CRATER-Lab: una puerta abierta al cine experimental en Barcelona

viernes, 18 septiembre, 2015

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En la época de lo intangible y de la inmediatez aún quedan algunos espacios de resistencia, colectivos que apuestan por procesos químicos y físicos, con sus tactos, sus aromas y sus tiempos particulares, para llevar a cabo procesos creativos como es el cine experimental. Un cine que, precisamente, busca explorar y experimentar materialmente en cada fase de su de proceso de ejecución, desde la emulsión de la superficie sensible a la proyección del contenido.

Adriana Vila, Carlos Yarza y Luis Macías me reciben en el corazón de Gràcia, cerca del lugar donde han trasladado CRATER-Lab,  “un laboratorio de creación, producción, experimentación y proyección de cine independiente, autogestionado por artistas y cineastas” y que se inaugurará al público el próximo viernes 18 de septiembre aprovechando también para celebrar su primer año de existencia como colectivo. La ardua labor de trabajar en solitario en un ámbito cada vez más arrinconado tanto por el mercado como por los centros de formación son los factores principales para conformarse como colectivo: “El trabajo con el cine experimental ha sido prácticamente de francotirador, un trabajo muy individual y solitario, de escalar cumbres muy complicadas, las cumbres de la producción en lo micro: la búsqueda de materiales difíciles de conseguir, el limitado acceso a los laboratorios donde poder experimentar en todos los procesos de trabajo con el fílmico… Por un lado es difícil acceder al cine analógico como nuevo usuario ya que el uso del fílmico ha quedado ahogado dentro del mercado por el auge del consumo digital e incluso las escuelas lo han ido eliminando. Y, por otro lado, los que eran habituales consumidores de fílmico se han visto afectados por un gran aumento de los costes por el hecho, entre otros, de tener que enviar el material fuera. Los pocos que hemos ido resistiendo y que queremos seguir creando y produciendo en lo micro nos hemos visto en la necesitad de juntarnos, crear un espacio colectivo, autosustentable e independiente que nos permita, no tan solo producir, si no generar un espacio de intercambio.”

 

Taller de revelado alternativo de Luis Macías

Taller de revelado alternativo de Luis Macías

Crater-Lab forma parte de la Red Internacional de Laboratorios, una red que existe desde hace más de 20 años donde se inscriben laboratorios independientes creados por realizadores y artistas en distintas partes del mundo y que trabajan con el fílmico. “Es una plataforma de intercambio de información y de material. Nosotros, por ejemplo, hemos traído máquinas desde Holanda, Inglaterra y Francia gracias al contacto con laboratorios que forman parte de esta red. Existe una relación estrecha con estos laboratorios y anualmente se hace un encuentro. Además de compartir conocimiento, pertenecer a esta red nos ha permitido conocer las dinámicas de funcionamiento de distintos laboratorios y aplicar nuestra propia fórmula.”

El acceso a espacios de proyección es otra de las cumbres que debe alcanzar el cine independiente y particularmente el cine experimental es decir, aquel que busca experimentar en todos los procesos de producción. “Hay algunos festivales y, por ejemplo, en el campo institucional existe Xcèntric del CCCB. Aún así, exhibir, sigue siendo de difícil acceso para un realizador local o para alguien que está empezando. Queremos que Crater-Lab sea también un espacio de exhibición que dé pie al intercambio y al diálogo entre realizadores. Poder enseñar nuestro trabajo al margen de convocatorias y jurados es otro de nuestros objetivos. Tenemos la voluntad de ofrecer una pantalla que siga una línea editorial, que cuando vayas a ver una sesión de alguien desconocido sepas de antemano qué tipo de cine es el que te vas a encontrar. Vemos la necesidad de exhibir material de calidad pero de nombres que no se conocen, se trata de dar un espacio a lo desconocido.”

