Vuelve el indie americano

Lunes, 27 Febrero, 2017

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La nueva edición del Americana se celebra del 1 al 5 de marzo en los Cinemes Girona de Barcelona. Para su cuarto año de vida, este festival especializado en cine independiente norteamericano presenta la que quizás sea la mejor edición de su corta pero intensa historia. Las nuevas películas de Todd Solondz y Kelly Reichardt encabezan una programación llena de títulos a descubrir, la mayoría inéditos en las pantallas de cine de nuestro país, que, además, ofrece una panorámica riquísima sobre el género indie. A continuación analizamos las claves y programación del festival a través de una charla con sus programadores.

¿Qué novedades presenta la nueva edición del Americana con respecto a la anterior?
Este año contamos con dos días más respecto a las ediciones anteriores, uno de ellos con sesiones gratuitas. Además el festival este año realiza dos jornadas profesionales: una para productores en colaboración con el Clúster Audiovisual y la otra con Catalunya Film Festivals. También hemos decidido ampliar la oferta los días previos al festival con sesiones de cortos y dos sesiones solidarias.

El Americana es un festival especializado. ¿Hasta qué punto eso hace más complicado el proceso de selección de películas? ¿O al revés, os facilita las cosas al tener el género tan bien acotado?
Gracias a que la producción indie actual es muy buena, el nivel de especialización del festival facilita la selección de la programación. Es decir, si fuese muy difícil encontrar películas buenas americanas, sería un inconveniente porque no podríamos recurrir a producciones de otras nacionalidades para subir el nivel. Actualmente nos sucede todo lo contrario, cada año se nos quedan fuera películas con un nivel de calidad muy alto. Como programadores eso es bueno, es síntoma de que has podido escoger una programación en base a criterios de calidad sin problemas.

Este año tenéis varios títulos de primer nivel. Las nuevas películas de Todd Solondz y Kelly Reichardt, “Swiss Army Man”, el documental “Life Animated”. ¿Hasta qué punto es complicado conseguir atar esos filmes?
Pues la verdad es que a veces más que del nivel de la película depende en buena parte de la distribuidora y de la política que tengan respecto a los festivales. Es cierto que las películas más fáciles de conseguir son las más humildes ya que sus directores o productores siempre quieren que se vean. Con las películas grandes ya es otra historia, aunque hay que decir que a veces algunas productoras te sorprenden. También influye mucho en la dificultad si la película tiene distribución española o no, porque entonces ya entras en el terreno de los pre-estrenos y las exclusivas. El hecho de que películas como “Certain Women” o “Wiener-Dog“ no se hayan conseguido vender en España, en parte nos facilita conseguirlas. Por otro lado es una lástima, ya que lo ideal sería que esas producciones encontrasen su espacio en la cartelera convencional.

La letra pequeña de un festival siempre importa. Esas películas que llegan sin premios o actores y directores de renombre, pero que merece la pena descubrir. Dentro de esa categoría de títulos que tienen que ser recomendadas con un cariño especial, ¿qué joyas ocultas nos podéis recomendar?
A nosotros este tipo de cine más “invisible” nos encanta, porque al tener un presupuesto tan bajo normalmente arriesga más, ya que tiene menos que perder. Por ejemplo podemos encontrar películas como “Another Evil”, una fusión terror-comedia low cost muy entretenida a la vez con un sello personal. Otra comedia que nos recuerda a la auténtica esencia del cine indie sería “The 4th”, vida y penurias de un slacker perdido en Los Angeles el 4 de julio. Otra de las delicias “ocultas” de esta edición es “My Entire High School Sinking Into the Sea”, la incursión en la pantalla grande del novelista gráfico Dash Shaw que rebosa de creatividad y sentido del humor.

Hay un género que prestigiáis de manera especial. Se trata del documental. Este año tenéis cinco, una parte generosa de la programación. ¿En qué momento tuvisteis claro esa apuesta por la no-ficción?, y ¿que nos podéis contar la selección de trabajos de este año?
El cine documental siempre ha estado presente en el festival pero es cierto que hasta las dos últimas ediciones no le hemos podido dedicar el espacio que queríamos por motivos presupuestarios. Creemos que el género documental está viviendo una época dorada y muchas de las producciones documentales acaban por fascinar más al público que las ficciones, de hecho todos nuestros festivales de referencia (Sundance, Tribeca, SXSW) disponen de una sección documental. Como en casi todas las secciones lo que buscamos es la variedad de formatos y de géneros. Este año encontramos documentales más “al uso” como “Life Animated”, que ha acabado nominado al Oscar, propuestas más personales o intimistas como “Kate Plays Christine” o la onírica “LoveTrue”, o curiosidades surrealistas como “Author: The JT Leroy Story”.

Otro género que cuidáis con mimo es el del corto. De hecho, si no fuera por los festivales, es una modalidad que apenas tendría salida más allá de ámbitos más profesionales. Conociendo la cantidad de cortometrajes que pueden entrar dentro de la categoría indie-americana el proceso de selección tiene que ser de locos. ¿Cómo os enfrentáis a él y que criterios seguís para elegir los cortos?
Sí, ja ja, la selección de cortos es bastante de locos. Al final lo que pretendemos es conseguir los cortometrajes más destacados de nuestros festivales de cabecera. Una de las apuestas de futuro es poder hacer crecer la sección de cortos para dar cabida también a obras más ocultas y desconocidas.

