Aurelie Salvaire: “Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad frente al cambio”

Martes, 9 Junio, 2015

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Aurelie Salvaire (Lavelanet, 1978) nació en un pequeño pueblo del pirineo francés y llegó a Barcelona hace 13 años (en el 2002) después de haber vivido en París y en Estados Unidos. Es la comisaria del TEDx Barcelona Women, que el próximo miércoles 10 de junio celebrará su cuarta edición. Las TED talks son un conjunto de conferencias creadas bajo el lema “Ideas Worth Spreading” que se fundaron en 1984 en Estados Unidos. Los eventos TEDx se organizan manera independiente, bajo una licencia otorgada por TED. Están diseñados para generar debate a nivel local  y conectar experiencias sobre temas concretos. “Cada organizador, y hay muchísimos (sólo en España hay unos 60), tiene su espíritu. A mí me interesa el tema social, la idea de que cada uno puede cambiar las cosas a mejor. Me gusta mostrar ejemplos de gente que propone soluciones, y me interesa el tema de género. Creo que toca a muchísima gente, y que podemos hacer cosas muy sencillas para cambiarlo.” TEDx Women es una especie de sublicencia dentro del TEDx que se creó para potenciar la visibilidad de las mujeres en este tipo de eventos. El denominador común es sobre todo “mostrar historias de mujeres excepcionales. Pero creo que nosotros tenemos un discurso más feminista que la mayoría”, afirma. A nivel personal, me habla de su madre como referente en cuanto a su aproximación al feminismo “le gustaban mucho escritoras francesas como Colette o George Sand y también Virginia Woolf. Estaba fascinada por estas mujeres libres y hablaba mucho de ellas. Era una mujer original, con mucho color… Yo el feminismo lo he vivido con esta celebración: mujeres originales que hacen un poco lo que les da la gana.

Este año, la jornada tendrá lugar en el casino del Poble Nou, lo que representa triplicar la capacidad el auditorio respecto la edición anterior, y cabe destacar que las entradas están agotadas desde hace días. “La primera vez que organizamos el TEDx Barcelona Women fue en 2012, éramos unas 100 personas para debatir la situación de las mujeres en el mediterráneo”. Asegura que todo empezó “por encontrar a las personas adecuadas. Me presentaron a Guernica Facundo, que lleva el LabCoop y ha escrito un libro titulado ‘El libro rojo de las mujeres emprendedoras’. Guernica es muy catalana, así que éramos muy complementarias: ella con el conocimiento local y yo más internacional. Empezamos en La Bonnemaison, que nos apoyó un montón.”

“Creo que la acogida es buena porque trabajamos mucho, pero también porque el TEDx es un formato todavía no muy conocido aquí: las conferencias suelen ser más tradicionales.” Se trata de charlas de 10 minutos máximo, impartidas de forma “muy emocional, positiva y muy dinámica. El público suele tener una especie de subidón de adrenalina.” Asegura que la gran mayoría de asistentes, repiten “de hecho, muchos de los sponsors que tenemos es gente del público que en un momento determinado dijo ‘me gusta a nivel personal y voy a intentar que mi empresa os apoye’.”

De las 24 ponencias de este año destaca, entre otras, la presencia desde Nueva York de las fundadoras del colectivo de media We are the XX  “reivindican que en los medios de comunicación no se retrata a las mujeres de forma justa, así que se dedican a entrevistar a mujeres activistas y feministas. Utilizan un tono muy fresco. Estará Soraya Chemaly, que escribe crónicas muy interesantes en Huffington Post sobre micromachismos, sobre la importancia de pequeñas cosas, por ejemplo, cómo utilizamos las palabras o el silencio. También tenemos a hombres feministas, y esto me gusta. Entre ellos, Tomas Agnemo, el representante en Europa del colectivo Men Engage , para involucrar a los hombres en el cambio. Apuestan por un rol diferente de los hombres y por una percepción diferente de la masculinidad.”

“Este evento se puede ver a través de diferentes prismas. Hay un ángulo para emprendimiento y empresas, porque parte de nuestro discurso se basa en potenciar la idea de que vale la pena invertir en mujeres; pero también hay una parte muy cultural, de cómo cambiar la imagen de las mujeres en medios de comunicación, cómo potenciar su presencia, ya sea delante o detrás de las cámaras”. La jornada funciona como plataforma para dar a conocer las numerosas iniciativas que existen en este sentido, y para mostrar referentes positivos. “La palabra y la visibilidad para mí son muy importantes…. y el otro gran tema es la educación”.

Una de las primeras frases que pronuncia Aurelie Salvaire durante la entrevista es “cada uno es agente de cambio”. Esto nos da muchas pistas sobre su manera de entender el feminismo: “soy muy pragmática, y creo que los cambios vienen de abajo hacia arriba. Creo mucho en la responsabilidad de cada uno en lo que hacemos.” Insiste en que le gustan las cosas concretas, por ejemplo, los juguetes pensados para combatir los estereotipos de género, y menciona iniciativas como el Geena Davis Institute on Gender in Media o el laboratorio que Meryl Streep ha fundado para dar visibilidad a las mujeres guionistas en Hollywood “se trata de proponer soluciones, no únicamente decir que las cosas no funcionan”.

