Crónica de un skater

Mientras una gran parte de los skaters (y curiosos de los deportes Xtremos) de Barcelona, alrededores y otras nacionalidades se dirigía al Anillo Olímpico de Montjuïc a ver volar patines, bicis, motos y coches, una reducida parroquia de skaters furtivos se dieron cita en una zona abandonada del puerto industrial de la ciudad condal. La idea era sencilla, intervenir un espacio yermo y desolado para crear un espacio creativo que englobara skate, arte y música.  Por