“A life in Technicolor”, Anita Serrano (Película parte de la programación de proyecciones del 18 de septiembre)

Salir de las puertas de Crater-Lab es también un propósito cumplido del colectivo que quiere establecer vínculos y colaboraciones con otros espacios afines a sus principios. Expandirse puede, además de ampliar la escena de creadores, hacer llegar el cine experimental a una franja de espectadores menos familiarizada. “Ahora mismo tenemos un fuerte vínculo, tanto de objetivos como de principios con la sala de cine Zumzeig. Hemos hecho distintas proyecciones con ellos y, aunque su línea no esté centrada en el cine experimental sí tienen un público que puede interesarse por él. En Zumzeig tienen proyector de 16mm y 35mm y defienden la filosofía de proyectar en formato original. Estaban deseosos de proyectar en formatos que apenas llegan y vimos que nuestras programaciones eran óptimas para su espacio: una sala pequeña pero perfectamente acondicionada donde se puede crear un ambiente interesante. También hemos colaborado en alguna ocasión con EspaiNag y con el Antic Teatre. Como hemos comentado, Xcèntric sea quizás la única escena que hay de cine experimental en la ciudad. Todos los que vamos allí nos conocemos pero ninguno hemos visto las películas del otro. Queremos llenar ese vacío de exhibición de películas de cineastas locales y de ‘otros’ cineastas y establecer un dialogo de artistas, una escena de creadores en la ciudad.”

La formación a través de talleres es otro de los puntos fuertes de Crater-Lab. El colectivo pretende dar continuidad y amplitud al conocimiento teniendo en cuenta que, además, ello les puede llevar a crecer y ampliarse como colectivo. “Proliferar la pasión por el cine experimental es otro de nuestros objetivos desde el principio. Cuando abrimos, en septiembre de 2014, empezamos con un taller de emulsión (lo cual fue, un poco a conciencia, muy coherente con la idea de ‘principio’, con el nacimiento del laboratorio). La emulsión es una parte del proceso complicada porque estás muy atado y no puedes ser creativo como con otras partes del proceso como puede ser el revelado. Este primer taller de emulsión fue con Kevin Rice, que venia de Estados Unidos a Europa para hacer un tour de talleres. La inscripción se completó.”

16mm LIFT OFF: Taller de Taylor Dunne y Eric Stewart de “lift” de emulsión

El colectivo valora muy positivamente el funcionamiento de los talleres que cada vez tienen más demanda: “El hecho de que las escuelas hayan eliminado o denigrado el uso del fílmico ha conseguido que apenas exista conocimiento y experiencia de laboratorio. Nos hemos dado cuenta que en los talleres muy especializados la gente se muestra un poco reticente por falta de confianza, por no tener apenas experiencia con el fílmico. Los talleres que son básicos como el de filmación con Super8, revelado, etc., tienen una demanda muy grande. Hay mucha gente muy interesada por aprender y es ahí donde nos damos cuenta de la necesidad de crear una escena desde donde además poder enseñar a la gente a filmar, revelar y poco a poco generar esa inercia donde cada vez habrá más conocimiento y, por lo tanto, muchas más creación. Queremos que Crater-Lab sea un punto de encuentro donde vayas sabiendo que encontrarás gente especializada e información que te permitirá llevar a cabo tus procesos.”

Por otro lado, y sin alejarnos de la línea formativa, Crater-Lab busca fomentar el formato de residencia destinado a artistas locales e internacionales que quieran desarrollar proyectos en formato analógico (ya sea en Súper 8, Single 8, 16mm o 35mm). Antes de trasladarse al nuevo laboratorio que abrirá sus puertas esta misma semana ya acogieron a Lluis Huedo, realizador local que usó el espacio para realizar los audiovisuales que más tarde formarían parte de la iniciativa DeProp, un ciclo que apuesta por el vínculo entre la música y lo audiovisual. “La residencia de Lluis nos sirvió, tanto a él como a nosotros para poner en práctica el posible funcionamiento de una residencia. Es un formato muy enriquecedor por esa retroalimentación que genera. La base de la residencia artística es que puedan venir cineastas de internacionales, por ejemplo de Estados Unidos, Australia o Alemania a desarrollar su proyecto aquí. También contemplamos la residencia para artistas y cineastas españoles e incluso locales. La idea es que, si eres local, seas socio y trabajes en el laboratorio de manera continuada, pero también es posible acceder a él para desarrollar un proyecto en concreto. Si vienen artistas y cineastas de otras ciudades queremos que tengan un espacio donde proyectar su obra e incluso alojarse si es necesario. Residencias que específicamente acepten formatos cinematográficos o que estén especializadas en cine experimental hay muy pocas. Y en España prácticamente ninguna.”

El próximo viernes 18 a partir de las 17h se celebra el primer aniversario y la apertura del nuevo laboratorio en la c/Sant Guillem, 17. Es una buena ocasión para visitar el espacio y disfrutar de un programa de instalaciones, proyecciones y performances en cine Súper 8 y en 16mm.

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