Rugidos desde las ruinas

miércoles, 16 enero, 2013

Por

 


Edu y Toni llegan al Cafè Suec de Gràcia a punto para dejarnos la grabadora temblando y, con un poco de suerte, darnos esas frases punzantes a las que estamos acostumbrados en sus temas. Jaime se une un rato después cuando la cerveza ya está a medias, pero sospechamos que una será poco para lo que hemos venido a hacer, así que llega a tiempo. Los tres forman Las Ruinas, una banda acuñada en 2008 que despegó de manera definitiva en la escena musical gracias al fichaje por parte del sello El Genio Equivocado en 2011 y a la fama que se fueron granjeando poco a poco con sus dos primeros trabajos autoeditados: Butano! (2010) y Disco de autoayuda para mutantes (2011). Groarrr! es su último disco, editado a finales del pasado año, y destila todo eso que les hace fuertes: la narrativa de unas letras llenas de sentido del humor, costumbrismo y denuncia, y un sonido carismático que pese a estar grabado en estudio más bien parece un ruidoso directo. Toni le dice algo al oído a Jaime y mira de reojo a Edu, acaso busque incomodarle para pillarle en un renuncio, pero Edu, letrista de la banda, sabe encontrar bien las palabras:

Vuestro último disco, Groarrr!, tiene un curioso título y, de hecho, vuestras letras rugen bastante: son sencillas, directas y con carga social. ¿Está relacionado el título con la contundencia de vuestras letras o es pura casualidad?
Edu: Estuvimos buscando títulos. Fuimos soltando nombres y creo que Toni lo mencionó expresamente.
Toni: Lo mencioné porque era una palabra que Edu soltaba de vez en cuando en algunos correos.
E: En Facebook era normal ponerlo cuando había alguna cosa que nos parecía como alucinante. Además también es muy típica del lenguaje del cómic: es corta y directa.

Os definís como un grupo de heavy pop. Explicadnos…
E: El término apareció en el primer disco. Siempre te piden en las redes sociales tipo MySpace
cuál es tu estilo de música…
T: Podría haber sido mugre religiosa… christian rap…
E: Nos pusimos esto porque era como pop pero súper ruidoso y fuerte. Juntamos las dos palabras y salió.

Barcelona es escenario y excusa para muchos de vuestros temas… Lo habéis dicho en Fashion city, un tema de vuestro primer disco, pero ¿qué pensáis de la Barcelona del postureo? ¿Creéis que desde Fashion city sigue siendo lo mismo o ha cambiado?
Jaime: Siempre se mantiene igual. Yo creo que es algo que pasa en todas las ciudades, lo que pasa es que unas tienen más dinero para promocionarlo que otras.
E: Cuando hicimos la canción, creo recordar que Barcelona estaba sumergida en una serie de campañas para venderse en todos lados y donde se invertía mucho dinero para decir lo guay que era la ciudad, pero había otra parte de la que no se hablaba: problemáticas, carencias de todo tipo, cosas que no salían a la luz por ningún lado. Creo que eso fue de alguna manera el motivo de la canción. Entonces también paraba mucho por el centro, estaba todo abarrotado de vitrinas, de moda…

¿Ayudan los grandes festivales a bandas pequeñas como la vuestra o es todo lo contrario?
T: Apoyan a los guapos, guapos en todos los sentidos. No todos, pero…
E: La discusión sobre si el Primavera Sound es útil para los grupos de la escena local y los que empiezan o no es bastante recurrente entre los grupos. Las bandas que llegan a sonar mucho más pueden llegar a entrar en el Primavera Sound y eso quiere decir que han conseguido cierto alcance en audiencia y repercusión, para muchos es como una meta.
J: No tiene porqué servir tampoco. Es un festival privado y hacen lo que quieren. Creo que este tipo de festivales reservan un pequeño porcentaje a grupos locales que en realidad, en sus conciertos, no reúnen a más de 200 personas como mucho y aun así es una burrada lo que estoy diciendo. En los conciertos a los que vamos nosotros normalmente no hay mucha peña y el motivo por el cual meten a estos grupos en grandes festivales es por el efecto vitrina: para salir en el cartel y para que la gente sepa que están ahí. Pero al festival en sí no le genera más público.
T: También te puede servir como estímulo y en ese caso está bien. Al final yo creo que van a dar al blanco comercial, van al hype, a esos grupos que aunque no sean muy conocidos puedan ser un filón, que puedan funcionar. Es algo que a los grupos beneficia a posteriori, en sus carreras.
E: Y para entrar en un festival, un grupo necesita un sello discográfico detrás porque es casi imposible si eres autoeditado. En este sentido nos ha ayudado fichar por El Genio Equivocado, porque esto va por sellos: ellos contactan a la gente del festival y les dicen cuántos grupos quieren meter. Los sellos al final son contactos y éstos tienen una red que beneficia a sus grupos, eso te hace acceder a un sitio al que de lo contrario no podrías. Nosotros hemos estado mucho tiempo sin sello, autoproduciéndonos. Era diferente, podíamos conseguir conciertos y organizar cosas, pero no podíamos llegar a ese nivel.
J: Los sellos hoy en día ejercen más las funciones de un manager. También te editan, pero ellos mismos saben que los discos no se venden y por eso intentan ganar más dinero a través de la promoción, que te salgan bolos y que de ahí ellos puedan llevarse un porcentaje.
E: Los conciertos van saliendo. El sello nos consigue algunos y nosotros vamos tirando también a nuestra manera junto a otras bandas que conocemos. Al final logramos tener conciertos cada mes.
J: Cada vez van saliendo más, otra cosa es que sean rentables.

