblenou
cydonia@cydoniabcn.org

Horario: miércoles de 18:30 a 20:30

El Carretó
Fue la primera cooperativa de consumo agroecológico del barrio y está en marcha desde 2007, con unas 50 unidades de consumo. Sus socios se reúnen en asamblea cada dos meses y forma parte de Ateneu Rebel de Poble Sec.
Dirección: Font Honrada, 32-34 (Ateneu Rebel) Poble Sec
info@elcarreto.org

Horario: Lunes de 19h a 21.30h

Userda9
Funciona desde el año 2000 y cuenta con unas 20 unidades de consumo. Como algunas otras de las que hemos mencionado, forma parte de la Coordinadora de Cooperativas de Consumidores Responsables de Productos Ecobiológicos-Ecoconsumo.
Dirección:Formentera, 59, bajos. Nou Barris
userda9@latinmail.com

El Pinyol Vermell
Cooperativa constituida el año 2008 en el marco del “Ateneu Independentista La Torna”. Forma parte de “Cooperatives amb Gràcia” un grupo de trabajo formado por diferentes de cooperativas de consumo del barrio de Gràcia y alrededores, uno de los más prolíficos en lo que a este tipo de entidades se refiere.
Dirección: Sant Pere Màrtir, núm. 37 baixos (Ateneu La Torna) Gràcia
Horario: Miércoles de 19h a 22h
info@ateneulatorna.cat

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