Destaca la importancia de las acciones que podemos llevar a cabo en el día a día para avanzar hacia la igualdad “desde hacer mentoring a una mujer en tu empresa, ofrecer consejos a otras mujeres, hacer notar a la gente cuando dice algo inapropiado…” En este sentido, me cuenta un experimento que llevó a cabo unas semanas atrás. Antes de una reunión, le pidió a una chica que contara cuánto tiempo hablaban las chicas, cuánto los chicos, y cuántas veces había interrupciones. Al día siguiente, presentaron los resultados. “Es muy  fuerte, y no estaba preparado. Parece ser que el tiempo de palabra nunca es equilibrado. Ni te hablo de quien limpia en casa, solo el tiempo de palabra. Y no es culpa de nadie, es que estamos socializados así, y ahora es darnos cuenta.” Recientemente, Time publicó un infográfico basado en esta idea, para definir el concepto ‘manterrupting’: cómo los hombres tienden a interrumpir a las mujeres y apropiarse de sus ideas.

Comentamos que en el ámbito empresarial, como en la sociedad en general, nadie se considera machista pero en cambio hay mucha aversión a la palabra feminista e incluso hay cierto recelo al cambio. “Es normal, al final es una revolución. La percepción depende de qué herramientas utilizas para hacerla, pero hay una estructura de poder, y como dice Mercedes Wullich (una de las ponentes de esta edición): ‘el poder no se da, se quita’. Cuando has vivido muchas décadas en situación de privilegio… claro que hay resistencia.” En esta línea, menciono una declaración que la filósofa Fina Birulés hizo en una entrevista anterior de esta misma sección: “si toda la libertad de las mujeres depende de que los hombres dejen de hacer algo determinado, entonces es que no somos libres ni independientes”.

Aurelie Salvaire considera que “no es tanto que los hombres nos den cosas, sino que contribuyan. Yo quiero que ellos también cojan cosas. La baja por paternidad, por ejemplo, de una vez, larga.” Comentamos también otro tema polémico, el de las cuotas “estoy a favor, porque si esperamos el cambio orgánico, va a tardar mucho, así que a veces hay que forzar un poco.” Sobre todo, teniendo en cuenta que el argumento en contra siempre suele implicar quedarte como estás (por ejemplo, cuando el PP eliminó la ley de cuotas del gobierno de Zapatero apelando a la igualdad de oportunidades). “Por eso, yo creo que hay una hipocresía social, ¿crees que todo el mundo puede llegar a ser ministro? Si no tienes las conexiones adecuadas… en Francia hubo mucha polémica cuando una de las mejoras escuelas, Sciences Po, que es muy elitista, hizo una cuota para gente que venía de zonas económicamente perjudicadas. Pero me parece bien, porque si no, la élite se reproduce, es siempre la misma, ¿es porque tienen el gen inteligente en su ADN? No, hay un condicionamiento social, así que creo que para tener mayor representación no solo de mujeres, también de minorías, de inmigrantes, de gente que viene de un background distinto… a veces hay que tomar medidas.”

Hablamos del conflicto que parece que va implícito con la palabra feminismo “mucha gente se lo toma como una crítica personal. Y frente a la crítica personal hay una idea de rechazo.” Me habla del caso concreto de un sponsor que, presuntamente, dejó de apoyarlas cuando entró la web y vio la palabra “es una decisión importante, renunciar a la palabra y a parte de lo que piensas, porque crees que esta palabra te puede restar cosas, para conseguir más impacto, o seguir adelante con el riesgo que supone.” Optaron por mantenerla, por definirse como feministas “lo intentamos decir de una manera que no sea percibida como agresiva. Diciendo sí, somos feministas, pero ser feminista, según la RAE es esto: exigir para las mujeres iguales derechos que para los hombres.”

Sin embargo, reconoce que no todo el equipo del TEDx Barcelona Women comparte la misma postura ante el tema. “En el equipo hay una gran diversidad, y está bien; porque al contrario, quizá no llegaríamos a tanta gente. Yo entiendo que alguien pueda decir que no se considera feminista, pero creo que cuando lo decimos, nos hacemos un flaco favor, porque creo que no nos tenemos que disculpar. Ahora, hay que explicarlo tranquilamente. Y para mí es un tema que va más allá del género. Es un tema de sociedad. Hay mucha gente en la calle luchando para tener mejores sueldos, para tener una sociedad más igualitaria, esto es parte de ello.” Y añade “hay gente que dice: hay que inventar una nueva palabra. Quizá estoy de acuerdo, pero yo no tengo idea para crear una nueva, al menos no de aquí al 10 de junio, así que cojo la que hay. Lo importante es que todo sume para el mismo objetivo.” Por eso, una de sus prioridades es crear vínculos con otras redes existentes en Barcelona. Además de La Bonnemaison, “tenemos muchos media partners, intentamos hablar con todas las redes de mujeres que hay en la ciudad e incluirlas en el evento a cambio difusión, y para que se sientan invitadas a la conversación. Desde Girls in Tech, hasta Associació de dones periodistes, se trata de difundir.”

Aunque estamos muy de acuerdo en que todo suma y en que es peligroso caer en criticar otras maneras de hacer feminismo, le comento que hay iniciativas con las que personalmente me siento menos cómoda, por ejemplo, con la campaña de ‘He for she’ de UN Women. “He hablado con hombres feministas que opinan lo mismo, pero lo interesante es que, aún así, tiene un poder mediático muy fuerte, para poner en relieve los hombres que están trabajando por la igualdad”. Me describe distintos tipos de personalidades: “Azul es orientado a personas, verde, a proceso y rojo orientado a resultado. Yo soy muy orientada a resultado. Entonces, si el resultado es que los hombres se involucren en la igualdad, más que pelearnos por la palabra, vayamos hacia el objetivo”.

Aquí puedes leer otros artículos de la misma sección en la que se celebra y destaca la labor de algunas feministas que viven (o que vivieron) en Barcelona.

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