Los Cines Girona son la sede habitual del Americana, pero ya os habéis atrevido a hacer un par de inauguraciones en el Phenomena. El festival está consolidado a nivel de público y cubierto por un buen número de medios de prensa. ¿Tenéis pensado crecer y animaros a unos cines con más aforo? ¿Quizás para la quinta edición?
Pues ahora mismo no sé qué decirte. Es cierto que el festival ha crecido mucho desde su primera edición, pero también creemos que aún tenemos margen de crecimiento en horizontal, por ejemplo ampliando en días. También hay que decir que en los cines Girona nos sentimos muy a gusto. Al final todas estas decisiones dependen también de la estabilidad presupuestaria del proyecto. La respuesta del público y del sector privado ha sido siempre ejemplar, pero aún tenemos una asignatura pendiente con las administraciones públicas, y sin algunos soportes necesarios, las vías de crecimiento se complican. Mejor nos ponemos optimistas y esperamos que el éxito de esta edición (y de las anteriores) recoja sus frutos.

Hay muchos debates que ahora mismo rodean el mundo de los festivales de cine. Uno de ellos en su función frente a la oferta cinematográfica de estrenos comerciales. ¿Cuál creéis que debe ser la función de un festival de cine? ¿Y cuál es la del Americana en concreto?
Sí, hay muchos debates alrededor de las funciones de los festivales. Yo creo que al final lo que decide la función de un festival tiene que ser un equilibrio entre lo que le interesa al público y al sector profesional. Está claro que tener una línea editorial definida y marcada es esencial para poder defender un proyecto y darle sentido. En nuestro caso tenemos muy claro el tipo de cine que queremos proyectar, los cánones de calidad buscados y la diversidad de la oferta. Te podría nombrar películas de este año que han ganado premios importantes en festivales de referencia y que no hemos programado porque no han cumplido nuestras expectativas. También nos gustaría destacar la función social que tenemos todos los festivales. Más allá de ser un festival para cinéfilos queremos llegar a nuevos públicos (por ejemplo con las sesiones que hacemos para institutos), fomentar la asistencia al cine, y también nos gusta estimular el espíritu crítico y solidario de la audiencia. El debate está servido.

Otro de los debates es la falta de películas dirigidas por mujeres en los festivales. ¿Cómo se puede luchar contra eso? ¿Es algo que tenéis en cuenta a la hora de programar?
Cierto, es uno de los temas recurrentes. Es un factor que a nosotros nos gusta tener siempre en cuenta, aunque al final la selección se hace atendiendo a criterios de calidad cinematográfica. Encontrar el equilibrio es complicado, en el sentido de que dependes de lo que te llega, aunque hay que decir que normalmente no tenemos problemas a la hora de encontrar títulos dirigidos por mujeres con un nivel muy alto. Este año por ejemplo tenemos cinco películas dirigidas por mujeres y anteriormente han estado “Night Moves”, “Yosemite”, “The Invitation”, etc.

Por cierto, ¿qué es para vosotros el cine indie americano? ¿Consideráis que es un género en sí mismo? ¿O una manera de entender el cine?
La pregunta del millón. Técnicamente podríamos recurrir a la clásica definición basada en parámetros presupuestarios o en la productora de la película. Para nosotros el cine indie es todo aquel que da cabida a lo que no entra en el cine mainstream. Es decir temáticas marginales, formas de narración rompedoras o autores de bajo presupuesto con ideas estupendas que se escapan del cine comercial que atiende a otros valores estéticos y mercantilistas. Quizás el nexo en común que tienen estas apuestas es el riesgo que corren a diferencia del cine de Hollywood. También es verdad que actualmente Hollywood vive una crisis de ideas y cada vez más actores de primera fila se pasan al indie porque les parece más estimulante. Entonces podríamos hablar de dos tipos de cine indie, el de las estrellas de Hollywood (películas como “Certain Women”, indies por su sello personal) y el indie auténtico, el cine low cost de guerrilla lleno de propuestas muy estimulantes (“Another Evil”, “The 4th”, etc.)

Y en relación a la pregunta anterior, ¿os habéis planteado alguna vez salir de Norteamérica y ampliar la muestra al cine indie de otros países que siga o tenga el espíritu de las producciones qué programáis?
Uf, de momento no, complicado. Este año proyectamos por primera vez dos producciones canadienses, ya que el término norteamericano no las excluye y las películas cumplen con el espíritu del festival. Creemos que uno de los factores de éxito del festival es su condición de nicho y su personalidad, y seguramente durante un buen tiempo va a seguir así.

Ah! El término indie parece estar denostado en algunos círculos pero vosotros seguís lo seguís utilizando con cariño en el hashtag #feslindie. ¿Qué les diríais a los haters del término?
Ja ja, bueno, ya se sabe, no se puede gustar a todo el mundo. La verdad es que a nosotros nos gusta más tener un hashtag como #feslindie que no uno como #AFF2017, entre otras cosas porque le da un toque informal al festival y eso forma parte de nuestro carácter. No nos gustan los estándares encorsetados sin margen a la improvisación. A veces nos dicen en el buen sentido (espero) “sois un festival muy raro”, pues sí, la verdad es que al final nuestra fórmula gusta al público y si la fórmula funciona, ¿por qué hay que renunciar a ella? Creemos que ese toque informal desde la simpatía y la participación del público nos sienta muy bien y creemos que es una de las claves del éxito. Lo de los haters ya se sabe, tenemos a los haters del cine de Sundance, los que se quejan de que hay muchos festivales en Barcelona, los anti indies, en fin, al final todo el mundo es libre de opinar.

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