Claudia Pagès: performance, cuerpo y algunos conceptos

jueves, 13 marzo, 2014

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En un presente en que las políticas parecen preocuparse (y ocuparse —lo que requiere seria atención—) más que nunca por controlar el cuerpo, inserirlo en el circuito económico y fragmentarlo bajo valores e ideologías, es interesante atender al auge de la ‘performance’ y del ‘poner cuerpo’ como lenguaje artístico y expresivo al que se acogen muchos artistas.

Me encuentro con Claudia Pagès (Barcelona, 1990) cerca del Hangar, donde está finalizando su residencia de tres meses usando los talleres y compartiendo los equipamientos con los demás residentes. Pasando de puntillas por temas académicos y de análisis del panorama explica que ha estudiado Bellas Artes en Barcelona y que pasó un año en Finlandia, en la Aalto University. “No le encuentro el sentido a comparar contextos tan diferentes. Ni en Finlandia es todo perfecto ni aquí todo va mal. Sí que es cierto que aquí podríamos hablar de un artista-precario, pero en vez de buscar paternalismos se pueden crear cosas nuevas. Creo que al final se generaliza demasiado y en realidad hay gente e iniciativas potentes en todos los contextos. Al final se trata de hacer cosas y organizarse.”

Pie: Durante la performance ‘Networking monologue (or the song I writed trying to find you)’ Foto: Mirari Echevarri)

Exponer el cuerpo, hacerse valer de la dimensión de espacio y tiempo real para reflexionar a través del arte me parece una apuesta interesante en un momento en que lo virtual y la pantalla hacen de medio para la transmisión de la mayoría de la información que circula. Le pregunto a Claudia el porqué de este lenguaje. “Al poner cuerpo expones tu integridad. Recibes reacciones e interactúas con los cuerpos que tienes delante, ya que sin ellos no habría performance. Utilizo tanto el cuerpo como la voz. Me gusta jugar con letras de canciones que sean fáciles de aprender, con ritmos y con melodías. Si yo te canto una canción y te la repito, tú la puedes apoderar a tu cuerpo y, probablemente, cuando salgas del ‘espectáculo’ la cantes y muevas un poco la cabeza. Al mover la cabeza tu cuerpo ya está apoderado. Como una especie de virus. Esta idea de ‘virus’ me interesa mucho. Además, la performance tiene una dimensión colectiva y popular que me parece muy bonita. El pequeño gesto de mover la cabeza todos a la vez ya me parece interesante”.

Uno de los poderes del arte es que nos sirve de herramienta para abordar conceptos abstractos o situaciones concretas desde perspectivas nuevas. Nos permite formalizar concepciones distintas sobre nuestro entorno que mediante otros lenguajes no se hacen visibles. La idea de ‘pertenecer’, de la construcción o ficción que define un ‘nosotros’, o la difuminación entre el tiempo de ocio y de trabajo en un presente en que el networking y los contactos son básicos para poder sobrevivir en según qué campos son algunos de los temas que se dejan entrever en sus piezas. En la conversación desmenuzamos algunas de sus acciones.

‘Flex announcement’, la última performance que presentó en El Passadís, consiste en tres voces que cantan a capela y donde cada una de las performers (le ayudaron Laura de Díaz y Ota Quílez) tiene un baile asociado que va rotando. “En ‘Flex’ quería hablar de la economía del cuerpo. Para mí ‘flex’ puede tener tres significados: el culturista (que tensa i contrae los músculos, que trabaja para darles forma), el flexible (aquel que se adapta, que cambia sus horarios de trabajo, que es moldeable y se asocia con la creatividad) y el slang, entendido como jerga más coloquial (que presume y muestra sus habilidades). Me interesaban los tres adjetivos, ya que todos ellos involucran una economía, una política de forma de trabajo y de forma de mostrarse. Además, todos ellos atienden a una forma corpórea concreta.” Asimismo, la acción se completaba con una pulsera que llevaba cada una de las performers. Una pulsera de silicona, de las que se pusieron de moda en los 2000 con la idea de solidarizarse con ciertas causas a través de su compra. “La pulsera gira más en torno de la idea de ‘pertenecer’. De alguna manera es algo que sirve para reconocerse con una causa. En este caso llevaba inscrita la frase ‘la economía resiste en tu frágil muñeca la parte moldeable de no pertenecer’. El hecho de ‘pertenecer’, en este caso, responde tan solo al hecho de llevar la pulsera y no a una forma de ser o a una construcción real. En el fondo te la puedes sacar cuando quieras. La base de esto la extraigo de G. Agamben, de cuando habla de la capacidad que tiene uno mismo para decidir ‘no formar parte de’. Y es que esta idea de ‘nosotros’ que hemos creado es perversa y capitalista. A partir de los intercambios que producimos y de la forma de identificarnos de manera individual, buscamos reflejarnos en otro. Es ‘formar parte de’ y no tanto ‘construir conjuntamente’, que es como yo creo que debería ser.”.


