Póngame un café y cóbreme dos

viernes, 7 junio, 2013

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Barcelona ya tiene dos locales miembros de la familia “Café pendiente”, una iniciativa que surgió en Nápoles y que proporciona un desayuno o una merienda a gente que no puede pagarlos.

La cosa es sencilla pero efectiva: entras en un bar, pides un café y pagas dos. Eso sí, no te olvides de llamar al segundo por su nombre: un café pendiente. Ese café no es para ti, es para otro que lo necesita más que tú y que vendrá en algún momento del día y lo pedirá. Si el dueño del establecimiento se enrolla, pondrá de su parte un bollo o algo parecido para que el cliente del café pendiente desayune en condiciones.

La idea nació en Napóles y ya se ha extendido por toda España. En Barcelona ya se han animado dos establecimientos: uno es el bar del Racing Balbona en Nou Barris y el otro es el Bracafé Clot. Santa Coloma y Cornellà ya tienen también un representante de esta iniciativa en sus ciudades. En Inglaterra ha triunfado tanto que incluso la cadena Starbucks se ha sumado a la iniciaitva y ha puesto en las puertas de sus estblecimiento de Londres el símbolo que acredita a un bar como miembro de la familia de los cafés pendientes.

Porque es tan fácil como eso: si tienes un bar, cuelgas el logo que se descarga en esta página y tus clientes podrán empezar a pagar cafés a gente que no tiene ni para eso. ¿Qué cómo sabes que alguien lo necesita de verdad? ¿Qué cómo sabes que el del bar da todos los cafés pendientes que ha cobrado? Ah, para eso no hay recetas, pero este proyecto, como casi todos los que tienen que ver con la solidaridad, funciona sobre todo a base de confianza.

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