Kikol Grau: “Me gustaría hacer una serie como Black Mirror con la historia de España”

viernes, 20 enero, 2017

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Kiko Grau. Foto: Violeta Mayoral

Documentalista al margen del sistema, agitador cultural, y, sobre todo, punk en cuerpo y alma, Kikol Grau lleva más de veinte años con la cámara a cuestas. Su corpus audiovisual es riquísimo, coronado por una serie de documentales de espíritu francotirador, que tan pronto repasan la vida de Gadafi, como la historia de grupos de punk ibérico. Charlamos con Grau sobre sus inicios, la manera en que construye y piensa las películas, y sus anhelos como cineasta.

Mucha gente no lo sabe, pero empezaste en esto del audiovisual con un programa de culto en BTV, Por La Kara TV, dedicado al cine de terror. Lo veía de pequeño y aprendí un montón. Recuerdo que fuisteis de los primeros que hablaron de la Troma en televisión. ¿Qué recuerdas de esos años que fueron claves para tu formación para cineasta?
Mi colega Jorge Rodríguez y yo habíamos quedado en TV Clot para proponer la realización de un programa a los directores del canal, Pepi Rafel y Rudy Van der Ploeg. Lo curioso del asunto era que no teníamos ni idea de hacer un programa de televisión pero nos aceptaron el proyecto. Más adelante se unieron Pol Turrents y Juan Antonio García Bayona que sí que sabían algo más de realización y edición que nosotros y poco a poco con mucha caradura y gamberrismo fuimos aprendiendo. Realizamos 47 programas de todo tipo de cosas que nos interesaban, el Festival de cine de Sitges, el Sónar, el Festival erótico de Barcelona y muchas otras movidas extrañas y realizamos entrevistas a directores de cine como Peter Greenaway, Jörg Buttgereit, Santiago Segura, Alejandro Jodrorowsky o el director de la Troma, Lloyd Kaufman. En estos programas ya se pueden ver las ideas y el tipo de montajes con las que suelo trabajar en mis pelis.

Tras Por La Kara TV creaste otros programas de televisión underground y si no me equivoco acabaste en RTVE haciendo vídeos para el programa Metrópolis. De hecho estuviste ahí varios años y ese fue el germen de documentales como “Objetivo Gadafi” y la trilogía del punk español. ¿Hasta qué punto trabajar en Metrópolis te sirvió para encontrar tu voz cómo cineasta al foguearte como montador de videos?
Me planté en Torre España para hablar con Alina Irazoz la directora del programa Metrópolis de TVE2 y le solté un: ¡¡¡Me necesitáis!!! (jajaja que jeta). Le enseñé un programa que había hecho sobre músicos en Madrid y a los cinco minutos de su visionado me dijo que se emitiría al mes siguiente y que le hiciera más. Realicé seis episodios con músicos de diferentes zonas de España y la serie quedó a medias: Madrid, Barcelona, Euskal Herria, Andalucía, Galicia y Baleares, pero me faltó realizar los que más me interesaban, Ceuta y Melilla, Canarias, Extremadura… El último programa lo quería hacer sobre Murcia y me quería inventar toda la escena musical. En estos programas lo hacía yo todo, grabar, editar, las entrevistas… Al dejar de trabajar para Metrópolis decidí continuar haciendo pelis experimentales.

Por cierto, casi siempre te has movido desde la más pura independencia, muchas veces al margen del sistema y siempre con presupuestos muy bajos. Eres uno de los últimos indies verdaderos. ¿Qué tiene de malo y de bueno ser un francotirador parapetado en el underground? ¿Hay que trabajar en precario para ser verdaderamente independiente y no casarse así con nadie?
Esta es la pregunta que me resulta más fácil de contestar de todas porque me he pensado la respuesta mil veces. Lo bueno, la libertad creativa. Lo malo, la pobreza económica y de medios en las cosas que hago. Aunque en realidad estoy muy contento de ir a mi bola.

¿Qué documental o película harías si un productor te ofreciera un cheque en blanco en forma de presupuesto holgado?
Una peli sobre la Guerra Civil española a lo Spielberg pero con trolas históricas cómo hace Tarantino. Y una serie en plan Black Mirror con la historia de España, Los Reyes Católicos, Carlos V, Hernán Cortés, Franco… Pero no creo que eso ocurra nunca.

Me gustaría hablar de uno de tus mejores trabajos, el documental Objetivo Gadafi en el que repasas la caída de dictador libio con un recorta y pega loquísimo de imágenes de archivo sacadas de televisión. Una crónica de una muerte anunciada que trufas con algunas de tus canciones favoritas y varios guiños a la cultura pop. Creo recordar que en algún momento suena la banda sonora que compuso Alan Silvestri para Depredador. Cuéntame, ¿cómo te surgió la idea de dedicarle una película a Gadafi y por qué optaste por el formato de metraje de archivo?
Surgió de forma natural, me dediqué durante año y medio a coleccionar los telediarios de TVE de la noche y fui seleccionando los trozos en los que hablaban de la Primavera árabe. Luego los edité con música que me molaba e intenté ser serio con el argumento, en la cronología y en los datos.

En relación con la pregunta anterior, me alucina como metes todas tus filias pop en tus películas, vídeos y demás. Me recuerda a lo que hace Julien Temple en sus documentales musicales. ¿Hasta qué punto es para ti importante la cultura pop, y cómo funciona tu cabeza a la hora de buscar esos referentes y meterlos en tus documentales? El momento en que aparece Isabel Pantoja en Las más macabras de las vidas me vuelve loco…
Siempre que edito intento divertirme perturbando al espectador con este tipo de shocks. Pongo una imagen detrás de otra y me descojono con el resultado. El tipo de imágenes que aparecen en la trilogía son todas de la época en la que trascurren los hechos a no ser que la canción y el montaje sean atemporales.