Pie: ‘Flex announcement x3’ en El Passadís

En torno a esta idea de ‘pertenecer’ y de la construcción o el uso de un ‘nosotros’ (Claudia me insiste en el uso trivial de la primera persona del plural) se reflexiona con mayor ímpetu en la pieza ‘The red ones’, una acción que la artista llevó a cabo durante su erasmus en Finlandia, cuando la invitaron para clausurar un espacio destinado a la creación dentro de la universidad. Al darse cuenta de la dificultad de anunciar el evento fuera de las puertas de la institución, Claudia optó por destacar, aún más, esta distinción y estigma que se promovía —paradójicamente desde una universidad pública y gratuita— entre aquellos que eran estudiantes y aquellos que no lo eran. “Invitamos a 15 personas de fuera de la universidad para que viniesen vestidas de rojo. Ver una mancha roja entre la multitud ya era algo bonito pero, además, me pareció interesante observar cómo aquellas personas que no se conocían entre ellas, al llegar allí, establecieron conexiones y se agruparon. El resto de la gente no sabía de qué se trataba pero sí sabían que ellos no formaban parte de aquello. En parte me inspiré en Dora García y su obra ‘Crowd’.”

Pie: ‘The Red Ones’

Sobre la confusión y difuminación de las fronteras entre lo que se entiende por tiempo de trabajo —lo potencial— y tiempo de ocio —lo intenso— podemos atender a la performance ‘Networking monologue’. Esta acción se construye a través de un monólogo en formato de TED Talk y de una mini concierto que puede recordar a John Maus. “La idea de monólogo como el absolutismo desde donde se habla hacia los demás sobre temas culturales o sociales cuando se sabe que de la conversación pueden salir nuevas potencias o puedes conocer gente nueva. No desde un punto de vista del todo negativo pero sí teniendo en cuenta siempre la idea de ‘capital’. Y es aquí donde está la contradicción, cuando te preguntas si estás en horas de ocio o si estás trabajando. Me parece interesante observar cómo nos presentamos, cómo nos reducimos en la manera de presentarnos y recurrimos a frases como: ‘yo soy un tipo de persona…’. Al final es un monólogo donde el otro tampoco te escucha. Me parece bonita la idea de cómo se genera un superorganismo a partir de aquí. Aunque hablemos de individuos, de freelancers que trabajan individualmente a partir de monólogos, al mismo tiempo ellos también tienen que ‘formar parte’. Tiene que existir una interacción. Pero siempre a partir del monólogo y de frases que se repiten. Así es como el tiempo libre se convierte en capital. La segunda parte de la acción se centra más en el cuerpo. En una forma de intensidad y no de potencialidad capital. Este segundo momento se reduce a un salto o al mero hecho de sudar y no a un ‘espero que’, no a una consecuencia potencial. Además, el hecho de cantar consigue que los cuerpos se muevan, no como un superorganismo que se mueve a partir de intereses concretos, sino como un cuerpo que se mueve por sí mismo.”


Pie: ‘Networking monologue (or the song I writed trying to find you)’

Entrando en su último mes de residencia en el Hangar, Claudia va cerrando fechas y proyectos para este año. El próximo 11 de abril podremos ver ‘Networking monologue’ en el Lupita del Raval. De cara a mayo presentará una nueva performance en el museo de Capellades que, nos avanza, tendrá algo que ver con la sardana y el pogo, el baile donde se salta y choca indiscriminadamente con quien tengas a tu alrededor. Asimismo, en septiembre volverá a presentar ‘Flex’, una versión revisada y matizada en la Sala d’Art Jove. Y, ya fuera del mundo de la performance, el interés por el vestuario y patronaje le ha llevado a estar creando una colección de ropa con Sara de Ubieta.

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