Interdisciplinaria y contra épica feminista: Alicia Kopf

jueves, 30 marzo, 2017

Por

 

 

Con “Hermano de hielo” (L’Altra Editorial y Alpha Decay) la escritora y artista Alicia Kopf dinamitó los límites aparentes del arte y la escritura a través de esta antinovela que indaga en la precariedad y los cuidados a la vez que subvierte la épica masculina de la conquista de los polos.

En tus últimas obras tratas los discursos de la exploración geográfica, y sobre todo conquista de los polos. Has nacido en Girona, resides en Barcelona y digamos que el clima mediterráneo (en apariencia) no se parece nada a las gélidas temperaturas polares ¿De dónde viene esta obsesión, esa fijación que te hizo experimentar desde diferentes enfoques (literario, audiovisual, plástico) y recursos (investigación de archivo, documentación bibliográfica, etc.) en este tema?
Empecé a interesarme por los imaginarios del frío en los años más duros de la crisis, después de la salida al mundo laboral y de acabar mi primer proyecto artístico/libro (Modos de no entrar en casa) que abordaba en clave irónica la dificultad de acceso al mundo laboral y de la vivienda. Después de ello necesitaba un discurso épico para abordar las circunstancias y cayó en mis manos un diario del Capitán Shackleton. Las narraciones de exploradores de la Edad Heroica de la Expedición polar me parecieron un ejemplo de épica que podía (y debía) ser trasladado de algún modo al ciudadano de a pié en el contexto actual. En mi caso al menos, me ayudaba a resistir en un contexto bastante hostil y poco fértil, entre otras problemáticas de carácter familiar. Aún así, me parecía importante poner en contraste la parte colonial y masculina de este imaginario.

En tu novela me fascinó esa sutil subversión de la épica de la conquista de los polos masculina porque además de señalar a exploradoras mujeres, lo contrapones con la épica doméstica de los cuidados de la madre y la protagonista hacia el hijo autista ¿Qué aspectos, enfoques, temas te interesan más del feminismo actual en literatura y arte?¿Qué artistas u escritoras te parecen relevantes?
La lectura de “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir a los dieciocho años me marcó muchísimo, del mismo modo que la poesía de Sylvia Plath y los “Diarios” de Anaïs Nin o la lectura de “Una habitación propia” de Virginia Woolf, que leí en la misma época. Si bien me siento profundamente feminista creo importante abordarlo en clave positiva, auto-crítica, y no excluyente en relación a los hombres. El feminismo bien entendido debe ser un diálogo con el otro sexo, no un monólogo entre nosotras. Las mujeres, además, somos en gran parte las transmisoras del patriarcado en el modo en que educamos si no hemos hecho un trabajo de auto-crítica antes. Me gusta la idea de un feminismo “coqueto”, que busca complicidades en el otro sexo por la vía de la seducción y el diálogo, no de la exclusión. Me preocupa mucho el debate actual en torno a la maternidad, pues es uno de los momentos clave que generan la desventaja de las mujeres con respecto a los hombres. Los conceptos de “Maternidades subversivas” (Maria Llopis) o de “Madres arrepentidas” (Orna Donath), son liberadores, aunque es aberrante que sigamos siendo las mujeres las que mayoritariamente hacemos trabajo simbólico en torno a ello: ¿Porqué no gira ese debate entorno a la Paternidad, también? ¿Porque no hablamos de ¿Paternidades o Familias subversivas, en general? Supongo que el imaginario de “Padre arrepentido”, está ya arraigado en el imaginario colectivo; es el padre ausente; esa figura no le hace falta ningún discurso para liberarse del peso. Estoy seguro que ellos estarían de acuerdo a participar, la lástima es que no es tan urgente en su caso por eso mismo; quien no carga difícilmente se plantea según qué cuestiones. Hoy ha salido una entrevista de Nawal El Saadawi en La contra de la Vanguardia en la que hacía afirmaciones muy certeras con respecto a ello. Idealmente los cuidados deben repartirse a partes iguales en la familia, pero eso casi nunca acaba pasando. La maternidad es un trabajo y el resto de la sociedad, en términos generales, (hombres, familia extensa, entornos laborales) aún no están ofreciendo un soporte justo y digno a la mujer que es madre, por ello el estado debe ayudar a las mujeres que son madres y cuidadoras. Aún más si se trata de familias monoparentales y con otras personas dependientes al cargo. Todos estos pesos acaban repercutiendo siempre en nosotras, y eso es un modo de violencia institucional que debe repararse. Nosotras, a su vez, debemos aprender a decir “NO”, y a preguntarnos realmente ¿de quién es este peso que estoy cargando?.

En la estructura de antinovela-investigación artística que evidencia “Hermano de hielo” se nota tu vocación transdiciplinar ¿Qué lo que más te interesa de la liminalidad entre arte y literatura?
Me interesa atravesar los límites de las disciplinas para extraer aquello que más me gusta de cada una de ellas: la novela y el ensayo, como géneros, son el medio por excelencia de exploración de la subjetividad, mientras que la investigación artística me permite abordar ciertos temas desde ángulos poco convencionales, de un modo crítico con el medio y siendo muy consciente de la necesidad de innovación en las formas. Las nuevas subjetividades necesitan nuevas narrativas y estructuras, de manera que no es una problemática de fondo-forma o un mero afán de modernidad; nuevas maneras de vivir, pensar y sentir precisan de nuevas formas de ser narradas. En ese sentido las artes visuales suelen ir por delante.

En la presentación de tu libro en Barcelona comentaste que eres una gran aficionada a la danza y que estás explorando sobre ese tema. ¿Cuáles son tus futuros proyectos?
Estoy trabajando sobre el tema de la danza como laboratorio de relaciones, pero el tema toca con otras muchas problemáticas que me interesan y serían difíciles de resumir aquí. Lo mejor es que la investigación, en este caso, tiene un componente teórica y narrativo que se basa mucho en la práctica y el “trabajo de campo”. Así que me lo estoy pasando muy bien, claro.

Barcelonés está editado por
Until We Change It.

Contactar para oportunidades de
Publicidad.

Política Editorial