Érase una vez la pantalla

lunes, 23 abril, 2012

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Desde que Jack Lang fue ministro de cultura a principios de los 80, la política francesa se caracterizó por el apoyo decidido de las artes contemporáneas. Lang creó programas como Les arts au soleil, que consistía en hacer exposiciones en lugares de veraneo de la Costa Azul, con la intención de llevar el arte donde estaba la gente. Otra de las iniciativas, mucho más sólida, fue la creación de los Fondos Regionales de Arte Contemporáneo, conocidos por sus siglas FRAC, que ahora celebran sus treinta años de existencia. El objetivo de los FRAC ha sido descentralizar la capacidad de absorción e irradiación de la ciudad de París y redistribuir el peso de la acción cultural expandiéndolo por las diversas regiones de Francia. Estos nuevos epicentros promovieron la función divulgativa y pedagógica del arte, gracias a un presupuesto específico que les permitía producir exposiciones y realizar adquisiciones de obras de artistas, tanto de la zona como internacionales.

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Vídeo promocional de la exposición

Arts Santa Mònica presenta ahora una selección de las obras de video adquiridas por varios FRAC, bajo el título «Once upon a time the screen». La selección nos permite acercarnos al video como lenguaje fundamental de las propuestas contemporáneas y a la diversidad de estrategias creativas que han hecho de la imagen en movimiento un formato fundamental de la expresión artística. Si bien no se trata de obras imprescindibles de la producción artística contemporánea, sí hay autores significativos y piezas que resultan interesantes.

Fotograma de Flusspferde (Hippopotames), de Karl Kels (1993)

Algunos vídeos se presentan en monitores, otros en proyección, pero hay algunas obras singulares que tienen un espacio amplio y específico, como la fascinante La vague. La mer (1991-2001) de Ange Leccia. El espectador, cómodamente tumbado, puede observar una serie de movimientos ondulantes en blanco y negro. Esa serie de ondas prefiguran un paisaje japonés clásico, pero dinámico, cambiante, con su juego de perspectivas aéreas. Cuando el espectador observa con detenimiento la imagen comprueba que es la filmación aérea de las olas del mar rompiendo en la playa, cuya espuma blanca parece dibujar montañas sobre el fondo oscuro de la arena que actúa como cielo…

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Ange Leccia, La vague. La mer (1991-2001)

La muestra recoge también obras destacables de João Onofre, Dora García o Marcel Broodthaers. La larga lista de nombres de artistas que se presentan en la web como participantes no se corresponde con la presentación individual de obras de cada uno de ellos –es el caso de figuras como Pipilotti Rist o Douglas Gordon–, que aparecen en la sección de documentación de la exposición, donde se encuentran entrevistas y otros documentos que permiten acercarse a la repercusión de los FRAC y al trabajo de algunos artistas desde otra perspectiva.

Jordi Colomer. No future (2006)

En su conjunto, la muestra es un compendio interesante. Once upon a time the screen es un proyecto que forma parte de la programación del festival Screen from Barcelona, la rama abierta al público de la feria de videoarte Loop, que se instalará en la ciudad el mes que viene.

 

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