Del Port Vell al puerto del lujo

jueves, 29 noviembre, 2012

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Si te pareció que el Hotel Vela fue un dispendio y una intromisión en lo que debería ser un espacio ciudadano, la reforma prevista para el Port Vell no te va a dejar mejor sabor de boca.

Los vecinos de la zona del puerto de Barcelona ya saben lo que es luchar por conservar un espacio de uso ciudadano. El Hotel Vela es uno de los ejemplos más claros y temen que el proyecto para construir un atracadero de yates de lujo y un conglomerado de servicios de alto standing acabe con los negocios de la zona y provoque una subida de los precios de las viviendas y de los productos básicos.

Gala Pin, portavoz de la Plataforma Defensem el Port Vell, se muestra algo resignada ante la inminente reforma que llevará a cabo el grupo Salamanca Investment, pero junto a sus compañeros y vecinos se resiste a que no se tenga en cuenta su voz. “Para empezar las obras tienen que aprobar el Pla Especial del Port Vell aunque pretendían iniciarlas sin hacerlo”, explica a Barcelonés y asegura que les ha costado más de diez meses que el regidor de Urbanismo, Antoni Vives, les concediera una entrevista que está prevista para el 5 de diciembre. La votación para darle el visto bueno al proyecto se retrasó de octubre a diciembre por el anuncio de elecciones al Parlament y debería someterse a votación en el último pleno del año.

La reforma
El proyecto Marina Port Vell planea construir 150 amarres para yates de hasta 180 metros de eslora, altas vallas para proteger a sus exclusivos clientes y la construcción de servicios de lujo para que los visitantes de estos magníficos barcos tengan de todo. “Al menos hemos conseguido que se anule la construcción de una plataforma de cemento sobre el mar para montar un restaurante de lujo y que la medida de las vallas sea la normal, no de 1,80 metros como querían los promotores y que tapaba la vista al mar de casi todo el Barro Gótico”, explica Gala Pin.

A pesar de la reticencia ciudadana, el alcalde de la ciudad, Xavier Trias, se ha mostrado siempre convencido de que la reforma se llevaría a cabo porque “dará vida al barrio y creará oportunidades”. Sin embargo, por parte de los vecinos y de la diversa y gran cantidad de entidades que les apoyan hubo críticas desde el primer momento, no solo por el contenido del proyecto, sino porque se presentó a bombo y platillo en la feria del yate de Mónaco de 2011 y contó con la presencia del regidor Vives, que apoyó un proyecto de una empresa privada que no se había sometido a ninguna consulta municipal.

Transparencia democrática
Una parte del proyecto es competencia de la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) y esa parte ya está en marcha, a pesar de que la Plataforma Defensem el Port Vell ha denunciado que no ha salido publicada la aprobación del proyecto en el BOE y que la autoridad portuaria se ha negado a dar más información a pesar de que todo lo referente a este proyecto debería ser de dominio público. Y los vecinos no quieren que ocurra lo mismo con la parte que compete al ayuntamiento. “Exigimos transparencia democrática porque este proyecto supondrá la privatización de un espacio público que quedará cerrado a los que viven en el barrio”, explica Pin.

En estos momentos, Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) es el único partido que se ha mostrado abiertamente en contra del proyecto. Los demás han ido cambiando de idea, de manera que ERC y PSC han presentado modificaciones que CiU no ha aceptado por lo que es probable que acaben votando en contra de esta reforma del puerto. La incógnita es lo que hará el PP, cuyos votos podrían permitir al gobierno municipal de CiU sacar adelante la transformación del frente marítimo barcelonés.
¿Y si se acaba aprobando la reforma? Gala lo tiene claro: “Seguiremos luchando para que no se imponga el modelo sin nuestras aportaciones y trabajaremos para que el puerto siga siendo un espacio ciudadano”.

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