De todos los temas de Butano!, sospechamos que uno de los más celebrados es “Cubata de fairy”: pone de manifiesto los peores instintos del ser humano. ¿El tema surgió de un hecho en particular o sólo pretende decir lo que dice?
E: Todas las canciones salen mezclando un montón de cosas, pero esta salió lavando los platos con Fairy. Me encanta. Mientras lavaba, pensaba en formas trágicas de morir, muertes estúpidas. Al ver el Fairy pensé en hacerte un trago con él, tomártelo y morir. Esto lo junté después con una discusión que vi en un blog que trataba de la envidia que había entre los grupos. Aunque no sé bien si la envidia surge entre las bandas o entre el público de las bandas. Todo esto lo leí en un foro de internet y me hizo gracia.

Alguna vez habéis dicho que no os gusta la etiqueta “alternativo”. ¿Por qué? ¿Qué significa para vosotros la palabra underground?
J: A mí más bien no me gusta la de indie, no la entiendo.
E: No se puede ser underground. Underground es un estado en el que estás, es lo que eres. No recuerdo eso que me comentas sobre ser alternativo, pero igualmente no me gusta, es un término antiguo. En la década de los 90 lo alternativo era aquello que no sonaba en la radio y que después se volvió lo radiable; todo lo que pasaba en la radio pasó a ser lo alternativo, se le puso esa etiqueta para vender y perdió su razón de ser.
J: Con el indie pasó lo mismo. Eran grupos independientes que lo hacían todo ellos y ahora el indie es el mainstream.
E: Son etiquetas que han quedado clavadas en un tiempo y han caducado. Underground siempre ha existido: o eras eso o muy mainstream, esa palabra se mantiene.
J: Underground no es una etiqueta musical como tal, que se inventa, como lo son alternativo o indie, sino que define a los grupos que no tienen para salir más allá, que quedan a un nivel muy bajo de popularidad.

Las portadas son obra de Toni. ¿Decidís entre todos cómo van a ser o le dejáis libertad al artista?
T: Me dan rienda suelta pero me usan un poco como a un cliente. Presento como veinte propuestas y al final ellos descartan.
J: No son veinte, siempre das muy en clavo…
T: Son menos porque no las envío todas. Pero, generalmente, también tengo muchos problemas con las portadas: como crisis existenciales, el «qué hago»… El problema es que como empecé como una línea, ahora ya no me apetece hacer lo mismo. Al final, creo que en la siguiente portada voy a poner una foto y ya está.
J: Hace dos discos que dice lo mismo y al final…
T: Respecto a la estética, una vez me preguntaron si había tomado peyote o si había estado en Perú, pero para nada las portadas son de inspiración indígena. Otra cosa es que pueda tener mis influencias en plan gitano, expresionismo alemán, el pop y el acid house. En alguna portada recuerdo que me ponía sesiones de acid, eso sí es verídico.

¿Qué respuesta habéis recibido al respecto de vuestro último trabajo desde que vio la luz el pasado octubre
E: A los diez fans que tenemos les ha gustado. Seguimos un poco en nuestra línea, se publican como cien listas de lo mejor del año y nosotros salimos como en dos.
J: Es que las listas son tan aburridas… Por Twitter te puedes guiar un poco al respecto de lo que dice la gente. Con este disco hemos tenido más respuesta que con el anterior.
E: Va lento, hace nada que empezaron a salir reseñas del disco. Hay medios que tienen acumulado un montón de trabajo y van poco a poco.
J: Eso en los impresos. En la web, ya sabes que si no sales a los dos meses es muy difícil que salgas. Con el anterior disco, una de las reseñas que leímos fue negativa… de las cinco que había. Al sello le dolió un poquito más que a nosotros. Pero tiene sentido, cada uno tiene su función y ya está, te puede gustar una cosa o no. Yo creo que es un poco absurdo que el crítico malgaste su tiempo escuchando un disco que no le gusta y escribiendo sobre él. Supongo que se estilaba más antes cuando las discográficas pagaban las críticas. Ahora no, y si además lo publicas en una web y es tu tiempo y es lo que tu quieres, pues por lo menos haz algo que te guste.

Vais casi a disco por año… ¿En 2013 toca otro?
J: Otro más. Tocamos algunas canciones en directo también. En los conciertos vamos probando canciones nuevas.
E: Hemos adquirido esa dinámica. Las canciones van saliendo muy rápido, las probamos y como tampoco les hacemos arreglos, salen enseguida. Queríamos hacer diez discos y ahí desaparecer de la faz de la Tierra.

¿Y por qué diez?
E: Diez es bonito.

Vuestros directos tienen fama de contundentes. ¿Alguna anécdota loca que os haya ocurrido en alguno?
E: En Zaragoza, había una lámpara de esas con un montón de bombillas y nos cayó una del techo.
T: No tenemos ni groupies ni nada raro. Bueno, tenemos una groupie que es la esposa del bajista, pero ya está.
J: Pero si yo no tocara en el grupo sería vuestra groupie igual, que quede claro.

Para el directo de este viernes, ¿tenéis preparada alguna sorpresa? ¿O más bien alguna advertencia?
E: Sorpresas no. Tocaremos una canción nueva que ya hemos tocado en un concierto anterior e intentaremos tocar alguna que no tocamos normalmente de los discos. Y advertencias…
J: ¡Que se lleven tapones!
E: No, no somos tan ruidosos tampoco. Es resistible.
J: Queremos pasarlo bien, que la gente se vuelva loca.
Las Ruinas ofrecen un directo este viernes, 18 de enero, junto a Summer Schatzies en la sala
Rocksound (Marina) a partir de las 21:30 (entrada, 5 euros).

Barcelonés está editado por
Until We Change It.

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