El aspecto más alucinante de tu faceta de cineasta es la manera en la que utilizas el montaje en tus películas, videos y demás. De hecho, es tu marca de fábrica y tu manera de articular y contar una historia. En ese sentido tu cine es casi un retorno a la era de Dziga Vértov en clave punk. ¿Cuál es tu método para montar tus piezas y cómo te enfrentas al montaje? ¿La estructura la tienes clara antes de empezar a montar, o surge durante el proceso?
Lo primero es tener claro que quieres contar para terminar con un argumento que se entienda. A lo largo del proceso de creación recopilo todo el material posible y me lo estudio, a medida que encuentro nuevos datos o referencias me las miro y sigo investigando hasta que me queda la cabeza loca llena de imágenes y material. El siguiente paso es ir seleccionando los trozos que más me interesan y a guardar otros que me podrían ir bien dependiendo de hacia donde vaya tirando el montaje. Una vez tengo construida una primera maqueta en el timeline del finalcut, me dedico a visionarla y darle ritmo, poner o quitar texto y aquí es donde ya le incluyo la música y me entretengo con los montajes. Por último, le vuelvo a pegar un repaso al material descartado porque siempre encuentras cosas y surgen nuevas ideas que te pueden ir bien en el montaje final. Mis pelis nunca están cerradas ya que guardo los montajes para poder corregirlos o retocarlos más adelante. Quizás el punto al que más presto atención es al argumento, miro que, aunque me haya desmadrado mucho, la historia que quería contar se entienda.

Más sobre el montaje, viendo tus películas, se puede adivinar que tu cerebro va a mil por hora. ¿Hasta qué punto es complicado para ti poner orden a todo el caos y brainstorming que se produce en tu cabeza?
Pues siempre contesto algo parecido a esta pregunta. No hay problema, me resulta muy fácil controlar todo ese material en mi cabeza y saber dónde buscarlo. Trabajo como técnico en Hamaca, un archivo de video, y siempre he trabajado teniendo que ver gran cantidad de material de todo tipo. Todo controlado, creo que no estoy loco de remate.

Vayamos ahora con tú trilogía dedicada al punk ibérico con los documentales dedicados a Eskorbuto, Cicatriz y La Polla Records. Unos trabajos que te permitido hacer la vuelta al mundo. ¿En qué momento te surge la idea de ponerlos en marcha?
Fue la continuidad a la peli de Gadafi. Empecé a estudiar Historia en la Universidad de Barcelona y decidí hacer una peli por año para practicar. La primera de Eskorbuto fue más complicada pero la de los Cica y la de La polla me salieron del tirón.

Lo que más me gusta de esas tres películas es que escapan de la caduca estructura del documental musical moderno. De hecho, explican la historia de los grupos de forma libre, casi alucinada y de manera muy personal. De hecho, vuelves a apostar por el recorta y pega lleno de referencias a la cultura popular, y acaban resultando tres radiografías sin concesiones de la transición española. ¿Eras consciente antes de empezar con ellos, de la fuerte carga política que tienen?
Sí. Están hechos con esa intención. Por el lado técnico, sabía perfectamente que no tenía que utilizar actores guaperas ni un gran equipo para hacerlas, travellings, focos, cámaras… Y por el lado argumental, tratándose de grupos punkis, no podía ir de fino ni mitificar a las bandas.

Ah! ¿Qué es lo que fascina tanto de la transición española?
Que es un momento de la historia reciente de España muy interesante. Piensa que cuando terminas el grado de Historia en la Uni, no te han explicado ni la Transición, ni la Dictadura de Franco, ni la Guerra civil. Y tampoco se explican en el insti ni en bachillerato. Para mí, igual que la Revolución Francesa convirtió a las personas en ciudadanos, la Guerra Civil Española y el nuevo orden mundial que llevó a la Segunda Guerra Mundial, los convirtió en consumidores. Igual me flipo con estas movidas, ni puto caso.

Cambiemos de tercio. El video que hiciste para Tarántula de Empresarios y secretas es una absoluta obra maestra y, en cierta manera, representa la quintaesencia de tu estilo. Punk, citas a películas de terror de serie B, imágenes de archivo, actitud antisistema y ajuste de cuentas a la clase política española… ¿Qué recuerdas de su creación? Hubo una época que te animaste con lo del videoclip…
Daniel Granados de Tarántula me pidió un video para la canción y sólo tenía dos o tres días para hacerlo, de forma que era la única técnica posible para tenerlo acabado en tan poco tiempo. Siempre he ido haciendo videoclips raros y experimentales. Fui buscando en el youtube las cosas que estaban de actualidad en aquél momento. Afortunadamente para mí, la actualidad de España da para hacer un montón de videos de estos.

Ahora mismo me consta que estás liado con varios proyectos personales relacionados con la ficción. Uno de ellos es una película de terror formada por varios episodios de carácter autobiográfico que incluye criaturas y efectos especiales. ¿Qué nos puedes contar sobre él?
Después de presentar las pelis punkis por los festivales me voy a esconder un rato y no voy a presentar nada en una buena temporada. Me voy a encerrar a editar mis movidas. El cine pobre no da un duro y te quita mucho tiempo.

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