Lailo: testimonio, vestuario y barrio

Riera Baixa es conocida en toda la ciudad por ser la calle de las tiendas de ropa de segunda mano. Una identificación automática que no sucedería si hace 25 años Lailo no hubiera abierto sus puertas. Por

Guantes Victoriano, glamour de toda la vida

El año pasado se cumplieron 50 años de la inauguración de esta pequeña tienda artesanal de guantes en la esquina de Mallorca con Aribau. “Mi suegra estaba arreglando los escaparates para inaugurar y dijeron por la radio que habían asesinado a JFK”, explica Carmen, quien lleva al frente del negocio desde 1988 cuando ella y su marido se hicieron cargo del histórico establecimiento regentado por su suegro Victoriano. Por

“Los clientes de varias generaciones siguen viniendo porque están hartos de que les engañen en otros lugares”

Una de las esquinas más icónicas del Eixample está presidida por el histórico colmado Múrria y sus cuidados escaparates que ofrecen no sólo las mejores delicatessen para el estómago sino también todo un placer visual. Como si se tratara de una pequeña exposición, Joan Múrria muestra su amplia colección de manjares y bebidas que han permitido que esta tienda funcione de 1898 hasta la actualidad. Por

“Hay clientes que reconocen si los frutos secos o legumbres no son de aquí”

Que una tienda haya sobrevivido casi 130 años parece hoy en día un caso digno de estudio en universidades. Pero en Gracia encontramos desde 1885 la pequeña Granería Sala. Isidre Sala y su mujer Antònia Vilaseca dejaron su Puigvert d’Agramunt en Lleida y con su caballo y un carro bajaron a la capital para abrir su negocio de frutos secos y legumbres que ha resistido guerras civiles, posguerras y crisis de todos los colores. Por

“Si las tiendas centenarias han aguantado tanto tiempo especializadas es que alguna cosa se ha hecho bien”

Establecimientos como la histórica Cuchillería Roca en la Plaça del Pi dan más a la ciudad de lo que reciben. No sólo es un icono de la plaza y una tienda en la que variedad y calidad siempre van de la mano, sino que actúa también como punto de información para locales y turistas, además de estar instalada en el imaginario sentimental de los barceloneses. Por

“Cuando la gente sale de El Ingenio me gustaría que pensaran que ha sido una suerte no habérselo perdido”

Adentrarse en El Ingenio en la calle Rauric 6 de Barcelona va mucho más allá del simple acto de comprar. Este establecimiento-taller gestionado con mimo por Rosa Cardona es una verdadera caja de sorpresas. Cabezudos, demonios, títeres, pelucas, artículos de magia, bromas y todo lo necesario para convertir un día rutinario en una celebración con más confeti que en las de Ana Mato. Por

“Una tienda antigua no se puede hacer hoy, una nueva puede abrirla todo el mundo”

En tiempos de inestabilidad laboral, imaginarse casi 60 años en un mismo establecimiento parece una utopía. Pero es el caso de Jordi Subirà (1936), propietario de la tienda más antigua de Barcelona, quien con apenas 18 años empezó a trabajar en el negocio familiar: la Cereria Subirà. Su padre se hizo cargo en 1939 de la cerería que pertenecía la familia Prat, quienes llevaban al frente desde que compraron el negocio a Jacint Galí, fundador en 1761 (entonces en la llamada calle Nou de Sant Cugat, actual calle Corders). Por